Un paréntesis obligado

27. dic., 2015

 

Estimados seguidores : Muy a pesar mío voy a tener que dejar hasta aquí los adelantos de mi novela "ALGÚN DÍA", la razón es que en el día de ayer tuve una entrevista con uno de los protagonistas principales de esta historia y él me hizo unas observaciones importantes, las cuales yo considero que son justas y acertadas, pero debido a aquello, me tengo que dar el trabajo de hacer una completa revisión de los capítulos ya ofrecidos y también de los próximos para correguirlos, eso me obliga a suspender por un lapso estas entregas. Les prometo que no será por mucho tiempo y apenas pueda  les continuaré narrando esta novela y también la segunda parte de ella. Tito Fabio.

26. dic., 2015

 

CAPÍTULO 31: "A rey muerto...."

Jorge Lillo, era cuñado de Betty, la hermana mayor de Nancy, él era el segundo de dos hermanos y trabajaba en una empresa constructora como albañil, aunque su profesión era la de mecánico automotríz, pero en aquellos tiempos nadie se podía regodear respecto a trabajos.

De carácter retraído y abúlico, era un joven que a primera vista resultaba ser demasiado serio y de pocas palabras, sin embargo, fisicamente se le podía considerar atractivo, desde el punto de vista de las mujeres, de regular estatura, tez pálida y cabellos negros, Jorge era un gran admirador del ídolo del Rock, Elvis Presley y por eso él usaba unas  abundantes patillas al estilo del Rey del Rock, lo mismo que en su vestuario, casi siempre blue jeans y una casaca de cuero negro que le sentaba muy bien, de haber podido le habría gustado tener una moto de aquellas grandotas y ruidosas, pero sus medios económicos no se lo permitían, pero se conformaba con repararlas cada vez que se le presentaba la ocasión de hacerlo.

Jorge se había casado a los veinteseis años, su mujer era una joven bastante atractiva, proveniente de una familia acomodada de clase media. Por eso cuando Magdalena se enamoró de él, contraviniendo todas las opiniones de sus familiares, que no veían en ese joven a un buen futuro para la regalona de la familia, le costó mucho que en su entrono lo aceptaran, primero como novio y mas tarde como esposo.

Se casaron, ella ya estaba embarazada de cuatro meses y durante un tiempo el matrimonio se instaló en la casa de los padres de Magdalena, al principio las cosas marcharon relativamente bien, pero eso no iba a durar mucho tiempo, pues Magdalena era una mujer de fuerte personalidad, acostumbrada a las comodidades y lujos que su familia le podía proporcionar, no se iba a acostumbrar jamás a la vida que podía ofrecerle, un simple obrero de la construcción.

Así comenzaron los problemas y para peor, Jorge comenzó a refugiarse en el trago, algo que ya desde muy joven comenzaba a crearle grandes problemas, los cuales hasta ahora había podido controlar.

Cuando Jorge bebía junto a sus compañeros de trabajo y amigos, su personalidad opaca y anodina sufría un vuelco en 180 grados, pues entonces se ponía locuáz y dicharachero, le gustaba reir y contar chistes de doble sentido y así divertir a sus camaradas de taberna, pero al continuar ingeriendo alcohol, se iba poniendo melancólico y en algunas ocasiones pendenciero, lo cual hacía que se digustara con sus amigos y estos terminaban por dejarlo solo.

Por supuesto que su mujer no iba a aguantar que comenzara a llegar bebido a la casa y así durante la segunda pelea matrimonial, lo puso de patitas en la calle y  así comenzó una larga serie de separaciones y reconciliaciones, que se prolonaron por más de dos años.

Tres años después, Jorge logró que se le asignara una vivienda, era un pequeño departamento, muy modesto ubicado en una conocida y piopular población de la comuna. Aquello sirvió para que el matrimonio se volviera a reunir. Jorge que seguía muy enamorado de su mujer, le prometió no volver a beber y durante un buen tiempo cumplió su promesa. Fueron aquellos, los mejores años del matrimonio, en ese período nació la segunda niña, todo parecía ir muy bien, pero...

La crisis económica por la que atravesaba el país, también tocó a Jorge, quien fue despedido de su trabajo " por necesidades de la empresa", que era el resquicio legal que permitía a los patrones despedir a un trabajador sin tener que cancelarle ninguna indemnización o beneficios. Como tantos otros en su misma condición, Jorge pasó a engrosar las largas filas de desempleados que se inscribían para los planes de Empleo Mínimo en las Municipalidades respectivas.

