23. dic., 2015

Texto

 

CAPÍTULO 36: "EL MUNDO DE NANCY"

_Hugo_

A la edad de 25 años, Nancy era una mujer muy diferente a aquella que José había conocido años atrás, la muchachita ingenua e inocentona se había convertido en toda una mujer., una mujer inteligente, aunque en apariencia no lo pareciera. mucho más segura de si misma y con algunas aspiraciones y deseos de superación. En eso había sido muy importante su padre, el profesor Medina, quien la había convencido de que si ella permanecía en su casa, dedicada solamente a la crianza de su hijo y a servir a su  marido, se convertiría en un ser anodino y vacío, algo que ella rechazaba de plano. Cada vez que que la iba a ver, su padre le decía:

_ Te vas a convertir en una de esas viejas, iguales a tu madre, que lo único que hacen es quedarse en casa tomando tazas de te y pelándose mutuamente entre ellas. No creo que quieras esa vida para tí, por eso...¡Házme caso! Yo te ofrezco la oportunidad de conocer a otras personas, muy diferente a los que ves por aquí, de respirar otros aires más culturales...En fín...de vivir Nancy...¡Vivir!_

Y ella al fin le hizo caso, comenzó a acompañar a su padre a las distintas reuniones en donde él participaba, es cierto que muchas veces se aburría y no lograba entender nada de lo que en ellas se discutía; por eso cuando se reencontró con José, vio en él a un compañero que podría ayudarle a realizar sus anhelos, José eras en cierto modo, muy parecido a su padre, pero obviamente más joven y cercano a ella. Eso fue lo que al principio se dijo a si misma, para autoconvencerse que entre ambos no sucedería nada, aparte de la amistad que los unía. Pero ella sabía intimamente que se estaba mintiendo a si misma y que con aquel hombre , que antes, cuando era una niña, la había respetado, ahora las cosas podrían ser diferentes, de esoestaba segura, sabía que todo dependería de ella y aquello le producía una sensación de miedo y satisfacción.

Ahora ella tenía muchos amigos y amigas en el barrio, pues se había ganado una buena fama de "adivina" gracias a que había aprendido el arte de la Cartomancia con su madre y ésta a su vez, de una gitana que fue quien la crió y la mantuvo por un tiempo.

Así, en aquella casa se dejaba sentir un aire de misterio, con tintes surrealistas, digno de una obra de García Márquez. Las puertas de esa casa siempre estaban abiertas para recibir a los visitantes y madre e hija tenían a " sus clientes". Doña Josefina atendía a sus amigas mayores y Nancy a las jovencitas, lo malo para ella es que éstas casi nunca tenían dinero y muchas veces la morena les "veía la suerte" sin cobrar un céntimo, aunque había excepciones.

También, la muchacha tenía amigos varones y entre estos el más asiduo visitante era Hugo, un joven mueblista que vivía cerca de allí y que pertenecía a una familia muy numerosa, formada por dos varones y tres hijas mujeres, todos dedicados al rubro de la fabricación de muebles.

Hugo, no iba a verla por lo de las cartas, ya que él no creía en esas "chifladuras" como decía, tampoco creía en alguna religión, ya que se definía a si mismo como un auténtico marxista comunista.

El padre de Hugo había sido un esforzado dirigente obrero, que se había destacado en las salitreras del norte, en la época del salitre, ahora ya retirado vivía gracias a una magra jubilación y también lo que le daban sus hijos por concepto de arriendo ya que todos vivían en una amplio sitio que le pertenecía. Allí cada uno de los hermanos y hermanas  de Hugo habían construído sus viviendas y también sus talleres artesanales, pero no todos habían tenido la misma suerte en los negocios.Quien mejor estaba era Enrique, el menor de los varones, él se había dedicado solamente a la fabricación de livings y sofás y a la fecha de este relato ya contaba con un taller bien montado en donde trabajaban unas ocho personas a sus órdenes.La mayor de las mujeres, de nombre Brenda se había instalado con un local  en una importante galería comerxcial del sector Franklin y le iba bastante bien.Sólo Hugo parecía estar siempre "marcando el paso", aunque no perdía las esperanzas de surgir en la vida.

Hubo una época en donde Hugo había estado muy ligado a la parroquia católica del sector, partcipando en charlas junto a otros jóvenes de la población, fue entonces cuando postuló a un programa patrocinado por La Iglesia, llamado "Trabajo para un hermano".Logró que se le otorgara un préstamo y asi pudo adquirir las máquinas y herramientas básicas como para montar un taller de mueblería. Pero con el correr de los años, algo sucedió con aquel joven que le hizo cambiar totalmente su manera de ver la vida, fue así como se alejó de todo lo referente a la religión, comenzó a asistir a clases clandestinas de "marxismo" y se convirtió en un ferviente comunista, cuyo maximo objetivo era "luchar contra la Dictadura de Pinochet"

Pero no solo se alejó de la religión sino que fue adquiriendo tal cantidad de odio contra todo lo relacionado con la fe cristiana, especialmente con aquel que dos mil años antes había sido crucificado por la fe. Así, a Hugo le gustaba blasfemar e insultar en público " Al Flaco de la Cruz" como se refería a Nuestro Señor, le divertía ver los rostros llenos de pánico cuando él lanzaba insultos y blasfemias y luego se jactaba:

_ ¿Ven? No me pasó nada....Todo es falso, si existiera algún poder superior allá arriba, sin duda que ya hubiera recibido un castigo del cielo y como pueden ver...¡No me pasó nada!

