13. mar., 2016

Texto

CAPÍTULO 1: VARESOCOR.

Varesocor era el nombre que se le daba al valle en aquellos años, significaba Valle Grande y se extendía entre dos cadenas montañosas, hacia el este se ubicaban las Montañas Varsowots y hacia el oeste, una serie de cerros y lomas de menor altura, que los lugareños conocían como "Las Tierras Altas", al otro lado de las cuales estaba el vasto océano:El Mar de Sonner.

Hacia el norte de aquel  valle se encontraba un vasto desierto, que parecía no tener fin, en cambio hacia el sur, una serie de bosques y selvas en donde habitaban unos seres primitivos y salvajes, "los qejviats" señalaban el límite de aquel extenso valle.Mucho más hacia el sur se ubicaban las Tierras de Torseoja, pero en aquellos años nadie sabía que es lo que había allí.

Cruzaba aquel valle desde la cordillera al mar el caudaloso Río Luwin. Éste, tenía su orígen en la meseta situada a los pies de las montañas Varsowots, más precisamente en un lago de aguas azules turquesa, éste era el Gran Lago Coxiox, el cual recibía desde la misma cordillera varios afluentes que bajaban desde lo alto. En los alrededores de aquel lago había enmarañadas selvas y bosques  formados por toda clase de árboles como los "nadcit" ,"los libnat" y otros, pero un poco más arriba se extendía la Meseta de Jnorgot,allí vivían los miembros del Clan de Luwa y los de Sneheba, los dos más numerosos que formaban el esforzado pueblo varín.

Los "varines", u "hombres de las montañas" como se les llamaban, estaban distribuidos en siete clanes  o familias, eran un pueblo muy rudimentario, pero orgulloso de sus raíces y tradiciones. Cada Clan estaba liderado por un anciano o "Meij", que era quien tomaba las decisiones, en ocasiones especiales el Meij reunía al Consejo, que estaba formado por los jefes de las familias más importantes del Clan.Los varines eran un pueblo muy atrasado culturalmente, ellos no conocían la escritura propiamente  tal, pero poseían ciertos rudimentos de ello, por eso practicaban el arte de pintar sobre las rocas, especialmente en las cavernas, algunas escenas y actos que para ellos revestían cierta importancia.Son aquellos petroglifos los que nos han permitido hacernos una idea de su historia y sus costumbres.La tradición oral era algo muy importante para ellos y así, en cada clan se destacaban los " fadnits qoncorsits", que eran los "contadores de historias", hombres que poseían una excelente memoria y que en las frías noches invernales,se encargaban de narrar las historias de los antepasados, de los héroes y de los dioses, a los miembros del clan, sentados sobre el duro suelo alrededor de una fogata.

Según aquellos "contadores de historias" los varines descendían de un antiguo pueblo que otrora había poblado todo aquel valle, un pueblo de avanzada civilización, que había sido destruído por una gran catástrofe ocurrida en tiempos pretéritos, fue entonces cuando los sobrevivientes de dispersaron sobre la faz de la tierra y así, los varines se refugiaron en las Altas Cumbres, mientras que otros se quedaron en el valle, cerca del río, ellos eran los varesios u "hombres del valle" como se les llamaba.Estos últimos conservaron mejor los conocimientos de sus antepasados y fue así como con el tiempo edificaron  ciudades, las cuales fueron creciendo y prosperando hasta conformar verdaderas urbes amuralladas como Lalerot, la mayor de ellas.

Al otro lado del gran río, se encontraba el reino de Qocerit, formado por un pueblo muy numeroso y también belicoso:"Los qocerios", los cuales se lo pasaban guerreando entre ellos, más en la época de esta historia habían podido unificarse bajo un mismo soberano.Vactus I, el cual logró que prevaleciera un largo período de paz que continuó con el reinado de sus dos descendientes, Vactus II y Vactus III.

