25. dic., 2015

Texto

CAPÍTULO 22: "MILLALEMU"

En una de las comunas más populares del sector Sur de la capital de Chile, se encuentra la Población Millalemu,era, en los tiempos de este relato, una villa muy humilde cuyos pobladores eran gente esforzada y trabajadora, la mayoría de ellos trabajaba en el rubro de la construcción y en las ferias libres y dada la situación por la que atravesaba el país, en muchos de aquellos hogares la cesantía causaba estragos como en general, ocurría  en los sectores poblacionales de las grandes ciudades.

La mayoría de las casitas de dicha población eran de madera y habían sido construidas por los propios trabajadores, quienes se habían organizado en comités, los cuales pese a las condiciones adversas por las que pasaban todas las organizaciones de vecinos, habían logrado sobrevivir y era así como gracias a ellos funcionaban por ejemplo, los comedores populares, que habían reemplazado a " las ollas comunes", de manera que las familias más necesitadas podían acceder a un plato de comida por lo menos.Como ocurría con otras villas similares, aquella población estaba sobrepoblada y en cada hogar, aparte de los dueños de casa convivían los hijos y las familias de estos como allegados.

Estas organizaciones populares habían ido surgiendo como una necesidad de lospobladores para sobrevivir a la situación económica y social, pero  a su vez, cuando comenzaron las primeras manifestaciones de protestas contra el regimen, ellas sirvieron a la causa y de allí surgieron grandes dirigentes que lideraron, mas tarde el proceso de la recuperación de la democracia.

Antes de proseguir con estos relatos he de hacer un breve alcance:

"Como autor de esta es una novela que está basada en hechos reales, en donde aparecen muchos personajes a los cuales he proteguido dándoles nombres ficticios y lo mismo he hecho con los lugares en donde se desarrollaron la mayor parte de los sucesos de esta historia, he querido hacer una excepción con algunos de ellos, en este caso con la Población Millalemu, que está ubicada en la Comuna de La Granja, lo mismo que he hecho con La Victoria de Pedro Aguirre Cerda, lo he hecho como un homenaje a ellas y a su gente, ya que de esa forma hago un poco de justicia a sus valientes y esforzados pobladores, los cuales, al igual que muchos otros a lo largo del pais, contribuyeron muy significativamente al retorno de la democracia"

Hecho este parentesis, volvamos pues a aquellos oscuros días a mediados del año 1986.

Era una noche muy fría y brumosa, cuando Manuel Medina, su hija Nancy  y tres hombres caminaban, algo nerviosos por las estrechas callejuelas de aquella población. Los tres varones del grupo eran; José, Hugo y Jorge, el de las patillas a lo elvis Presley, éste no se apartaba ni un minuto de la morena hija del profesor. Había transcurrido un par de meses desde la reunión efectuada en la casa de Doña Josefina, aquella en donde José se había reintegrado a la Seccional como dirigente, desde entonces había retomado ssu rol principal, dedicándose con mucha pasión a su labor como secretario de dicha organización, la cual poco a apoco iba creciendo en adeptos.

José ya había conseguido trabajo en una importante fábrica de muebles, pero después de sus horas de trabajo se dedicaba casi integramente a las actividades partidistas, tratando de llenar de esa forma el inmenso vacío que tenía en su corazón. Con respecto a su compañera, Nancy, ella seguía comportándose como si nunca hubiera sucedido nada entre ella y el hombre que la acompañaba, así había quedado establecido entre ambos y así segurían comportándose en el futuro.

Pero en el fondo de su alma José se sentía muy desilusionado, pese a que él había aceptado de antemano las reglas de aquel juego, sabía que le iba a ser muy difìcil sacarse a la morena de su corazón y ahora, al verla junto a aquel hombre de largasc patilas y chaqueta de cuero negro no podía evitar que los celos lo martirizaran por dentro, aunque exteriormente nada hacía pensar lo que le sucedía.

Ahora, en medio de esa fría noche invernal, ella caminaba en medio de los dos hombres, mientras que un poco más trás lo hacía el profesor junto a Hugo, éste llevaba puesto un viejo polerón de lana que le cubría su cabeza con una capucha y le comentaba a Manuel:

_ ¿A quienes sino a nosotros se nos ocurre venir a un lugar como éste y en una noche tan fría y oscura?