La cesantía causaba estragos  en los hogares de los asalariados, muchas familias recurrían a la beneficencia pública, pero para aquellos hogares de clase media la situación era mucho más complicada ya que como no estaban acostumbrados a sufrir "las pellejerías" de los mas pobres, se les hacía muy difícil tener que concurrir a los comedores populares o a las "ollas comunes" de las poblaciones. Por eso Magdalena, tragándose su orgullo, regresó  a la casa de sus padres, junto con susdos pequeñas hijas y su esposo debió de quedarse en casa, lo que le hizo caer en una profunda depresión. Todos los buenos propósitos se vinieron al suelo, buscó apoyo en sus familiares, pero estos también estaban muy mal económicamente y sólo su hermano, que se había instalado con una carnicería de barrio, le pudo ayudar, ofreciéndole un sub empleo como ayudante en el negocio y encargándole algunas tareas, por lo cual le entregaba algo de dinero,Lamentablemente Jorge recayó en su vicio y cada peso que le caía lo gastaba en beber, con lo cual su problema se iba  agrabando más y más.

Fue por aquella época cuando  se reencontró con Nancy, ella pese a estar casada y criando a un hijo, también parecía estar viviendo una crisis en su matrimonio, Jorge se flechó instantáneamente con ella y para la joven morena, aquello fue providencial, pues como se sentía muy frustrada por lo sucedido con José, que se había desaparecido del mapa después de tener uan aventura con ella, pensó: "Un clavo saca a otro clavo" y le pareció que aquel joven pñalido y callado era el indicado para su siguiente aventura. 

_ Esta vez no seré tan guevona como lo fui con José_ Decidió.

Nancy no actuaba impulsivamente como antes, ahora ella tenía muy claro la razón de su proceder y no sentía remordimientos por estar engañando a su joven y enfermo esposo. Así reflexionaba:

_ Las cosas las tengo claras, nada de lo que pase por fuera va a interferir en lo que siento por mi esposo, él se merece todo el cariño y el amor que pueda darle, nunca va a saber lo que verdaderamente siento en mi corazón, él me ama y yo trataré de que sea felíz en todo lo que le queda de vida. Pero yo soy mujer y aunque se que no está bien, necesito sentirme viva, como me sentí un tiempo con el Iván, luego con el guevón del José y ahora...Este gallo, es apuesto, me gusta y creo que podré manejarlo sin problemas...¡Perdóname Conejo!

Ella trataba de ser cariñosa con su marido, él se veía mejor, experimentando una leve mejoría, pero había algo que ella percibía cuando estaban en la intimidad y que le hacía rechazarle, aunque le habían dicho que la enfermedad de su esposo no era en absoluo contagiosa, ella en el fondo tenía un poco de miedo y además se daba cuenta de que  su esposo no sentía ningún deseo de índole sexual, seguramente como consecuencia de las muchas medicinas y drogas que se leaplicaban.

Todo ello llevó a Nancy a acelerar las cosas con aquel nuevo amigo, cansada de que José no diera señales de vida, ella tomó la iniciativa con el que se iba a convertir de ahora en adelante en su nuevo amante, esta vez no perdió el tiempo en preámbulos y así le planteó inmediatamente las "reglas del juego":

_ Nada de rollos sentimentales, para que te quede bien claro, lo nuestro sólo será sexual, yo sé que tú amas a tu esposa y sueñas con que ella regrese contigo, cuando ello ocurra, lo nuestro se termina.En mi caso, yo también quiero a mi esposo y por nada del mundo quisiera que él sospechara que le soy infiel, por eso vamos a ser muy discretos y nadiedeberá darse cuenta ¿Entiendes?

Jorge fumaba su cigarrillo, tendido desnudo en la cama y parecía totalmente ausente, como si su mente estuviera muy lejos de allí. Acababan de hacer el amor, él había conseguido desahogarse plenamente pues hacía mucho tiempo que no estaba con su mujer, pero una vez satisfechos su instintos comenzaba a sentirse terriblemente culpable y pensaba en su esposa, aunque no quisiera reconocerlo, lamentaba haberle sido infiel, por eso, casi sin pensar dijo en voz alta:

_ Esto no se volverá a repetir, será la primera y última vez Nancy.

