27. feb., 2016

Texto

Capítulo 46: "Nueva Sorguín"

Al norte del reino de Varesocor se encuentra la ciudad de Nueva Sorguín, desde el reinado de Joushar II, quien fue su fundador esta gran urbe ha sido la capital del reino.De acuerdo a las antiguas crónicas, Joushar II, advertido por la  hija de Sne-Heba,la hechicera Ciara de que un gran terremoto destruiría todo el antiguo valle , acabando con la civilización, tal como antes ocurriera con el Gran Imperio de Ut, decidió emigrar con su pueblo a las tierras situadas al norte de las Montañas Varsowots.Aquel éxodo ocurrió en el año 60 de la Antigua ERA y fue así como todos los habitantes de aquel valle, atravesaron las blancas montañas y se diriguieron hacia el norte.Durante diez años continuaron dicho avance hasta llegar a otra región montañosa, las llamadas Montañas de Zita, allí decidieron fundar la que sería la futura capital del reino,Joushar II, edificó su castillo y les entregó tierras a sus súbditos para que ellos construyeran sus respectivas viviendas. Así nació aquella gran urbe, posteriormente  se construyeron los altos muros de piedra y las torres para los vigilantes.

Doscientos cincuenta años después, Nueva Sorguín se encuentra de fiesta, sus ochenta mil habitantes se  preparan para recibir al nieto del fundador, Joushar IV ,quien viene a tomar posesión del  palacio real y a ocupar el trono que durante más de dos décadas  le usurpó aquel odiado y temido personaje. El Escorpión Negro.

Joushar, dede que partió de la ciudad de Aotet, dos años antes, ha estado viajando y deteniéndose en cada uno de los pueblos, aldeas y villorios que se encuentran en la ruta, antes que él ya lo han precedido los ejércitos de los Iusses Lavorlfi y Jcobeoban, estos ya se encuentran en Nueva Sorguín cumpliendo con las órdenes recibidas.

Junto al Rey y su familia, viajan también El Gran Maestro Lodiyar y sus Iusses, entre los que se destacan  los "siete gigantes" cuyos nombres son: Ruvo, Ruvola,Sadan,Qnavisia,Oscot,Muclora y Guqesin, ellos conforman un selecto grupo cuya función es escoltar y proteger al soberano en todo momento, éste les ha otorgado un título especial, llamándoles "Los defensores del reino" y su presencia ha sido fundamental para lograr que el Duq Lonorlfo haya desistido de sus propósitos iniciales y sin ofrecer la más mínima resistencia haya aceptado entregarle el mando de su ejército al joven Duq Lavorlfi, quien ahora manda en la ciudad.Él es quien ha ordenado prepararlo todo para recibir dignamente a su Señor Joushar IV.

Así es como ahora, las banderas rojas con  el yocosath dorado, reemplazan a las negras del Duq Lonorlfo, éste, ha sido desprovisto de su poder y espera que eel Rey tenga clemencia y no lo castigue, enviandole al destierro o peor aún, ejecutándole.

En los alrededores de la amurallada ciudad. acampan los hombres del Duq Jcobeoban, ellos serán los primeros que recibiran a Joushar y es el propio Duq quien espera ansioso la llegada del monarca.

Y al fin ocurre lo tan esperado: Joushar IV ya está en Nueva Sorguín y se prepara para hacer su triunfal entrada en la ciudad.Hay un aire de fiesta, todos sus habitantes se distribuyen a lo largo de la llamada avenida de los nadcit, ya que es por ella que la comitiva  del soberano, ha de recorrer para entrar finalmente al palacio que construyó su famoso abuelo,dos siglos antes.

Joushar,montado en su caballo blanco,saluda alzando su brazo derecho, luce un capa de color rojo, viste enteramente de blanco y su cabellera rubia, despeinada por el viento le confiere un aire muy especial, como siempre, lleva un parche negro  que le cubre su ojo izquierdo, pero eso no le quita apostura a su figura.Alrededor de él caminan a pie, los siete gigantes, no existen cabalgaduras capaces de sostenerles, impresionan por sus excelentes físicos y elevada estatura, nadie queda indiferente ante ellos y aunque hasta ahora nunca han tenido que enfrentarse a un enemigo en algun combate, todos piensan que basta con sus precencias para hacer desistir a cualquiera que se atreviera a enfrentarse a alguno de ellos.

