21. ene., 2016

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CAPÍTULO 21: "REWWCA EN EL HAREM DE VARJACIA"

Reweca ya se encontraba en el harem del Loq Varjacia, recién entonces comprendió a cabalidad lo que le esperaba y tuvo mucho miedo.Una hermosa mujer, que era al parecer la encargada de aquel recinto, la recibió.

_ ¿De manera que tu eres Tara? ¡Bien, eres muy bella, pero has de ser preparada para lo que te espera.

A su alrededor se encontraban varias mujeres, todas eran hermosas y vestían con ropas muy elegantes, ante ellas Reweca paracía una campesina.

Reweca permanecía en silencio mientras era desnudada por otras dos mujeres, las cuales comenzaron a examinarla minusiosamente.

_ ¡Vaya. de manera que es verdad que eres virgen! Exclamó una de ellas.

_ Es verdad, nunca he estado con ningún hombre y espero permanecer así hasta que conozca a mi esposo_ Contestó Reweca.

Las demás mujeres se largaron a reír, entonces  aquella que parecía estar a cargo del harem, le explicó:

_ Escucha jovencita, la virginidad es una gran virtud y se paga muy bien por ella, pero aquí es diferente, todas estamos agradecidas de que el Gran Loq se haya fijado en nosotras, él nos proporciona todo cuanto necesitamos y nuestra labor consiste solamente en estar bellas y deseables para cuando él, nos requiera, así, si nos portamos bien con él...Ya te explicaré como puede ser aquello, él nos hará su mujer y cuando ya no quiera estar más con nosotras, entonces nos entregará a alguno de sus oficiales solteros, para que seamos sus esposas.Nadie rechaza a una mujer que ha estado con el Señor Varjacia, es para ellos un gran honor, de manera que te espera un futuro asegurado siempre que cumplas con nuestro amo y Señor.

Reweca fue bañada y perfumada, luego se le entregó una túnica confeccionada en una tela finísima, sandalias y un collar de ágatas. Cuando estuvo vestida, le hicieron un elegante peinado y así, cuando ella se pudo mirar en el espejo dorado del harem, casi no se reconoció a si misma, de lo cambiada que estaba.

Entonces la encargada del harem, una mujer de poco más de treinta años, cuyo nombre era Siwana, la miró detenidamente, diciéndole:

_ ¡Ah, tienes la belleza y el encanto de la juventud! Al igual como yo era hace diez años atrás, ahora de tí dependerá todo tu futuro hermosa flor, nosotras te vamos a enseñar como complacer a tu Señor y a tu futuro marido, aquí aprenderás no solo a ser una  mujer sino también una dama, lo cual te hará valorizarte más, pues recuerda que la belleza y la juventud son efímeras y se van muy pronto, casi sin que te des cuenta.

A Reweca le cayó bien aquella mujer, pese a que se mostraba muy dura e inflexible, su instinto le decía que podía confiar en ella, pero debía de conocerla mejor, se atrevió a preguntar:

_ Te agradezco  lo que haces por mí, te prometo que trataré de aprender todo lo que me enseñes, de manera de agradar a Mi Señor, pero dime...¿Cuando podría ocurrir aquello?

Siwana la miró con simpatía:

_ Eso sólo lo sabe Mi Señor Varjacia, a veces él visita el harem para divertirse, entonces elige a una de nosotras, por lo cual debemos de estar siempre preparadas, además te voy a prevenir algo:Este mundillo que parece tan tranquilo y acogedor en verdad no lo es,aquí existen toda clase de víboras y traidoras, pues en el fondo todas somos en verdad terribles adversarias, te recomiendo que no te fíes de ninguna, ni siquiera de mí_ Le advirtió aquella hermosa y enigmática mujer.

Reweca suspiró, comprendía que se había metido en un mundo demasiado terrible, se encontró de pronto pensando en Waptton, aquel joven que de la noche a la mañana había cambiado completamente su vida, ahora creía comprenderle y eso le hacía amarle más, aunque en el fondo de su corazón seguía pensando que aquel, era un amor imposible.

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Mientras tanto en el campamento,Joushar y los iusses estaban muy preocupados ya que los días pasaban y ellos no tenían noticias de la joven, él se sentía culpable al haber permitido que ella se arriesgara de esa manera.Dos semanas mas tarde apareció aquella jovencita que la había acompañado, ella traía noticias de Reweca:

_ Ella está por ahora bien, logró infiltrarse  en el harem del propio Varjacia como un más de sus mujeres, ahora la estan preparando para la fiesta de cumpleaños del Loq, cuando él cumpla los treinta y seis años, lo cual ocurrirá en dos meses más, por  esa razón no hay peligro de que nada malo le suceda en estos días, a mi me dejan entrar y salir del campamento, pero me revisan concianzudamente cada vez que lo hago, además me vigilan, no me dejan casi nunca sola, por eso no había podido subir a la montaña como ahora, toda la información que me ha proporcionado Reweca la tengo en mi propia memoria, de manera que no me la pueden arrebatar nuestros enemigos.