Ella lo miró con sus ojos muy abiertos, lo que acababa de oír la sorprendió, no era lo que pensaba y por eso se volvió furiosa hacia él:

_ ¿Que dices? ¿Es que caso no te gusté o ...?

Jorge reaccionó:

_ ¡No, no es eso! Si me gustaste una barbaridad, deseaba tanto estar contigo, lo que me sucede es que me siento tan culpable por haber engañado a Magdalena, ella no se lo merece y yo...

Al hablar Jorge se emocionó demasiado y aunque trató de no demostralo, sus ojos se humedecieron y comenzó a sollozar como un niño chico. Eso encolerizó más aún a la joven morena:

_ ¡Ah, es por tu mujer! Lo que me faltaba...¡Pero que tonto eres! Te sientes culpable por haber echado un pato y ¿Como sabes si ella en este mismo momento no estará culiando con algún guevón? Por lo que sé no es una mujer fea, todo lo contrario, me han dicho que es hermosa y vos lloriqueando por ella...¡Ya guevón, mejor vístete y salgamos de aquí una vez afuera nos olvidaremos de todo lo que pasó aquí!

Así terminó aquella primera cita, pero no fue como ellos dijeron. La primera y la última, pues pasado una semana fue el propio Jorge quien comenzó a buscar a la muchacha. Con el pretexto de participar en la Seccional se acercó a ella, Nancy que como sabemos era una mujer impulsiva tampoco deseaba que aquella aventura durara tan poco, pensaba que después de todo, Jorge era un tipo manejable y se decía a si misma:

_ Después de todo, yo necesito echar un par de polvos ilícitos de vez en cuando y cuando me aburra de este guevón lo mando a la cesta y listo!

Por eso, ambos se convirtieron en amantes, una vez por semana se juntaban, a veces él no contaba con el dinero para pagar la pieza en el hotel, entonces ella lo pagaba, utilizando el dinero que cobraba por las licencias médicas de su esposo, aquello la hacía sentirse  perversa y mala, pero, aunque parezca extraño aquello le producía una tremenda e inexplicable excitación. Entonces recordaba algo que muchos años  atrás le había comentado su amigo José:

_ Creo que toda mujer debería de poseer una pequeña dosis de maldad, algo perverso que aflore en ella en ciertos momentos de intimidad, eso nos agrada y  hace que la mujer que aprovecha esa cualidad sea muy difícil de olvidar...¿Entiendes lo que te digo Nancy?

En ese tiempo ella era muy joven y no comprendía aquellas palabras de José, pero ahora ya sabía lo que éste le había querido decir.

25. dic., 2015

CAPÍTULO 22: "MILLALEMU"

En una de las comunas más populares del sector Sur de la capital de Chile, se encuentra la Población Millalemu,era, en los tiempos de este relato, una villa muy humilde cuyos pobladores eran gente esforzada y trabajadora, la mayoría de ellos trabajaba en el rubro de la construcción y en las ferias libres y dada la situación por la que atravesaba el país, en muchos de aquellos hogares la cesantía causaba estragos como en general, ocurría  en los sectores poblacionales de las grandes ciudades.

La mayoría de las casitas de dicha población eran de madera y habían sido construidas por los propios trabajadores, quienes se habían organizado en comités, los cuales pese a las condiciones adversas por las que pasaban todas las organizaciones de vecinos, habían logrado sobrevivir y era así como gracias a ellos funcionaban por ejemplo, los comedores populares, que habían reemplazado a " las ollas comunes", de manera que las familias más necesitadas podían acceder a un plato de comida por lo menos.Como ocurría con otras villas similares, aquella población estaba sobrepoblada y en cada hogar, aparte de los dueños de casa convivían los hijos y las familias de estos como allegados.

Estas organizaciones populares habían ido surgiendo como una necesidad de lospobladores para sobrevivir a la situación económica y social, pero  a su vez, cuando comenzaron las primeras manifestaciones de protestas contra el regimen, ellas sirvieron a la causa y de allí surgieron grandes dirigentes que lideraron, mas tarde el proceso de la recuperación de la democracia.

