15. dic., 2015

Texto

 

Capítulo 31: "Una reunión"

Después que el profesor Medina fue liberado y homenajeado por sus amigos y conocidos, él se dirigió tranquilamente a la casa que ocupaba con su compañera Sonia, ésta le mostró unas fotos que había tomado con su cámara fotográfica que siempre llevaba consigo en su bolso.

_ ¿Sabes Manuel? Te hicieron un tremendo favor al detenerte y llevarte esposado como te ves en estas fotografías que alcancé a tomar, son muy impactantes  y creo que políticamente te van a traer muchos buenos dividendos en el futuro, ya lo verás.

El profesor se limitaba a sonreír:

_ Tal vez sea así, querida Sonia, pero los palos y los golpes me los llevé yo y vaya que si dolieron, pero si aquello sirve para la noble causa que nos motiva, bienvenidos sean.

Algunos años más tarde aquellas fotografías adornaron la portada de un  boletín quincenal, cuyo nombre era "El Demócrata" y que circuló brevemente entre los miembros de la Seccional, cuyos primeros dirigentes fueron Nancy y José, pero aquello ocurrió tiempo después.

Tal como se suponía, el acto pacífico realizado en la Plaza del Roto Chileno, no figuró en los noticieros  de televisión y sólo un pequeño párrafo en un periódico informaba muy escuetamente que se había llevado a cabo un acto no autorizado en un lugar público en donde un reducido número de adherentes de oposición habían provocado desórdenes siendo muy rapidamente reprimido por las fuerzas del orden y nada más, pero al pie de la noticia se veía una fotografía algo difusa en donde se podía distinguir  entre otros, a un hombrecillo moreno, semi calvo quien era conducido por dos fornidos carabineros  hacia un furgón policial, aquel hombre era nada menos que el modesto profesor Manuel Medina.

 

Después de aquellos duros días, el profesor permaneció un par de semanas descansando en su casa, se le había otorgado una licencia médica ya que tenía uno de sus tobillos muy inflamado, además de varias contusiones provocadaspor los golpes que había recibido. Durante aquellos días, Manuel se dedicó a escribir algunas cosas personales, recibió también algunas visitas, pero apenas pudo caminar, apoyándose en un bastón, volvió con ánimos renovados a hacerse cargo de la tarea que se había impuesto, los días de descanso le habian servido para idear un plan y ahora pensaba que era ya el momento de llevarlo a cabo , su idea: Organizar en su comuna una Seccional Socialista, para eso contaba con sus más cercanos colaboradores: Su mujer, su hija Nancy y aquel hombre joven al cual todos llamaban "El Negro José". Cuatro personas, es cierto que era un muy pequeño comienzo, pero al menos había que comenzar con algo y eso era para él, más que suficiente.

Por los siguientes tres años, Manuel debió de concurrir sagradamente, todos los fines de mes a firmar un libro en Gendarmería, cumpliendo así la pena que se le había impuesta. Así reprimía la Dictadura a aquellos que se atrevían a protestar, aunque fuera de manera pacífica, pero ni Manuel, ni los demás detenidos se amilanaron, por el contrario, al igual que muchos más, continuaron adelante con mas vigor aún que antes, ya que confiaban en que ALGÚN DÍA lograrían su objetivo.

Días más tarde se llevaba a efecto en la casa de Doña Josefina una reunión de camaradería, la propia Nancy se había encargado de invitar a sus amistades del barrio y también, por supuesto a su amigo José y a Nelson.

Cuando llegaron estos dos, la casa estaba casi vacía, nadie había llegado, pese a ser casi la hora que se les había citado: La siete de la tarde. Doña Josefina los recibió con su amabilidad acostumbrada, ofreciéndoles unas tazas de te, pero losdos hombres prefirieron ir a comprar una bebida gaseaosa y galletitas. Cuando regresaron, se encontraron con el marido de Nancy, que venía llegando de su trabajo y parecía muy cansado y enojado, reclamando:

_ ¡Puchas suegra! ¿Ve que tengo razón? Ahora que la Negra anda saliendo con su papá no se preocupa de mi ni del niño..Eso no está  para nada bien.

Doña Josefina le contestaba:

_ ¡Ya poh! No reclame tanto, vaya a la cocina y tome la tetera que ya está con agua hervida. sírvase usted mismo  una taza de té, en el refrigerador  hay unas torrejas de chancho pá que se haga unos sánguches, la Nancy ya viene en camino, fue con unas amigas a comprar al supermercado.