Luego añadía:

_ La religión es el opio  de los pueblos y de ello se aprovechan aquellos que detentan el poder para dominar  las mentes de los ignorantes_

Fisicamente, era Hugo, un joven de regular estatura, de físico delgado, un rostro agradable y llevaba su larga cabellera negra, atada con un cintillo, dejándose una especie de cola de caballo. Sus ojos eran vivaces e inquietos, sus modales y movimientos eran  ágiles y armoniosos, además siempre era muy amable y servicial, dispuesto para ayudar a un amigo que lo requeriese.Su amplia sonrisa le granjeaba la amistad de todos quienes le conocían.

Pero si Hugo odiaba a la religión, más profundo era aún el odos que sentía en contra del regimen  político que gobernaba el país y para eso tenía muy importante razones: 

Su padre había sido detenido a pocos días de realizado el golpe militar, junto a otros reconocidos comunistas, fue encarcelado y durante mucho tiempo se le creyó muerto, pero no fue así y un buen día reapareció y regreso a casa, pero nunca le contó a nadie en donde había estado y que le había ocurrido en aquellos días, pero al verlo era fácil deducir que había sido sometido a horribles torturas y sin duda que había precenciado cosas inimaginables durante su cautiverio.

Permaneció por mucho tiempo en estado de shock y aunque después reaccionó ya nunca pudo volver a ser el hombre que antes había sido.

Se volvió taciturno y sombrío, se veía muy debilitado, un día reunió a sus hijos y les señaló a todos la parte que le correspodería como herencia, luego fueron a una notaría quedando todo ello estipulado para el caso de fallecer, así les dijo:

_ No deseo disputas ni peleas entre ustedes y así yo podré irme en paz de este mundo, que es lo único que deseo_

Eso había sucedido años atrás, él aún seguía vivo, pero era como si ya estuviera muerto, pues se pasaba el día sentado en una silla de ruedas y casi nunca hablaba, se diría que esperaba solamente la muerte. Por eso Hugo odiaba a todo aquel que usaba el uniforme militar  y juraba que si algún día se necesitaran brazos para empuñar un arma contra el Régimen, él sería de los primeros en alistarse. Solía decir:

_ A los milicos hay que combatirlos con sus propias armas, nunca se van a ir de otra manera, por  eso, la única salida es propiciar la subversión armada y la guerrilla urbana, Allende cometió el error de confiar en que los militares respetarían la constitución y ese bastardo hijo de puta de Pinocchet y su cáfila de traidores lo traicionaron_

Como dijimos Hugo era un hábil artesano y reconocido tallador de madera, pero tenía una gran defecto y ese era, su inconstancia e impuntualidad; a veces dejaba pasar los días y el trabajo se amontonaba en el taller, los clientes reclamaban y muchos se aburrían y se iban a buscar a otros maestros para que les terminaran los trabajos. Por eso, Hugo no progresaba, además a él no le gustaban las ataduras ni los compromisos, pero si compartir un trago con sus amigos y fumarse un pito de mariguana de vez en cuando, "para relajarse" decía.

Así había sido antes de que se enamorara y comprometiera con Diana, ella era una hermosa joven de facciones delicadas y larga cabellera, cuerpo esbelto y largas y torneadas piernas. Con ella Hugo tenía ya una hija, una linda y pizpireta niña de negrísimos cabellos ensortijados y vivaces ojos oscuros como su padre. Aquella pequeña fue creciendo entre trozos de madera de eucaliptus, de pino y raulí, jugando en medio de mesas a medio terminar, sillas y herramientas de carpintería.Pero su madre ya estaba cansada de vivir de esa manera y le pedía a su pareja que se volviera más responsable:

_ Ya está bueno que te pongas las pilas poh Hugo, la niña necesita zapatos, ropa y útiles escolares y tú, como si tal cosa...Hace poco vino un señor a buscar una mesa que te encargó hace una semana, le tuve que decir que solo faltaba barnizarla...¿Te imaginas que le digo la verdad, que ni siquiera has cortado los palos?

_ Ya está bien Diana, si ahora mismo me pongo a cortar y ya sabes que no me demoro nada en terminar esa bendita mesa_ Respondía Hugo.

Así era Hugo, el mayor  de los hermanos Gálvez, él amaba su mujer, pero ella ya comenzaba a aburrirse de aquel loco simpático que tenía como pareja y por eso le confidenciaba a Hans, el mejor amigo de Hugo:

_ Ya llevamos cinco años viviendo en la mugre, en cambio los otros hermanos, ellos si han progresado...Enrique ya acaba de comprar su propia casa y se va a mudar de aquí, las mujeres estan mucho mejor que nosotros y tu amigo sigue igual...Créeme que ya me estoy aburriendo de él y cualquier día de estos, voy a tomar a la niña y me voy a marchar muy lejos de aquí_

Hans, se limitaba a escucharla y a sonreír sin decir nada...Bueno, él casi nunca decía nada.