24. ene., 2016

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CAPÍTULO 24: "La proposición de Varjacia"

Una semana después, Varjacia llamó a su presencia a sus dos colaboradores principales: Ducbaj "El Viejo" y Locominot, había tomado una decisión y quería llevarla a cabo.

_ Veo que ya comienzan los deshielos y por lo tanto debemos de iniciar las acciones para castigar y acabar con esos rebeldes que se ocultan en las montañas, he pensado enviar hacia esos territorios un fuerte contingente ya que estoy seguro de que aquellos rebeldes estan muy bien organizados y no será fácil aplastarlos.

Locominot carraspeó antes de emitir su opinión, sabía que Varjacia le escucharía con atención ya que él contaba con la plena confianza del padre del Loq Mayor.

_ A mí me preocupan aquellas nuevas armas, es una lástima que no nos hayamos apodrado de alguna de ellas, para poder estudiarla y comprender su funcionamiento, aunque temgo la intuición de que deben de ser muy similares a nuestros cañones.

Ducbaj, a sus cincuenta y tantos años, era un hombre quese mantenía fisicamente muy bien, como guerrero era temible y como estratega, mejor aún.También quiso opinar.

_ Deberemos ser muy cautos, ellos de s eguro que nos estaran esperando allá arriba, tienen la ventaja de que conocen muy bien el terreno, por eso creo que antes de enviar un gran contingente, deberíamos probar con una pequeña avanzada, así evitaremos caer en alguna trampa.

Durante un par de horas estuvieron planificando las acciones a seguir, cuando Locominot abandonó la sala, "El Viejo", que tenía mucha confianza con Varjacia se atrevió a decirle algo que le preocupaba:

_ Tengo una petición, de carácer personal que deseo daros a conocer...Se trata de mi hijo, a quien vos conocéis, él pronto va acumplir los veintitrés años y como es nuestra costumbre va siendo hora de que le busque una buena esposa, días atrás, al conocer a aquella bella jovencita que vos manteneis en vuestro harem, escuché de vuestros labios que deseáis casarla con alguno de nuestros hombres y por eso es que me atrevo a solicitarte, que una vez que vos lo deseéis, me gustaría esa muchacha para mi hijo, siempre que Vuestra Alteza no tenga otros planes para ella.

Varjacia permaneció en silencio, no esperaba que su lugarteniente le pidiera aquello, en verdad no había pensado entregar a aquella muchacha a nadie, obviamente quedeeaba hacerla su mujer, durante un tiempo, como era la costumbre, pero tampoco deseaba contrariar a aquel subalterno que le era tan útil y valioso, al fin discurrió una solución:

_ Está bien, le entregaré la joven a tu hijo, pero antes, él va a tener que hacer méritos ¿Que te parece que él se haga cargo de aquella avanzada cuya finalidad será descubrir donde se encuentra el reducto de los rebeldes? Si tu hijo lo logra, entonces tendrá bien merecida una esposa como la bella Tara ¿Qué piensas de eso,mi querido amigo?

Ducbaj estuvo de acuerdo, sabía que aquella sería una misión difícil, pero confiaba en su hijo, además esa misión era de vital importancia para las futuras acciones a seguir, sin vacilar respondió:

_ Te lo agradezco, estoy seguro de que mi hijo va asalir airoso  de aquella prueba y regresará trayendo una valiosa información, Alteza.

_ Entonces, no se hable más, ve a comunicar a tu hijo lo acordado y que se prepare para partir y que elija a los hombres que necesite.

Cuando quedó solo, Varjacia esbozó una sonrisa y comentó en voz alta:

_ Voy a tener que apresurarme a servirme aquel bello primor, antes de que el joven Ducbaj regrese de la montaña...Si es que regresa.

Entonces hizo sonar el gong y cuando se presentó su sirviente, le ordenó:

_ Anda, sube a la torre y dile a Siwana que me prepare a la joven Tata para esta noche.

El sirviente hizo lo ordenado y Siwana se dirigió al salón en donde se encontraban las concubinas, como siempre Reweca se encontraba aislada y sola en un rincón, mientras las otras mujeres trataban de provocarla diciéndole palabras hirientes.

