17. ene., 2016

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CAPÍTULO 17: "NUEVAMENTE EN CASA"

Quien primero les salió a su encuentro fue Jonyar, el padre de Gamir, trás él venía su esposa y su hija Reweca y también varias personas de la aldea de Aotet.

_¡Alabada sea Nuestra Señora La Ciara, veo que estás a salvo mi querido joven. Exclamó  el anciano Jonyar,adelantándose para abrazar al muchacho, sin percatarse que de inmediato los cuatro Iusses echaron manos a sus espadas.

_ Tranquilos, compañeros, él es Jonyar, un viejo amigo y estos son mis protectores_ Dijo el joven Waptton, presentando a sus compañeros de viaje.El joven estaba visiblemente emocionado, abrazó a Gamir y a su hermana y luego, todos se dirigieron  hacia la casona de los ermitaños.Mientras caminaban se fue imponiendo acerca de los terribles acontecimientos acaecidos durante su ausencia.

_El pueblo de Aotet fue arrasado, nuestros hombres lucharon como leones, pero ellos nos superaban en fuerza, hombres y armamento, contra aquellas terribles armas nada podíamos hacer, los pocos que logramos salvarnos huímos hacia estas montañas...Respecto a los tuyos, allá en la casona está el viejo Zise, él está ahora solo pues su hermano Odaverod fue capturado de una manera muy extraña, antes de aquello él luchó solo contra el ejército invasor, los mantuvo a rayas en el Desfiladero del Diablo durante muchos días, pero nadie sabe como fue que de un día para otro, él cambió y ya no luchó más, por el contrario, se entregó mansamente a los enemigos, ellos le encadenaron y se lo entregaron a un extraño hombrecillo, quien se lo llevó no se sabe a donde y desde entonces no hemos vuelto a saber más de él.

Cuando Waptton se encontró con el anciano a quien respetaba y quería como a un padre, éste le explicó mejor aquellos misterios:

_ Odaverod combatió contra los enemigos, él sólo, fue capáz de detener durante largo tiempo al ejército invasor en el desfiladero, causándole  numerosas bajas y dándonos así un valioso tiempo para organizar la defensa del pueblo, pero el enemigo fue astuto, ellos contaban con un hombre que posee grandes conocimientos y poderes, se dice que anteriormente fue un Gran Iusse, se llama Locominot, de alguna manera  se las arregló para que mi hermano bebiera algún brevaje preparado por él y a partir de allí, mi hermano ya no tuvo más voluntad propia, dejó de luchar y se entregó mansamente a sus enemigos, ese hombre se lo llevó consigo y se dice que lo tiene encadenado y encerrado en una torre de piedra ubicada muy lejos de allí,ahí lo mantienen cautivo dándole de beber constantemente de aquella pócima la cual le quita toda su voluntad---¡Pobre hermano mío, de nada le sirvió la enorme y portentosa fuerza que poseee, yo tampoco se como poder ayudarle!

Jonyar les contó como después de la captura de Odaverod, los aldeanos trataron de resistir el asedio del ejército enemigo, pero estos usaron sus grandes cañones y con ellos destruyeron las principales construcciones del pueblo.

_ Arrasaron con todo,las hordas enceguecidas entraron a la aldea, matando y torturando a los nuestros, violando a nuestras mujeres y saqueando los hogares...Ellos te buscaban a tí, pensaban que vivías en el pueblo y por más que se ensañaron con nuestra gente nadie les dijo una palabra acerca de tí, por fortuna perdieron mucho tiempo valioso y cuando estaban ya a punto de explorar estas montañas, comenzó a nevar de manera tan copiosa que les impidió hacerlo, ahora deberán de esperar a que termine las estación de Las Tomentas, hasta entonces podemos considerarnos a salvo.

Era aún temprano, el improvisado campamento que se había formado en torno a la casona de los ermitaños contaba con unas sesenta cabañas y en ellas vivían unas quinientas personas, contando las mujeres y los niños.Ahora todos ellos se habían reunido para ver al joven Waptton quien  había anunciado que tenía algo importante que decirles.Cuando la gente estuvo reunida, fue Quinhil, El Iusse Perfecto quien tomó la palabra para decir:

_ Amigos míos, ustedes ya saben quien soy, hace un tiempo atrás estuve en la aldea y también en este lugar para llevar a cabo una importante misión que se me había encomendado por La Comunidad.Aquella misión, gracias a ustedes la pude cumplir exitosamente. Encontré, aquí en estas montañas a la persona que buscaba y pude ponerle a salvo y conducirle hacia La Fortaleza  para presentarle ante los Grandes Maestros de Nuestra Orden. Ellos confirmaron lo que ya se sospechaba..Que este joven, al cual todos vosotros  habéis conocido con el nombre de Waptton, es en verdad el hijo de vuestro Señor Joushar III y de Nuestra Señora Co Ciara, por lo tanto ..¡Él es el verdadero y único Rey de Varesocor!  Así lo han proclamado en La Comunidad, por eso ahora os digo a todos ustedes:

¡Saludad con el respeto que se merece y rendidle honores a Nuestro Señor Joushar IV...Viva el Rey!

-Todos escuchaban con solemne atención las palabras de aquel Iusse, cuando terminó de hablar, comenzaron a inclinarse y luego le ofrecieron sus saludos protocolares al sorprendido joven, que no estaba acostumbrado  a que se le tratara de aquella manera.

Se adelantó y cuando se hizo el silencio, él improvisó unas palabras:

_Pueblo de Aotet y de las Montañas Varsowots, ustedes me conocen desde que era un niño, cuando me informaron acerca de mi verdadero orígen y linaje, créanme que yo fui el más sorprendido, desde aquel día toda mi vida ha cambiado, salí de aquí no hace mucho, siendo apenas un chiquillo, mi Protector y mi amigo, el Iusse Quinhil me llevó hacia La Comunidad a la que él pertenece, allí fui recibido por los siete Maestros de La Orden y se me comenzó a darme instrucción para que me convirtiera en uno de ellos, sé que aún me falta mucho para eso, pero les puedo asegurar a todos ustedes que he aceptado gustoso la enorme tarea que todos esperan de mí y les puedo asegurar que desde este mismo momento lucharé y no descansaré un instante hasta recuperar el trono de mi padre y  convertirme de verdad en vuestro Rey y destruir a aquel tirano que oprime a mi  pueblo, se que no va a ser fácil, pero con la ayuda de Los Monjes Combatientes y del pueblo mismo, estoy seguro de que lo lograremos.¡Viva el Reino de Varesocor!

_¡Viva Joushar IV el Gran Shar de los varines! Gritaban algunos.

 Y así, en aquel alejado y solitario lugar enclavado en medio de las heladas montañas Varsowots, se volvían a escuchar aquellos gritos y consignas, las mismas  que varios siglos antes, habían proferido  los integrantes del valeroso pueblo varin, cuando decidieron bajar de sus montañas para conquistar al mundo, junto a su líder Luwer, tatarabuelo de Joushar IV.