Mientras El Conejo, partía a regañadientes para la cocina, José y su amigo Nelson se sentaron en el living a esperar a Nancy. En aquel momento se escucharon voces en la puerta de la casa y ésta comenzó a llenarse de gente: Los primeros en llegar fueron los hermanos Gálvez, Hugo y Enrique, ambos eran mueblistas y vivían cerca, en el mismo barrio. Hugo traía una botella de pisco y como ya se habían conocido con José y su amigo, le pidieron permiso a Doña Josefina para servirse unos combinados, ella no opuso reparos, pero prefirió no beber licor conformándose con un vaso de bebida Cola.

Al rato llegó Don Manuel y detrás suyo, Nancy que venía acompañada de dos amigas, una de ellas era una colorina pecosa de nombre Blanca y la otra era una mujer joven cuyo nombre era Raquel y que le arrendaba un pequeño cuarto trasero  a doña Josefina. Ambas venían cargadas con bolsas de supermercado y tan pronto llegaron comenzaron a colocar sobre la mesa del comedor todo lo que había comprado, así fueron apareciendo: Galletitas saladas, aceitunas, papas fritas, panecillos y también algunas bebidas.

Nancy saludó a todos los presentes y enseguida comenzó con sus amigas a preparar algunos canapés y  servir vasos con bebida, al tiempo que explicaba:

_ Disculpen el retraso, pero mejor así, ya que todos pueden ayudar...¡Ya Blanca, anda a la cocina para traer el pan y tú Raquel...Deja de estar mirando a José y anda a buscar los vasos de plásticos que compramos...Aunque ya estoy viendo una botella de pisco por ahí!

Don Manuel que ya conocía a todos los presentes, excepto a Nelson, comenzó a hablar:

_ ¡Bien! Me parece que ya no falta nadie....Nancy, dile a tu marido que no se esconda, él también tiene que participar, lo mismo tu mamá...anda a buscarla.

Nancy fue a buscar a su esposo y después de algunos reclamos,éste accedió a participar, cuando vio a Don Manuel, le saludó y comenzó a disculparse:

_  Lo que pasa es que a mi no me gusta meterme en cuestiones políticas, pero si se trata de un simple convivencia, no tengo problemas, Don Manuel.

Quien no quiso participar fue Doña Josefina, ella se negó rotundamente, diciendo:

_ Esta va a ser la primera y última vez que acepto prestar mi casa para...para estas cosas, si quieren hacer algo busquen otro lugar.

Pero Nancy insistió:

_ ¡Ya poh mami, no sea amargada, aproveche que está mi papá1 ¿Cómo sabe si no le resulta algo con el viejo?

_ ¡Cállate mejor Nancy, no digas estupideces! Le respondió Don Manuel, algo molesto.Luego dirigiéndose a Doña Josefina, agregó:

_ Yo te agradezco que nos hayas facilitado la casa para esta pequeña convivencia, pero si no deseas participar en ella, estás en tu derecho...Ahora Nancy ¿Nos dejas comenzar la reunión?

Doña Josefina se retiró a su dormitorio, mientras Nancy se ponía a servir vasos con bebidas.

Todos permanecían expectantes, Manuel sabía como mantener a un público pendiente de sus palabras, por algo  era muy buen profesor y orador, hizo una pausa y comenzó a hablar:

_ Bien, mis amigos,todos los que estamos aquí vamos a participar en un pequeño pero trascendente acto, por eso quiero que esto quede registrado para la posteridad....¡Hija, quiero que tomes unas fotos con esta pequeña cámara que aquí tengo!

Nancy tomó la cámara y mientras se encendían los flasches, Manuel continuaba con su discurso:

_ Con fecha de hoy, estamos fundando la nueva Seccional del Glorioso Partido Socialista, la cual llevará el nombre de ...¡Seccional Salvador Allende vive!, quiero que esta seccional mantenga el fiel espíritu  de todos aquellos que dieron la vida por nuestras ideas, como nuestro querido y recordado compañero Presidente y lo principal.....(Hizo una significativa pausa)...Nuestro objetivo ha de ser luchar con todas nuestras fuerzas para que nuestro país vuelva a la senda democrática.

Todos escuchaban en respetuoso silencio las palabras de aquel hombre, cuya voz resonaba fuertemente en las paredes de aquel cuarto.De todos los que estaban allí, sólo José y Nancy sabían el objetivo de aquella reunión, los demás no tenían idea y pensaban que aquella invitación era para una simple convivencia.