_ Ven quiero que me acompañes a mi pieza_ Le dijo Siwana a la joven.

Una vez que se percataron de que nadie las escuchaba, Siwana le dijo a Reweca lo siguiente:

_ ¡Uff, creo que ya llegó el momento!...Varjacia te ha pedido para esta noche y según mi parecer, esta vez, él no se va a conformar con hablar solamente contigo, de manera que si desea conservar tu virginidad para  aquel a quien amas, tendremos que actuar rápido, es ahora...o nunca, de tí depende  mi querida  niña.

Reweca se aferró con fuerza al brazo de Siwana, mientras su corazón latía a cien por hora.Exclamó:

_ Estoy decidida a todo, tanto, que  si tengo que entregarme a Varjacia prefiero materme antes o asesinarlo, aunque ello me cueste la vida, Siwana.

La mujer sonrió con benevolencia:

_ No vas a tener que hacer ni lo uno ni lo otro, yo ya tengo pensado un plan y con un poquito de suerte nos puede resultar...Escucha con atención:

_ Este es el collar de esmeraldas que te regaló Varjacia y te pidió expresamente que lo uses ¿Verdad?.Pues bien, yo he reemplazado una de las piedras por otra falsa...No se nota la diferencia a menos que se te acerquen mucho ¿Ves?.En el interior de esa piedra hay un compartimiento en donde he puesto una pequeña porción de "mirirat", aquella substancia que usaban los antiguos qejviats en sus dardos, la cantidad es suficiente para hacer que un hombre que de insconciente por varias horas.Tú deberás  escoger el momento adecuado, para vaciar su contenido en una de las copas, ya que de seguro  te va a ofrecer aquel licor que probaste la vez pasada, si él no lo hace, tú deberás de pedírselo, de eso depende todo el plan querida,tan pronto él beba su trago, el mirirat actuará casi instantáneamente y cuando quede insconciente, tú tocas el gong y yo entraré, ya que Varjacia tiene prohibido que sus hombres le interrumpan cuando está con una de sus mujeres, sólo  a mi se me autoriza para aquello, esa será tu misión pequeña, lo demás, déjalo por mi cuenta.

Después de comprometerse a realizar lo planificado, Reweca fue llevada por las damas del harem para ser preparada, tal como la vez anterior, después del baño en la bañera fue perfumada con esencias, se le untó sus cabellos con bálsamos y le hicieron un peinado que simulaba una cascada de rizos, se la vistió con un traje de seda verde, lo cual hacía juego con el collar que lucía en su blanco cuello y cuando estuvo completamente lista, Siwana la condujo al aposento de Varjacia, allí, ambas mujeres esperaron, mientras afuera, caía la noche sobre el pueblo de Aotet.

Pasaron dos largas horas, lo cual hizo que las mujeres se pusieran muy nerviosas.

_ Tal vez, a última hora Varjacia cambió sus planes...Lo conozco bien y sé cuán impredecible es él_ Comentó Siwana.

Pero sus temores quedaron desechados, cuando escucharon los sonidos característicos de las botas al caminar sobre el pasillo empedrado que conducía al salón, ambas oyeron las órdenes que el Loq daba a sus guardias:

_ No deseo ser interrumpido por nadie durante la noche, estoy cansado y necesito dormir bien.

Hizo una mueca de complicidad a sus guardias y luego se metió en la amplia sala que servía de salón y alcoba. Al ver a las dos mujeres, las saludó:

_ ¡Ah mis queridas palomas! He tenido un día terrible, pero ustedes son mi refugio...Espera Siwana, no te vayas todavía, quiero conversar contigo.

Siwana le miró con sorpresa, desde hacía tiempo que su Señor casi no le hablaba, limitándose a darle sus órdenes y entregándole el dinero que se necesitaba para mantener el harem, tanto que ella pensaba que, para él, ya no existía como mujer, sino sólo como eficiente administradora de aquel recinto, pero estaba equivocada.

Varjacia comenzó a quitarse el peto metálico que proteguía su tórax, luego sus botas, que arrojó a un costado y mientras se ponía cómodo le pidió a Siwana que le sirviera "huija" (Licor de maíz fermentado) luego de beber un buen trago, le ordenó a Reweca que se acercara.