Antes de proseguir con estos relatos he de hacer un breve alcance:

"Como autor de esta es una novela que está basada en hechos reales, en donde aparecen muchos personajes a los cuales he proteguido dándoles nombres ficticios y lo mismo he hecho con los lugares en donde se desarrollaron la mayor parte de los sucesos de esta historia, he querido hacer una excepción con algunos de ellos, en este caso con la Población Millalemu, que está ubicada en la Comuna de La Granja, lo mismo que he hecho con La Victoria de Pedro Aguirre Cerda, lo he hecho como un homenaje a ellas y a su gente, ya que de esa forma hago un poco de justicia a sus valientes y esforzados pobladores, los cuales, al igual que muchos otros a lo largo del pais, contribuyeron muy significativamente al retorno de la democracia"

Hecho este parentesis, volvamos pues a aquellos oscuros días a mediados del año 1986.

Era una noche muy fría y brumosa, cuando Manuel Medina, su hija Nancy  y tres hombres caminaban, algo nerviosos por las estrechas callejuelas de aquella población. Los tres varones del grupo eran; José, Hugo y Jorge, el de las patillas a lo elvis Presley, éste no se apartaba ni un minuto de la morena hija del profesor. Había transcurrido un par de meses desde la reunión efectuada en la casa de Doña Josefina, aquella en donde José se había reintegrado a la Seccional como dirigente, desde entonces había retomado ssu rol principal, dedicándose con mucha pasión a su labor como secretario de dicha organización, la cual poco a apoco iba creciendo en adeptos.

José ya había conseguido trabajo en una importante fábrica de muebles, pero después de sus horas de trabajo se dedicaba casi integramente a las actividades partidistas, tratando de llenar de esa forma el inmenso vacío que tenía en su corazón. Con respecto a su compañera, Nancy, ella seguía comportándose como si nunca hubiera sucedido nada entre ella y el hombre que la acompañaba, así había quedado establecido entre ambos y así segurían comportándose en el futuro.

Pero en el fondo de su alma José se sentía muy desilusionado, pese a que él había aceptado de antemano las reglas de aquel juego, sabía que le iba a ser muy difìcil sacarse a la morena de su corazón y ahora, al verla junto a aquel hombre de largasc patilas y chaqueta de cuero negro no podía evitar que los celos lo martirizaran por dentro, aunque exteriormente nada hacía pensar lo que le sucedía.

Ahora, en medio de esa fría noche invernal, ella caminaba en medio de los dos hombres, mientras que un poco más trás lo hacía el profesor junto a Hugo, éste llevaba puesto un viejo polerón de lana que le cubría su cabeza con una capucha y le comentaba a Manuel:

_ ¿A quienes sino a nosotros se nos ocurre venir a un lugar como éste y en una noche tan fría y oscura?

El profesor caminaba con pasos desenvueltos y rápidos, llevaba un bolso que colgaba de su hombro derecho y hablaba en voz alta para que todos le escucharan:

_ Es muy necesario que vengamos a este lugar. Una antigua amiga mía me dio el dato de que aquí se reunen un grupo de pobladores, los cuales han logrado organizarse, fue ella misma quien me hizo los contactos para que podamos ser recibidos por ellos, por eso espero que seremos bien recibidos.

Unos jóvenes que permanecían en una esquina fumando unos pitos de mariguana se volvieron para contemplar curiosos a aquellos afuerinos.

Siguieron adentrándose hacia el interior de la población. se detuvieron en una esquina indecisos.Un perro les comenzó a ladrar amenazadoramente, Nancy apretó con fuerza el brazo de José, al tiempo que le decía.

_ ¡Le tengo un miedo terrible a los perros, debe ser porque cuando chica uno me mordió en una pierna, José!

Jorge se acercó a ellos, su rostro pálido e inexpresivo se veía serio como siempre, pero al acercarse su aliento olía a alcohol. Nancy  hizo un gesto de desagrado:

_¡Puff...Estás pasado a trago. Te dije que no quería verte así ¿Porque tienes que  esatr siempre con olor a copete?

Al joven comenzó a darle un ataque de hipo.  a duras pena logró responder:

_ Te juro que es apenas una copita, en mi trabajo le hicieron una despedida a un compañero y...

En aquel momento se les acercó una pareja de jóvenes que caminaban abrazados, Nancy les preguntó:

_ ¡Oye ustedes! ¿Nos pueden decir en donde queda el Comedor Popular?