Además de estos tres pueblos, existían en aquellas tierras otros, menos numerosos e importantes, entre ellos cabe destacar a "los mulachs" que eran nómadas y que recorrían grandes distancias en sus carros, dedicados al intercambio comercial. También estaban los ya mencionados "qejviats" que vivían en las llamadas "Tierras Ignotas", estos eran seres primitivos y salvajes, practicaban el canibalismo y habitaban en aquellas selvas completamente inexploradas.

Estos eran en síntesis los pueblos que habitaban el extenso valle de Varesocor y es en aquel escenario en donde se desarrolla la historia que les vamos a narrar.

Ahora hablaremos de los varines:

Como ya hemos dicho, el pueblo varin estaba agrupado en siete clanes, aparte de los clanes de Luwa y Sneheba, existían los clanes de Ludoccat, que ocupaban la parte más alta de la Meseta de Jnorgot,los Clanes de Feinna (Los que forjaban metales) y los tres clanes de "Las Altas Cumbres" que solo se hacían ver cada cuatro años con ocasión de efectuarse el Larticea de Qeibnot.

El Larticea de Qeibot, era una dura competencia o torneo que se llevaba a efecto cada cuatro años en un lugar llamado Qeibnot, allí se encontraba la "GRAN ROCA", que era una enorme piedra cuadrada de color negro, la cual se encontraba aislada en medio de la selva. Se decía que aquella roca había caído desde el cielo, en tiempos inmemoriales y que ella había sido arrojada por Los Dioses, por esa razón era muy venerada por quel pueblo y en honor de aquellos dioses se celebraba cada cuatro años aquel torneo, en donde cada clan participaba  con sus hombres más destacados y fuertes, compitiendo en una serie de pruebas, de fuerza, agilidad y destreza.Aquella competencia duraba casi dos meses y el ganador recibía el título de Shar (Campeón).

Pero no solo se trataba de competencia física, aquel encuentro servía además para que los varines intercambiaran entre ellos sus productos, lo cual era de suma importancia para su desarrollo.El Clan de Luwa comercializaba sus valiosas y apreciadas pieles de yocosats, los del Clan de Sneheba, sus lanas y productos derivados de la cría de "aminots", los de Ludoccat con sus finos cuadrúpedos domesticados, los de Feinnat,con sus objetos de cobre y bronce y así, todos ganaban.Además en los últimos tiempos ya se había hecho habitual que a dicho torneo concurrieran representantes de las principales ciudades varesias, también con sus productos y por supuestos:Los mulachs, aunque a los visitantes les estaba prohibido precenciar o participar en las duras competencias.

El campeón o Shar de los varines, recibía grandes premios, pero lo principal era el alto honor de mantener su título durante los cuatro años entre torneo y torneo y en caso de una agresión externa era a él a quien le correspondía liderar a los hombres que defenderían a su pueblo.

Por esa razón los varines dedicaban gran parte de su tiempo en la preparación física, especialmente de los jóvenes, quienes desde pequeños soñaban con obtener algun día el honor de representar a sus clanes en el famoso Larticea de Qeibnot.

Eso hacía de ellos un pueblo de características físicas sobresalientes, agregado a ello, la sencilléz de sus costumbres y sus hábitos.El mismo medio,en donde  habitaban les había hecho convertirse en una raza fisicamente priviligiada y esforzada,muy superior en ese aspecto a los demás habitantes del valle.

Era pues bastante lógico que ellos se sintieran en ese aspecto superior a los demás pueblos, que pese a ser superiores en cuanto a civilización y cultura,no lo eran en cuanto a tenacidad y valor.Por eso los varines creían que algun día se cumpliría una antigua leyenda que aseguraba que "un gran líder" aparecería en el mundo  y que éste no solo reuniría bajo su mando a los siete clanes sino que a todos los pueblos conocidos, restaurando de esa manera el Gran Imperio de Ut, que había existido muchos siglos antes.

Dicha leyenda era compartida por todos los pueblos de esas tierras, pero cada uno de ellos la adecuaba a su manera.

Según los viejos  "fadnits qoncorsits" ya las antiguas profecías estaban a tiempo de cumplirse y no había ningún joven varín, varesio o qocerio que no soñara con ser él, aquel famosos líder esperado.