Entonces uno de los hermanos Gálvez, Hugo, pidió la palabra:

_ Espere usted Don Manuel, nosotros no teníamos idea de lo que se trataría aquí, aunque concordamos en algo, ya que estamos por los mismos objetivos no podemos....

Don Manuel le hizo un seña y le interrumpió:

_ Yo te entiendo muy bien Hugo,sé cuales son tus ideas políticas y las respeto, pero creo que en los momentos que estamos viviendo en el país, no caben las diferencias y ya que todos tenemos un mismo objetivo, te pido que colabores con nosotros...Todo lo que queremos es sumar y todo aporte será útil para la causa. 

Nancy miraba a su amiga Raquel, pero ésta, al parecer estaba más pendiente de observar disimuladamente a José y a su amigo Nelson que de escuchar las palabras de Don Manuel.

En aquel momento hicieron su entrada dos mujeres, ambas vestían de negro, pero aunque tenían cierto parecido físico, eran de edades diferentes, y eso era lógico pues eran madre e hija.

La mayor comenzó a  disculparse:

_ Perdona Nancy nuestro atraso, pero tuvimos un pequeño percance---Lamentamos llegar tarde.

_ Ya, nose preocupen ustedes, recién estábamos comenzando, siéntense por ahí...Les traeré unas bebidas.

Don Manuel prosiguió:

¡Bien! Ahora procederemos a formar la directiva, ésta será una directiva provisional por mientras, más adelante tendrá que ser ratificada por las bases...Como delegado del Regional, por ahora yo asumiré la Presidencia, José va a ser el Secretario y tú Nancy..la tesorera..Ahora necesitamos a tres vocales para integrar la directiva ¿Quienes se ofrecen?

Todos se miraban los unos a los otros, entonces Nancy miró a las recién llegadas y les dijo:

_ Ustedes dos pueden ser ya que vienen todos los días a verse las cartas con mi mami y la otra...Tú, Raquel, porque vives aquí mismo ¿Está bien?

 Las dos primeras aludidas hicieron un gesto afirmativo, pero luego al unísono ambas preguntaron.

_ ¿Esto es algo así como un centro de madres..verdad Nancy?

Manuel, sonrió, era evidente que ambas mujeres no tenían idea en lo que se estaban metiendo, pero respondió:

_ ¡Si, en realidad es casi lo mismo, no se preocupen ustedes, no es nada lo que tienen que hacer, es solo para cumplir con nuestros reglamentos internos...Ahora José, como secretario, debes tomar nota de todo y tu Nancy sigue tomando fotos y ya pueden comenzar con la convivencia.

Manuel ya comenzaba a retirrarse cuando Nelson, que había permanecido callado todo el rato intervino para hablar.

_ Bueno yo he escuchado atentamente todo lo que se ha dicho aquí y quiero expresar también mi opinión, para comenzar les diré que mis ideas concuerdan  más non la Democracia Crsitiana que con el Partido Socialista, pero en est estamos todos unidos bajo una misma causa: Queremos que se vaya Pinochet y retorne la democracia a Chile y por eso me voy a sumar también a este grupo para colaborar en todo lo que esté de mi parte.

Cuando finalizó de hablar, las dos mujeres que habían llegado al último se miraron horrorizadas, al fin la madre pudo hablar.

_ Aquí debe de haber un error...un malentendido...por lo que oí. ustedes estan hablando de política y eso es muy...peligroso.Ni mi hija ni yo estamos dispuestas a participar en algo así, recuerden que mi esposo es carabinero y si se llega asaber que nosotras andamos metidas en esto...no quiero ni pensar en lo que nos sucedería...¡Don Manuel...haga el favor  de borrarnos de su lista!

_ No se preocupen, si nada de lo que se ha dicho aquí va a salir de estas cuatro paredes, pueden estar tranquilas. Dijo Manuel.

Dicho esto se retiró y caminó hacia la camioneta que lo esperaba  a un par de cuadras, en ella estaba su mujer Sonia quien al verlo le preguntó:

_¿Y...salió todo bien Manuel?

El profesor sentándose al volante de aquella vieja camioneta se limitó a decir:

_ Si querida...Hoy comienza a funcionar la Seccional Salvador Allende vive. vámonos a casa ahora para descansar ya que a partir de mañana tendremos mucho que hacer.