Ambos jóvenes le señalaron una dirección al tiempo que decían casi al unísono:

_Sigan por esa calle dos cuadras más y luego doblan a la derecha, está al lado de la cancha, no hay como  perderse pues está bien iluminada_

Y así era en efecto, minutos después el grupo se encontraba frente a la entrada de una edificación de madera, adentro se escuchaban voces y en verdad el local estaba bien iluminado, en contraste con las demás casas del sector.

_ Aquí es la cosa, parece que llegamos un poco tarde, pues ya empezó la reunión...Pero mejor, porque así llamaremos más  la atención y eso es lo que nos conviene_ Dijo Manuel.

Se dirigió resueltamente hacia la puerta que estaba abierta de par en par y se detuvo en la entrada.

_ Disculpen ustedes por el retraso...No deseo interrumpirles...

Un hombre delgado, de cabello negro ondulado, tez blanca se acercó al profesor para saludarle:

_ Profesor Medina, pase usted, le estábamos esperando.

En frente de la asamblea de pobladores se encontraba un hombrecillo de baja estatura, que peinaba sus cabellos al estilo de Gardel, tenía un rostro delgado, ojos de mirar penetrante y al abrir su boca salía a relucir un par de peizas doradas, lo cual hacía que no se notara tanto la ausencia de varias otras piezas dentales, además lucía un pequeño bigotito a lo Chaplín. En verdad aquel individuo tenía un aspecto simpático, muy típico de los hombres de campo del sur de Chile, al menos así le pareció a José, quien le susurró algo al oído de su compañera:

_ Este debe ser el hombre al que tenemos que tener muy en cuenta.

Lentamente el grupo penetró en la sala, ubicándose en una de las bancas de madera, al igual que los demás participantes.

 El hombrecillo del diente dorado prosiguió:

_ Bien, como les decía, tengo que contarles que esta directiva que encabezo, ha cumplido con todo lo que acordamos enla última sesión, más adelante la tesorera va a darles cuenta de los dineros recaudados y de la forma en que los hemos invertido, pero todo está aquí, a la vista de todos. esta sede, la cancha de Baby fútbol y el Comedor Popular, que ayuda a unas cuarenta familias de la población, es verda que hemos recibido alguna ayuda desde el Municipio, pero la amyor parte de lo que se ve se ha logrado con el esfuerzo de todos y de eso me siento muy orgulloso, por eso les pido que sigamos manteniéñdonos unidos porque como dice el dicho popular:

_ ¡La unión hace la fuerza, mis amigos!

Se escucharon algunos aplausos y después de un rato, el mismo joven delgado que había recibido a los visitantes se puso de pie y habló así:

_ Vecinos de Millalemu, hemos escuchado a nuestro presidente, quien ha explicado con breves palabras lo que se ha conseguido durante este período, antes de proseguir con nuestra reunión deseo hacer un alto parapresentar a quien hoy nos visita. Mucho de ustedes ya lo conocen, los más viejos saben que él fue quien nos ayudó  para que nos fueran adjudicados los sitios que hoy ocupamos, cuando era Regidor de esta comuna, me refiero al profesor Manue Medina a quien le solicito que nos dirija algunas palabras.

Manuel se puso de pie y se encaminó pausadamente hacia el frente del auditorio, una vez allí comenzó a hablar:

_ Aigos de Millalemu, yo sé que muchos de ustedes me conocen y me deben de recordar pese a que ya han transcurridos muchos años desde la éoca en donde yo solía recorrer estas calles hoy pobladas de hombres, mujeres y niños, pero que en aquellos días no eran más que  sitios eriazos, peladeros que sólo se utilizaban para botar basura. Desde aq.uellos días hasta ahora han sucedido muchas cosas, algunas buenas y otras muy malas, pero a pesar de todo, aquí estan ustedes reunidos para lograr algunas metas y estoy seguro de que lo que se propongan, lo van a poder hacer, porque como dijo su dirigente, unidos son fuertes y nuevos aires de libertad y esperanza comienzan a hacerse notar en nuestra querida patria y de allí va a surgir un  nuevo Chile, la larga y oscura noche  va a dejar paso a la luminosa aurora, de eso estoy seguro.

El profesor era muy buen orador, sabía cautivar a sus públicos y también sabía que no debía decir más de lo que estaba diciendo, no mencionar  palabras indebidas ni nada que se le relacionara con la política, pero que aquellos que le oían, con seguridad, le entenderían.