El profesor caminaba con pasos desenvueltos y rápidos, llevaba un bolso que colgaba de su hombro derecho y hablaba en voz alta para que todos le escucharan:

_ Es muy necesario que vengamos a este lugar. Una antigua amiga mía me dio el dato de que aquí se reunen un grupo de pobladores, los cuales han logrado organizarse, fue ella misma quien me hizo los contactos para que podamos ser recibidos por ellos, por eso espero que seremos bien recibidos.

Unos jóvenes que permanecían en una esquina fumando unos pitos de mariguana se volvieron para contemplar curiosos a aquellos afuerinos.

Siguieron adentrándose hacia el interior de la población. se detuvieron en una esquina indecisos.Un perro les comenzó a ladrar amenazadoramente, Nancy apretó con fuerza el brazo de José, al tiempo que le decía.

_ ¡Le tengo un miedo terrible a los perros, debe ser porque cuando chica uno me mordió en una pierna, José!

Jorge se acercó a ellos, su rostro pálido e inexpresivo se veía serio como siempre, pero al acercarse su aliento olía a alcohol. Nancy  hizo un gesto de desagrado:

_¡Puff...Estás pasado a trago. Te dije que no quería verte así ¿Porque tienes que  esatr siempre con olor a copete?

Al joven comenzó a darle un ataque de hipo.  a duras pena logró responder:

_ Te juro que es apenas una copita, en mi trabajo le hicieron una despedida a un compañero y...

En aquel momento se les acercó una pareja de jóvenes que caminaban abrazados, Nancy les preguntó:

_ ¡Oye ustedes! ¿Nos pueden decir en donde queda el Comedor Popular?

Ambos jóvenes le señalaron una dirección al tiempo que decían casi al unísono:

_Sigan por esa calle dos cuadras más y luego doblan a la derecha, está al lado de la cancha, no hay como  perderse pues está bien iluminada_

Y así era en efecto, minutos después el grupo se encontraba frente a la entrada de una edificación de madera, adentro se escuchaban voces y en verdad el local estaba bien iluminado, en contraste con las demás casas del sector.

_ Aquí es la cosa, parece que llegamos un poco tarde, pues ya empezó la reunión...Pero mejor, porque así llamaremos más  la atención y eso es lo que nos conviene_ Dijo Manuel.

Se dirigió resueltamente hacia la puerta que estaba abierta de par en par y se detuvo en la entrada.

_ Disculpen ustedes por el retraso...No deseo interrumpirles...

Un hombre delgado, de cabello negro ondulado, tez blanca se acercó al profesor para saludarle:

_ Profesor Medina, pase usted, le estábamos esperando.

En frente de la asamblea de pobladores se encontraba un hombrecillo de baja estatura, que peinaba sus cabellos al estilo de Gardel, tenía un rostro delgado, ojos de mirar penetrante y al abrir su boca salía a relucir un par de peizas doradas, lo cual hacía que no se notara tanto la ausencia de varias otras piezas dentales, además lucía un pequeño bigotito a lo Chaplín. En verdad aquel individuo tenía un aspecto simpático, muy típico de los hombres de campo del sur de Chile, al menos así le pareció a José, quien le susurró algo al oído de su compañera:

_ Este debe ser el hombre al que tenemos que tener muy en cuenta.

Lentamente el grupo penetró en la sala, ubicándose en una de las bancas de madera, al igual que los demás participantes.

 El hombrecillo del diente dorado prosiguió:

_ Bien, como les decía, tengo que contarles que esta directiva que encabezo, ha cumplido con todo lo que acordamos enla última sesión, más adelante la tesorera va a darles cuenta de los dineros recaudados y de la forma en que los hemos invertido, pero todo está aquí, a la vista de todos. esta sede, la cancha de Baby fútbol y el Comedor Popular, que ayuda a unas cuarenta familias de la población, es verda que hemos recibido alguna ayuda desde el Municipio, pero la amyor parte de lo que se ve se ha logrado con el esfuerzo de todos y de eso me siento muy orgulloso, por eso les pido que sigamos manteniéñdonos unidos porque como dice el dicho popular:

_ ¡La unión hace la fuerza, mis amigos!

