1. feb., 2016

Texto

SEGUNDA PARTE : LA ERA DEL FUERTE. 

Han transcurrido ya dos años desde que Joushar ayudado por el Iusse Quinhil El Perfecto, recuperaron la aldea de Aotet y con ella, toda la comarca, al sur del Desfiladero del Diablo. Pero eso fue sólo el comienzo, pues tan pronto se difundió aquella noticia en todo el vasto territorio dominado por Itlán "El Escorpión Negro", comenzaron aproliferar los movimientos de rebelión, alentados por los emisarios que poco a poco habían ido infiltrándose en todas las ciudades y aldeas del reino. Quien manejaba los hilos de toda aquella compleja red de comunicaciones era el Iusse Lonorlfo, el cual había actuado con mucha astucia y tino, para no despertar sospechas .Así, haciéndose pasar por un rico comerciante mulach había conseguido los permisos necesarios para establecer un emporio comercial en la mismísima capital del reino, aprovechándose de la corrupción que existían en todos los organismos oficiales yadministrativo de aquel régimen, Lonorlfo había sobornado a importantes  funcionarios y así, su emporio comercial habíase extendido a otras ciudades, con lo cual Lonorlfo se había convertido , al cabo de esos dos años, en un hombre acaudalado e importante, pero él no olvidaba la que era su verdadera misión: La de mantener comunicados a todos los grupos rebeldes que ya hacían notar su presencia en todo el reino.

Por su parte, el Iusse Lonousa apoyado por otros iusses aliados que se le habían ido sumándosele, había cambiado de planes y en vez de dirigirse hacia el territorio sonnerio, lo había hecho rumbo a las Montañas de Zita, allí, luego de burlar el amplio cerco impuesto por el Loq Volodia, había logrado al fin, ponerse en contacto con las diseminadas fuerzas de Yoqosina, las cuales habían ido cediendo paulatinamente terreno ante las arremetidas del enemigo.

Aquella importante ayuda pareció darles nuevos aires a las desmoralizadas fuerzas rebeldes, las cuales se reorganizaron y comenzaron a recuperar el terreno perdido. Así, después de tantos años de tenáz resistencia , se volvía a vislumbrar una luz de esperanza, aunque era muy prematuro aún, pensar en un contraataque.

En cuanto a Joushar, éste no se conformó con su triunfo inicial y después de afianzar completamente sus posiciones en los faldeos de las Montañas Varsowots, el ejército comandado por el Iusse Quinhil, se puso en marcha y cruzando el Desfiladero del Diablo avanzó hacia el norte. Fue en esa etapa de la campaña cuando Quinhil demostró sus grandes dotes de estratega: Fue él quien diseñó el primero de los llamados "Grandes Fuertes", las cuales eran construcciones de grandes dimensiones, livianas pero firmes, constaban de grandes paneles de madera unidas con pernos de hierro que se podían armar y desarmar, para luego trnasportarlas en partes, por carretas tiradas por dos o tres yuntas de  duhovats.Aquellas extructuras al unirlas, servían para alojar y guarecer  las tropas, no sólo como campamentos de campaña sino también para vivir en ellas. Con el tiempo aquellas estructuras llegaron a tener tal complejidad que constituyeron verdaderas ciudades, las cuales se trasladaban a medida que el ejército avanzaba.Así dichos fuertes constituían verdaderos castillos portátiles, de figura cuadrangular, con cuatro torres en cada vértice y rodeadas de empalizadas, en medio de ellas se ubicaban los aposentos que ocupaban, tanto el rey Joushar como sus lugartenientes, así, Joushar y su esposa Reweca disponían de una recámara privada y un saloncito y lo mismo para los Iusse más importantes.Durante todos esos años de campaña Joushar y los Iusses vivieron en aquellos fuertes ya medida que sus tropas iban recuperando terreno y avanzando hacia el norte, aquellos fuertes les servían de refugio y vivienda. Una vez que los Iusses afianzaban el control de esos territorios, el fuerte se desarmaba y se trasladaba hacia un nuevo territorio y así aconteció por muchos años, es por eso que a aquel período se le conoció como LA ERA DEL FUERTE.