Se oyeron algunos aplausos, los pobladores mayores recordaban muy bien a aquel hombre y se habían emocionado al volverle a oir despues de tantos años, un par de ancianas con sus frentes surcadas de arrugas se emocionaron y de sus ojos cansados les brotaron algunos lagrimones, los mas jóvenes estaban un poco desconcertados, ya que nunca habían escuchado a alguien que se atreviera a hablarles con tanta franqueza, en aquellos tiempos tan difíciles, ellos le preguntaban a su mayores quien era aquel hombre que se atrevía a hablar de esa manera y ellos se lo explicaban.

Manuel sabía que había ogrado su objetivo y estaba seguro que de ahora en adelante mucha de aquella gente lo apoyaría en los propósitos que se había formado. Millalemu sería desde ahora el punto de partida para todo lo que de ahora en adelante proseguiría.

Manuel se había sentado, la reunión había comenzado a desordenarse un poco, algunos pensaban que ya había finalizado y se aprestaba para retirarse a sus casas, pero una mujer se puso de pie y con voz enérgica les llamó al orden:

_¡Vecinos...La reunió no ha terminado! Ahora yo deberé dar cuienta de los temas económicos, espero que me pongan atención.

Nadie parecía hacerle caso, ya se habían formado los típicos grupitos, entonces , el hombrecillo que ejercía de presidente, se puso de pie y logró establecer el orden.

_ Vecinos, la reunión proseguirá, pero nuestros invitados deben de marcharse, pues los esperan en otro lugar, de manera que brindémosle un aplauso como despedida y estoy seguro de que pronto los tendremos trabajando junto a nosostros.

El profesor y sus acompañantes se pusieron de pie y salieron lentamente de la sala, una vez fuera de ella, unode los dirigentes se acercó a Manuel:

_ Estuvo usted muy bien, compañero, habló justo y preciso,temí que fuera a hacer alguna mención acerca de nuestras posiciones partidistas, menos mal que no lo hizo, ya que en la sala hay un grupo de reconocidos comunistas y también mucha gente a la que aun les asusta que se mencione algo de índole politico.

_ Muchas gracias compañero Joel, la compañera Maluenda ya me había advertido de aquello, pero sé que también hay varios de los nuestros dentro del grupo ¿Verdad? Dijo con cautela Manuel.

Antes de la aprtida aparecieron dos mujeres que les obsequiaron unos ricos hot dogs acompañados de sendas tazas de humeante café, lo cual les vino de perillas a todos ya que estaban entumidos de frío.

Así fue el primer encuentro entre aquellos y los pobladores de la Millalemu y desde aquella noche ambos destinos quedarían unidos por mucho tiempo.

 

23. dic., 2015

 

CAPÍTULO 36: "EL MUNDO DE NANCY"

_Hugo_

A la edad de 25 años, Nancy era una mujer muy diferente a aquella que José había conocido años atrás, la muchachita ingenua e inocentona se había convertido en toda una mujer., una mujer inteligente, aunque en apariencia no lo pareciera. mucho más segura de si misma y con algunas aspiraciones y deseos de superación. En eso había sido muy importante su padre, el profesor Medina, quien la había convencido de que si ella permanecía en su casa, dedicada solamente a la crianza de su hijo y a servir a su  marido, se convertiría en un ser anodino y vacío, algo que ella rechazaba de plano. Cada vez que que la iba a ver, su padre le decía:

_ Te vas a convertir en una de esas viejas, iguales a tu madre, que lo único que hacen es quedarse en casa tomando tazas de te y pelándose mutuamente entre ellas. No creo que quieras esa vida para tí, por eso...¡Házme caso! Yo te ofrezco la oportunidad de conocer a otras personas, muy diferente a los que ves por aquí, de respirar otros aires más culturales...En fín...de vivir Nancy...¡Vivir!_

Y ella al fin le hizo caso, comenzó a acompañar a su padre a las distintas reuniones en donde él participaba, es cierto que muchas veces se aburría y no lograba entender nada de lo que en ellas se discutía; por eso cuando se reencontró con José, vio en él a un compañero que podría ayudarle a realizar sus anhelos, José eras en cierto modo, muy parecido a su padre, pero obviamente más joven y cercano a ella. Eso fue lo que al principio se dijo a si misma, para autoconvencerse que entre ambos no sucedería nada, aparte de la amistad que los unía. Pero ella sabía intimamente que se estaba mintiendo a si misma y que con aquel hombre , que antes, cuando era una niña, la había respetado, ahora las cosas podrían ser diferentes, de esoestaba segura, sabía que todo dependería de ella y aquello le producía una sensación de miedo y satisfacción.