_ Te tengo buenas nuevas querida...Alguien importante ha pedido tu mano y yo se la he concedido_ Esperó unos segundos para ver la reacción de la joven, ésta permanecía en silencio, pero sus ojos estaban muy abiertos.Varjacia continuó:

_ ¿Acaso no desea saber quien va a ser tu futuro marido, bella Tara?

Recién entonces Reweca pareció despertar de su letargo y sacó el habla:

_ ¡Oh sí,por supuesto ¿Quien ha pedido mi mano Señor?

_ Pues se trata de mi lugarteniente, el Loq Ducbaj, aquel que visteis conmigo días atrás, aquí en este mismo salón, él quedó muy impresionado por tu belleza y ...

_ ¡Pero...Mi Señor...El Loq Ducbaj es un hombre casado y me parece demasiado viejo para la joven Tara_ Exclamó Siwana interrumpiendo al Loq Mayor.

Éste prorrumpió en sonoras carcajadas.

_ Ja jaja...¿Pensasteis que mi buen amigo Ducbaj se casaría con esta bella flor?...Ja ja  ja...En verdad él me pidió la mano de Tara para su hijo, Ducbaj, "El Joven", quien va a cumplir los veintitrés y ya requiere una buena esposa.

Ambas mujeres se miraron, Siwana había recobrado su compostura y respondió:

_ Ducbaj "El joven" es un excelente hombre y será muy buen esposo para tí, joven Tara, creo que Mi Señor ha tomado una sabia decisión.

Ahora Varjacia dejó de reír y se puso muy serio, miró fijamente a Siwana y luego a la joven Reweca.

_ Yo he tomado además, otra decisión...muy importante para tí Siwana...Tú me conoces desde que éramos niños ¿Recuerdas? Pronto voy a cumplir los treinta y tres y creo que ya es hora de que elija una esposa...¿Y quien más podría ser, aparte de tí, querida?

 Al oír aquello a Siwana se le llenaron sus ojos de lágrimas,estaba realmente sorprendida, alcanzó a balbucear:

_ ¿En verdad, estáis bromeando Mi Señor?

_ Por supuesto que no ¿Por qué crees que has seguido durante todo este tiempo conmigo, acompañándome a todos los lugares en donde he combatido? Sí querida mía, creo que ya es hora de que recibas lo que te mereces, vas a ser mi esposa...la esposa del Loq Varjacia y tal vez, algún día, si las cosas se dan..futura reina de Varesocor. La fecha ya la he decidido, será para mi cumpleaños, en el próximo mes ¿Qué me dices?

Reweca permanecía atónita en un costado del salón, pensaba que aquello que acababa de escuchar podría cambiar todos los planes, como entre sueños escuchó la voz de Siwana:

_ Mi Señor, tú sabes que yo he sido la única que siempre te he amado, desde aquellos días cuando ambos éramos muchachos, me conformaba con que me tuvieras a tu lado y cuando tú me tomabas como mujer, yo era felíz, después, cuando ya no me deseaste y buscabas la frescura de otras mujeres, yo me conformaba con prepararlas a ellas para que supieran hacerte felíz, ahora, con lo que me has dicho, creo que estoy soñando y no quiero despertar jamás de este sueño, Alteza.

Varjacia entonces llamó a Reweca, que permanecía estática, le acarició sus muslos y la muchacha se dio cuenta de que aquello enardecía al hombre, miró instintivamente a Siwana, ésta tenía sus ojos húmedos.

Varjacia se volvió hacia Siwana.

_ Bien querida mía, es lo que deseaba decirte, tú vas aser mi esposa y cuando lo seas ya no necesitaré ningún harem, a partir de ahora te encargarás de buscarle esposos a todas las muchachas, en cuanto a ésta...Tara va a ser la última mujer que tenga antes de que te conviertas en mi esposa, sé que ella es virgen y quisiera aliviarle esa  agradable tarea a  su futuro esposo.

Reweca estaba deseperada, Siwana comenzó a retirarse del salón, pero antes de hacerlo , se volvió para mirar a Reweca y le dijo:

_ Yo me retiro...cumple con tu deber querida niña.