A  medida que iba  afianzando su poder, Joushar se preocupó también de organizar su gobierno, para ello recurrió a la organización del antiguo Imperio de Ut, aconsejado en ello por los Iusses, estableció los títulos de nobleza, así, quedó establecido que la cabeza de todo el reino era El Rey, título que por herencia le correspondía a él, su esposa Reweca pasó a ser La Reina, la cual al cabo de un año dio a luz al primer hijo, quien fue bautizado con el nombre de Juonba. También Quinhil, que había contraido matrimonio con Siwana resultó ser padre, en su caso, de dos gemelos.Ellos fueron bautizados como Teov y Teoviv y se estableció, que en caso de fallecer Joushar, el poder quedaría transitoriamente en manos del Iusse Quinhil, al cual se le concedió el título de Gran  Duq ( Años después les fueron concedidos títulos de Duq a los iusses Lonorlfo y Lonousa) Y también años después se crearon los títulos de  Larbit y Donarit, estableciéndose así una jerarquía y un orden muy riguroso.

Mientras las tropas rebeldes iban recuperando paulatinamente territorio, en el norte, el Loq Volodia, por primera vez se vio obligado a retroceder, ante la férrea resistencia y valor de los hombres de Yoqosina y los iusses comandados por Lonousa, lamentablemente el anciano Qerju falleció y no pudo cumplir su anhelo de conocer personalmente  al hijo de Joushar III  y La Ciara, sus restos fueron sepultados en un lugar secreto en las Montañas blancas de Zita.

En cuanto a Itlán, éste continuaba reinando sobre una buena parte del país, ejérciendo un férreo dominio sobre las principales ciudades del norte, entre ellas la capital, Nueva Sorgín cuyas altas murallas fueron reforzadas y además se construyeron cuarenta torres dotadas de sendos cañones, lo cual la hacía practicamente inexpugnable.

El sabio Locominot, recuperó la confianza de Itlán y después de muchos ensayos fallidos, logró fabricar  algunas réplicas de aquellas armas que utilizaban los iusses, con lo cual las fuerzas se equipararon un tanto. Con el retiro de Varjacia, Volodia quedó como único Gral Loq del ejército de Itlán y todo hacía preverque tarde o temprano ambos ejércitos se enfrentarían en algún lugar no precisado, pero ocurrió algo inesperado: Un nuevo factor  que puso una nota de suspenso en los acontecimientos del reino.

Así fue, en efecto, desde el Oeste apareció una nueva amenaza personificada en un nombre: Rijna,éste personaje decía descender de los antiguos sonnerios y logró hacerse coronar como Rey de Sonner. Aprovechando que el Reino de Varesocor estaba enfrascado en sus conflictos internos, se levantó en armas y con el apoyo de importantes ciudades que otrora  habían pertenecido al antiguo reino de Sonnerit, se declaró independiente y autónomo.Itlán envió tropas para someterle, peroéstas fueron derrotadas completamente y obligadas a retroceder.Coincidió aquello con la derrota en el sur, del ejército de su hijo Varjacia a manos de Joushar. Entonces, sus asesores le recomendaron  pactar un acuerdo de paz con Rijna, ya que combatir en dos frentes  no le iba a ser posible. Así se hizo. Se firmó un tratado de paz en donde Itlán reconocía a Rijna como Soberano de Las Tierras del Oeste, recibiendo a cambio una importante compensación económica, lo cual le permitió dotar a su ejercito de armas más eficientes y una mayor dotación.

Confiando enque había logrado de esta manera, desbaratar la amenaza del oeste, Itlán se preparó para iniciar un gran arremetida contra los rebeldes, que ya ocupaban varias ciudades en el sur. Pero se equivocó, al pensar que Rijna respetaría aquel tratado, ya que lo que éste pretendía era solamente ganar un poco de tiempo para preparar mejor a su ejército, aprovechando las grandes riquezas de las ciudades bajo su mando y también la numerosa población que le permitía incrementar el número de sus guerreros. Una vez que logró conformar un importante ejército, cruzó las fronteras e invadió las desprevenidas ciudades más cercanas:Atlñon y el Puerto de Locbino fueron arrasadas y el pánico cundió en todo el reino.

Fue precisamente en el importante Puerto de Locbino en donde Rijna se hizo nombrar como EMPERADOR  DE TODAS LAS TIERRAS, afirmando y prometiendo que él restauraría en antiguo imperio sonnerio del Sonner Veca Vojrut, quien había combatido  contra Joushar II dos siglos antes. Cuando Itlán supo esto, ya era tarde para detenerle, había dejado que aquel enemigo creciera demasiado y ante eso, lo único sensato era ahora tratar de lograr una tregua con los rebeldes y en lo posible convencerles de que era más importante luchar contra  los sonnerios, ya que la única manera de derrotarles era uniendo a ambos ejércitos.Algo que parecía casi imposible, por lo cual envió como emisario a su hombre más astuto:Locominot.

Pero¿Quien era este Rijna, que había aprecido casi de la nada? Bueno, ya es hora de que hablemos de él.