Ahora ella tenía muchos amigos y amigas en el barrio, pues se había ganado una buena fama de "adivina" gracias a que había aprendido el arte de la Cartomancia con su madre y ésta a su vez, de una gitana que fue quien la crió y la mantuvo por un tiempo.

Así, en aquella casa se dejaba sentir un aire de misterio, con tintes surrealistas, digno de una obra de García Márquez. Las puertas de esa casa siempre estaban abiertas para recibir a los visitantes y madre e hija tenían a " sus clientes". Doña Josefina atendía a sus amigas mayores y Nancy a las jovencitas, lo malo para ella es que éstas casi nunca tenían dinero y muchas veces la morena les "veía la suerte" sin cobrar un céntimo, aunque había excepciones.

También, la muchacha tenía amigos varones y entre estos el más asiduo visitante era Hugo, un joven mueblista que vivía cerca de allí y que pertenecía a una familia muy numerosa, formada por dos varones y tres hijas mujeres, todos dedicados al rubro de la fabricación de muebles.

Hugo, no iba a verla por lo de las cartas, ya que él no creía en esas "chifladuras" como decía, tampoco creía en alguna religión, ya que se definía a si mismo como un auténtico marxista comunista.

El padre de Hugo había sido un esforzado dirigente obrero, que se había destacado en las salitreras del norte, en la época del salitre, ahora ya retirado vivía gracias a una magra jubilación y también lo que le daban sus hijos por concepto de arriendo ya que todos vivían en una amplio sitio que le pertenecía. Allí cada uno de los hermanos y hermanas  de Hugo habían construído sus viviendas y también sus talleres artesanales, pero no todos habían tenido la misma suerte en los negocios.Quien mejor estaba era Enrique, el menor de los varones, él se había dedicado solamente a la fabricación de livings y sofás y a la fecha de este relato ya contaba con un taller bien montado en donde trabajaban unas ocho personas a sus órdenes.La mayor de las mujeres, de nombre Brenda se había instalado con un local  en una importante galería comerxcial del sector Franklin y le iba bastante bien.Sólo Hugo parecía estar siempre "marcando el paso", aunque no perdía las esperanzas de surgir en la vida.

Hubo una época en donde Hugo había estado muy ligado a la parroquia católica del sector, partcipando en charlas junto a otros jóvenes de la población, fue entonces cuando postuló a un programa patrocinado por La Iglesia, llamado "Trabajo para un hermano".Logró que se le otorgara un préstamo y asi pudo adquirir las máquinas y herramientas básicas como para montar un taller de mueblería. Pero con el correr de los años, algo sucedió con aquel joven que le hizo cambiar totalmente su manera de ver la vida, fue así como se alejó de todo lo referente a la religión, comenzó a asistir a clases clandestinas de "marxismo" y se convirtió en un ferviente comunista, cuyo maximo objetivo era "luchar contra la Dictadura de Pinochet"

Pero no solo se alejó de la religión sino que fue adquiriendo tal cantidad de odio contra todo lo relacionado con la fe cristiana, especialmente con aquel que dos mil años antes había sido crucificado por la fe. Así, a Hugo le gustaba blasfemar e insultar en público " Al Flaco de la Cruz" como se refería a Nuestro Señor, le divertía ver los rostros llenos de pánico cuando él lanzaba insultos y blasfemias y luego se jactaba:

_ ¿Ven? No me pasó nada....Todo es falso, si existiera algún poder superior allá arriba, sin duda que ya hubiera recibido un castigo del cielo y como pueden ver...¡No me pasó nada!

Luego añadía:

_ La religión es el opio  de los pueblos y de ello se aprovechan aquellos que detentan el poder para dominar  las mentes de los ignorantes_

Fisicamente, era Hugo, un joven de regular estatura, de físico delgado, un rostro agradable y llevaba su larga cabellera negra, atada con un cintillo, dejándose una especie de cola de caballo. Sus ojos eran vivaces e inquietos, sus modales y movimientos eran  ágiles y armoniosos, además siempre era muy amable y servicial, dispuesto para ayudar a un amigo que lo requeriese.Su amplia sonrisa le granjeaba la amistad de todos quienes le conocían.