Joushar se detiene frente a la escalinata que conduce a la plataforma en donde está la entrada del palacio real, allí le espera el joven Duq Lavorlfi, quien se inclina ante él, dándole la bienvenida:

_¡Majestad, en nombre de la ciudad entera os doy la bienvenida y quiero pedirte que me permitas acompañarte hasta el salón principal!

Joushar, en un gesto espontáneo lo abraza y luego ambos comienzan a subir por la escalinata de piedra, mientras la multitud, que ahora se encuentra  en la plazoleta frente al palacio,comienza a saludar y a lanzar vítores al soberano.

Una vez arriba, en la entrada principal, Joushar se vuelve y saluda una vez más a su pueblo.Es un momento emocionante y el rey se emociona mucho al observar desde lo alto, a miles y miles de hombres y mujeres que pronuncian su nombre, ve como hay ancianos que permanecen arrodillados con sus brazos en alto, mujeres que levantan a sus críos para que el rey las vea, observa que muchas de esas mujeres han llorado, pues tiene sus mejillas aún húmedas por sus lágrimas, él sabe a que se debe la alegría de su pueblo: Confían que con su llegada se acabaran tantos sufrimientos y esperan un largo período de paz y progreso para todos, eso esperan todos de él y Joushar se estremece al darse cuenta de que ahora recién comienza su verdadero reinado,mira a su alrededor y piensa:¡ Como me gustaría que mi gran amigo Quinhil estuviera hoy a mi lado! Pero  el Iusse Perfecto no lo está y no sabe cuando lo volverá a ver.Suspira y luego entra en el Gran salón.

Allí el panorama es diferente,frente a él un largo pasillo cubierto por una gran alfombra gris, arriba, en una tarima se encuentra el trono y en un costado hay otro similar.A su alrededor estan los personajes importantes de la ciudad, los grandes comerciantes,los sacerdotes y autoridades.Todos lucen trajes de gala y no es para menos. Saben que éste es un momento histórico, esperada por más de dos décadas y ahora al fin es realidad. Allí se observaban sobre sus pedestales las mil esculturas que representan a CoCiara, la madre de Joushar, aquellas mismas imágenes que antes permanecían ocultas en los templos y casas secretas.Joushar se detiene indeciso, sin saber que hacer, entonces se le acerca el Gran Maestro Lodiyar a quien acompaña Reweca, ella le toma del brazo y muy sonriente ambos comienzan a subir hasta el estrado en donde se encuentra el trono. Entonces, antes de que el rey lo ocupe, el Gran Maestro, que viste una sencilla  túnica de color naranja, al estilo de los antiguos mendicantes, alza sus brazos y pronuncia estas palabras:

_¡Pueblo de Varesocor, inclinaos ante su Majestad Joushar IV!

Todos se inclinan en señal de respeto y entonces Joushar y Reweca se situan en sus respectivos tronos.

Aquello es solo el comienzo, pues entonces comienzan los saludosde todos aquellos personajes importantes, los cuales uno a uno, suben a ofrecerle al rey sus respetos y también sus ofrendas: Sobre la alfombra se comienzan a amontonar toda clase de valiosas joyas,telas vistosas,tiestos de ceramica conteniendo delicados perfumes y esencias, objetos tallados en marfil, etc.

Joushar  hace un breve discurso en donde agradece todos esos presentes y reitera su intención de gobernar de la mejor manera en beneficio de todos, también anuncia y firma un decreto de amnistía, para todos los que quieran acogerse a ella, terminando con su famosa frase, que queda grabada en el mármol.

_ A partir de este día ya no existen más ni vencedores ni vencidos, todos juntos somos un solo pueblo: Varesocor.

Luego comienzan los festejos, durante siete días todo el pueblo celebrará en las calles y en las plazas de la ciudad y alrededores, la llegada de su nuevo Rey. Joushar también celebra, pero en forma moderada, cuando Reweca lo abraza, él la mira tiernamente y le dice:

_¿Recuerdas  cuando te dije que tú y nadie más que tú serías mi reina?

Ella sonríe felíz y le responde:

_ Claro que lo recuerdo, como podría olvidarlo,pero tu sabes que aunque hubieras sido solo un pobre muchachito de nuestra aldea, igual me hubiera casado contigo, porque aun antes de que te fijaras en mi, yo ya te amaba.

Así comenzó oficialmente el largo reinado de Joushar IV, nuestro amado y actual soberano,Yo Quique Lot Pise, dejo estas crónicas por ahora hasta aquí, pero les prometo que muy pronto les ofreceré un nuevo libro narrándoles todo lo sucedido en este largo reinado,si los Dioses asdí lo quieren. QUIQUE LOT PISE.