Mientras la muchacha hablaba, Quinhil y sus dos iusses ayudantes la observaban con atención, ya que Vitesia, pese a sus cortos quince años ya dejaba ver que se convertiría en una mujer hermosa.

Joushar le preguntó:

_¿Cómo puedes estar segura de que Varjacia no la visitará antes de su cumpleaños?

La chica negó con su cabeza:

_ Varjacia iniciará por estos días una campaña para someter a los asaltantes de caravanas, ya que debido a aquellos ya ha perdido varios cargamentos de armas y provisines durante los últimos meses, él personalmente cruzará el Desfiladero del Diablo, en donde están ahora emplazados dos grandes cañones y dejará en Aotet  u destacamento de unos mil hombres, además posee otros dos cañones, los cuales estan ubicados en la torre del mercado, allí tiene asentado su cuartel general, toda esa información me la ha proporcionado Reweca para que se la trasmita a usted Señor.

Joushar y Quinhil se miraron, éste último comentó:

_ Es una excelente información, debemos pues de organizar un plan para aprovechar la ausencia de su jefe, aunque por lo que dice esta niña, sus fuerzas nos superan en mucho, además estan aquellos cañones...

Meijesa que había escuchado con mucha atención, solicitó intervenir:

_ Con respecto a esos dos pesados cañones, yo conozco una manera de neutralizarlos, para ello debo de conocer  en donde ellos almacenan el vurel, que es el combustible explosivo que se necesita para impulsar los proyectiles, si logramos averiguar en donde lo guardan entonces piodríamos sabotearlos de manera que aquel combustible se perdiera o se hiciera ineficiente.

A continuación el anciano Meijesa les explicó a sus jefes el plan que había concebido, para ello se necesitaba un pequeño grupo de voluntarios y evidentemente la información de donde se guardaba el vurel, para ello era de vital importancia que Reweca averiguara aquello, esa sería la siguiente misión de la joven.

Reweca mientras tanto continuaba con su "instrucción", ahora se le enseñaba el arte de " relatar historias o sagas" y también las llamadas "artes amatorias", en las cuales la joven era completamente neófita. 

_ Mi querida niña, se vé que has crecido en un lugar alejado del mundo ya que nada conoces acerca de la naturaleza de los hombres...Ellos son como animales salvajes, pero una mujer inteligente puede llegar a dominarles y si eso sucede aquellos brutos se transformaran sin que ellos mismos se den cuenta, en nuestras adorables mascotas.

Así le hablaba Siwana, que ya le había tomado cariño a aquella nueva discípula y deseaba que fuera ella quien enamorara y manejara a su temido Señor, pues ella misma, que había sido su favorita  durante largos años, ya no tenía ninguna posibilidad y entonces prefería que fuera Reweca, a quien creía manejar mejor, que cualquiera de las otras mujeres a las cuales consideraba astutas y traicioneras.

La joven se atrevió a preguntarle:

_ ¿De que lugar eres tú mi Señora y como llegaste a conocer al Señor Varjacia?

Ella la miró y cerrando sus ojos le contestó:

_ ¡Ah! Es una larga historia...Varjacia y yo somos ambos oriundos del mismo pueblo, yo soy la hija de un  cantinero y conocía Varjacia cuando su padre aún no lograba conquistar el reino, Varjacia me prometió que si su padre triunfaba, él me haría su esposa y yo le creí y le seguí. En verdad fui su mujer durante más de seis años, hasta que su padre lo nombró Loq Mayor, entonces yo ya tenía veintiseis años y según la costumbre era muy vieja pare ser su esposa, pero él me dejó a cargo del harem y desde entonces he sido la encargada de buscarle mujeres hasta que el encuentre a la que ha de ser su esposa y entonces yo dejaré de servirle, ignoro que será de mí, entonces. Respondió la mujer que se veía muy emocionada.

Entonces Reweca sintió mucha compasión de ella y en un gesto espontáneo, la abrazó diciendo:

_ Eres una buena mujer, te estoy agradecida por lo que haces por mí y no te voy a defraudar, si consigo...lo que quiero, entonces me preocuparé de que nada malo te suceda.

Siwana sorprendida se secó sus mejillas con un pañuelo y abrazó a su vez a la muchacha.

_ Tú también eres una muchachita buena, no contaminada aún por el mundo y aunque este es un nido de víboras, te protegeré y te ayudaré mi querida niña.

A Reweca se le permitía que en las tardes subiera hasta la alta torre del Mercado para contemplar desde allí la ciudad, hasta la hora en que se ponía el sol, desde alló pudo observar que detrás del edificio había una nueva construcción, la cual estaba siempre fuertemente custodiada por guerreros armados, a veces veía que llegaban grandes carreras cargadas cuyo cargamento era transportado con mucho cuidado por hombres muy vigilados, ella supuso que esa era la bodega en donde se almacenaba el vurel y cuando estuvo segura, se lo comunicó a su amiguita. Ésta a su ves, en cuanto pudo le hizo llegar dicha información a los hombres de la montaña. 

Ahora Joushar y sus Iusses ya sabían como habían de actuar.