Pero si Hugo odiaba a la religión, más profundo era aún el odos que sentía en contra del regimen  político que gobernaba el país y para eso tenía muy importante razones: 

Su padre había sido detenido a pocos días de realizado el golpe militar, junto a otros reconocidos comunistas, fue encarcelado y durante mucho tiempo se le creyó muerto, pero no fue así y un buen día reapareció y regreso a casa, pero nunca le contó a nadie en donde había estado y que le había ocurrido en aquellos días, pero al verlo era fácil deducir que había sido sometido a horribles torturas y sin duda que había precenciado cosas inimaginables durante su cautiverio.

Permaneció por mucho tiempo en estado de shock y aunque después reaccionó ya nunca pudo volver a ser el hombre que antes había sido.

Se volvió taciturno y sombrío, se veía muy debilitado, un día reunió a sus hijos y les señaló a todos la parte que le correspodería como herencia, luego fueron a una notaría quedando todo ello estipulado para el caso de fallecer, así les dijo:

_ No deseo disputas ni peleas entre ustedes y así yo podré irme en paz de este mundo, que es lo único que deseo_

Eso había sucedido años atrás, él aún seguía vivo, pero era como si ya estuviera muerto, pues se pasaba el día sentado en una silla de ruedas y casi nunca hablaba, se diría que esperaba solamente la muerte. Por eso Hugo odiaba a todo aquel que usaba el uniforme militar  y juraba que si algún día se necesitaran brazos para empuñar un arma contra el Régimen, él sería de los primeros en alistarse. Solía decir:

_ A los milicos hay que combatirlos con sus propias armas, nunca se van a ir de otra manera, por  eso, la única salida es propiciar la subversión armada y la guerrilla urbana, Allende cometió el error de confiar en que los militares respetarían la constitución y ese bastardo hijo de puta de Pinocchet y su cáfila de traidores lo traicionaron_

Como dijimos Hugo era un hábil artesano y reconocido tallador de madera, pero tenía una gran defecto y ese era, su inconstancia e impuntualidad; a veces dejaba pasar los días y el trabajo se amontonaba en el taller, los clientes reclamaban y muchos se aburrían y se iban a buscar a otros maestros para que les terminaran los trabajos. Por eso, Hugo no progresaba, además a él no le gustaban las ataduras ni los compromisos, pero si compartir un trago con sus amigos y fumarse un pito de mariguana de vez en cuando, "para relajarse" decía.

Así había sido antes de que se enamorara y comprometiera con Diana, ella era una hermosa joven de facciones delicadas y larga cabellera, cuerpo esbelto y largas y torneadas piernas. Con ella Hugo tenía ya una hija, una linda y pizpireta niña de negrísimos cabellos ensortijados y vivaces ojos oscuros como su padre. Aquella pequeña fue creciendo entre trozos de madera de eucaliptus, de pino y raulí, jugando en medio de mesas a medio terminar, sillas y herramientas de carpintería.Pero su madre ya estaba cansada de vivir de esa manera y le pedía a su pareja que se volviera más responsable:

_ Ya está bueno que te pongas las pilas poh Hugo, la niña necesita zapatos, ropa y útiles escolares y tú, como si tal cosa...Hace poco vino un señor a buscar una mesa que te encargó hace una semana, le tuve que decir que solo faltaba barnizarla...¿Te imaginas que le digo la verdad, que ni siquiera has cortado los palos?

_ Ya está bien Diana, si ahora mismo me pongo a cortar y ya sabes que no me demoro nada en terminar esa bendita mesa_ Respondía Hugo.

Así era Hugo, el mayor  de los hermanos Gálvez, él amaba su mujer, pero ella ya comenzaba a aburrirse de aquel loco simpático que tenía como pareja y por eso le confidenciaba a Hans, el mejor amigo de Hugo:

_ Ya llevamos cinco años viviendo en la mugre, en cambio los otros hermanos, ellos si han progresado...Enrique ya acaba de comprar su propia casa y se va a mudar de aquí, las mujeres estan mucho mejor que nosotros y tu amigo sigue igual...Créeme que ya me estoy aburriendo de él y cualquier día de estos, voy a tomar a la niña y me voy a marchar muy lejos de aquí_

Hans, se limitaba a escucharla y a sonreír sin decir nada...Bueno, él casi nunca decía nada.

 

22. dic., 2015