Se escucharon algunos aplausos y después de un rato, el mismo joven delgado que había recibido a los visitantes se puso de pie y habló así:

_ Vecinos de Millalemu, hemos escuchado a nuestro presidente, quien ha explicado con breves palabras lo que se ha conseguido durante este período, antes de proseguir con nuestra reunión deseo hacer un alto parapresentar a quien hoy nos visita. Mucho de ustedes ya lo conocen, los más viejos saben que él fue quien nos ayudó  para que nos fueran adjudicados los sitios que hoy ocupamos, cuando era Regidor de esta comuna, me refiero al profesor Manue Medina a quien le solicito que nos dirija algunas palabras.

Manuel se puso de pie y se encaminó pausadamente hacia el frente del auditorio, una vez allí comenzó a hablar:

_ Aigos de Millalemu, yo sé que muchos de ustedes me conocen y me deben de recordar pese a que ya han transcurridos muchos años desde la éoca en donde yo solía recorrer estas calles hoy pobladas de hombres, mujeres y niños, pero que en aquellos días no eran más que  sitios eriazos, peladeros que sólo se utilizaban para botar basura. Desde aq.uellos días hasta ahora han sucedido muchas cosas, algunas buenas y otras muy malas, pero a pesar de todo, aquí estan ustedes reunidos para lograr algunas metas y estoy seguro de que lo que se propongan, lo van a poder hacer, porque como dijo su dirigente, unidos son fuertes y nuevos aires de libertad y esperanza comienzan a hacerse notar en nuestra querida patria y de allí va a surgir un  nuevo Chile, la larga y oscura noche  va a dejar paso a la luminosa aurora, de eso estoy seguro.

El profesor era muy buen orador, sabía cautivar a sus públicos y también sabía que no debía decir más de lo que estaba diciendo, no mencionar  palabras indebidas ni nada que se le relacionara con la política, pero que aquellos que le oían, con seguridad, le entenderían.

Se oyeron algunos aplausos, los pobladores mayores recordaban muy bien a aquel hombre y se habían emocionado al volverle a oir despues de tantos años, un par de ancianas con sus frentes surcadas de arrugas se emocionaron y de sus ojos cansados les brotaron algunos lagrimones, los mas jóvenes estaban un poco desconcertados, ya que nunca habían escuchado a alguien que se atreviera a hablarles con tanta franqueza, en aquellos tiempos tan difíciles, ellos le preguntaban a su mayores quien era aquel hombre que se atrevía a hablar de esa manera y ellos se lo explicaban.

Manuel sabía que había ogrado su objetivo y estaba seguro que de ahora en adelante mucha de aquella gente lo apoyaría en los propósitos que se había formado. Millalemu sería desde ahora el punto de partida para todo lo que de ahora en adelante proseguiría.

Manuel se había sentado, la reunión había comenzado a desordenarse un poco, algunos pensaban que ya había finalizado y se aprestaba para retirarse a sus casas, pero una mujer se puso de pie y con voz enérgica les llamó al orden:

_¡Vecinos...La reunió no ha terminado! Ahora yo deberé dar cuienta de los temas económicos, espero que me pongan atención.

Nadie parecía hacerle caso, ya se habían formado los típicos grupitos, entonces , el hombrecillo que ejercía de presidente, se puso de pie y logró establecer el orden.

_ Vecinos, la reunión proseguirá, pero nuestros invitados deben de marcharse, pues los esperan en otro lugar, de manera que brindémosle un aplauso como despedida y estoy seguro de que pronto los tendremos trabajando junto a nosostros.

El profesor y sus acompañantes se pusieron de pie y salieron lentamente de la sala, una vez fuera de ella, unode los dirigentes se acercó a Manuel:

_ Estuvo usted muy bien, compañero, habló justo y preciso,temí que fuera a hacer alguna mención acerca de nuestras posiciones partidistas, menos mal que no lo hizo, ya que en la sala hay un grupo de reconocidos comunistas y también mucha gente a la que aun les asusta que se mencione algo de índole politico.

_ Muchas gracias compañero Joel, la compañera Maluenda ya me había advertido de aquello, pero sé que también hay varios de los nuestros dentro del grupo ¿Verdad? Dijo con cautela Manuel.

Antes de la aprtida aparecieron dos mujeres que les obsequiaron unos ricos hot dogs acompañados de sendas tazas de humeante café, lo cual les vino de perillas a todos ya que estaban entumidos de frío.

Así fue el primer encuentro entre aquellos y los pobladores de la Millalemu y desde aquella noche ambos destinos quedarían unidos por mucho tiempo.