22. mar., 2016

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Capítulo 4:" El extraño sueño de un rey" 

Al sur del Río Luwin, aproximadamente a unas doscientas verts, se ubicaba la imponente Fortaleza de Obam; en la actualidad sólo unas viejas murallas de ladrillo es todo lo que queda de lo que un día lejano fue, el centro militar y la cabeza de aquel Reino de Qocerit.

La Fortaleza, en aquellos días, era una gran construcción en donde resaltaba la altísima torre, que era sin lugar a dudas, la más alta de todo el reino, sus gruesas y altas murallas la hacía practicamente invulnerable, había sido edificada durante el reinado de Vactus I, como cuartel militar de avanzada, en aquellos tiempos, la capital de aquel reino era la ciudad sagrada de Itluicot, que era además un gran centro cultural y religioso. Fue su nieto, Vactus III quien trasladó su corte a aquella fortaleza, ampliándola y edificando toda una ciudad a su alrededor:Obamit, pasó a ser desde entonces, la capital del reino.Para darle mayor realce, este soberano hizo construir, en una colina cercana un gran anfiteatro o coliseo, en donde se desarrollaban los grandes espectáculos masivos a los que eran tan adictos los qocerios.

Pero en aquellos días, terribles acontecimientos  habían terminado con los largos años de paz que habían caracterizado los últimos años de reinado del longevo monarca Vactus III, pués cuando éste falleció sin dejar ningun heredero legítimo, comenzaron las encarnizadas disputas e intrigas palaciegas entre los numerosos hijos de las concubinas  del difunto rey. Tampoco los Magos Reales, que eran personajes muy influyentes  en la corte, lograron ponerse de acuerdo, tomando partido por uno u otro candidato al trono.Hubo un período de anarquía, en donde nadie tenía el poder suficiente como para imponer su autoridad en el reino, fue entonces cuando en el sur de aquel extenso reino, las ciudades más importantes se levantaron en rebelión, pidiendo su autonomía. Estalló así una cruenta guerra interna que amenazaba con extenderse a todo aquel vasto reino. Fue entonces cuando surgió un líder: Uno de los Loqs que comandaba el ejército real, avanzó rumbo a la capital y le puso sitio, su nombre Ciwutt.éste hombre, del cual era muy poco lo que se sabía, ya que provenía desde abajo, en el escalafón  y que había ido escalando paulatinamente hasta llegar a los más altos grados en el ejército real, poseía un gran ascendiente entre la tropa y así esta ve fue apoyado por la guardia interna de la Fortaleza y gracias a ello pudo tomarla con muy poco esfuerzo. Una vez que logró el control de ella, hizo apresar a todos los miembros de la familia real y también a los magos que los apoyaban, los llevó cautivos hacia el Coliseo y allí los hizo asesinar por sus hombres.Desaparecidos todos los que podían tener algunas pretenciones para reinar en Qocerit, Ciwutt mandó traer desde la ciudad sagrada de Itluicot al Gran Mago Tolin Basi, quien estaba a cargo de La Academia de Uve Minta, el más prestigioso centro de estudios de aquel reino.Tolin Basi fue el encargado de coronar a aquel oscuro guerrero advenedizo, quien desde entonces pasó a reinar con el nombre de Ciwutt I.

Pero aquello no fue aceptado por las ciudades en rebelión y las revueltas continuaron en todo el reino, por lo cual Ciwutt enroló más hombres a sus ejércitos e inició las campañas para someter a todas las ciudades rebeldes.

Era Ciwutt, a la sazón, un hombre próximo a cumplir los cuarenta años, de físico imponente, gran estatura y temible aspecto, como dijimos, había comenzado desde muy abajo, como un simple soldado y gracias a su notable desempeño y su valor fue scalando posiciones hasta llegar al más alto grado que un hombre de su condición podía alcanzar.Ciwutt como guerrero era un hombre fiero en el combate cuerpo a cuerpo con toda clase de armas, él se jactaba de que podía vencer a cualquier hombre que se le pusiera al frente y eran muchos los que habían sucumbido ante él, por aceptar sus desafíos, por esta razón sus hombres le admiraban y adoraban, les enorgullecía combatir bajo sus órdenes y estaban dispuestos a dar sus vidas por su jefe, cuando éste les ordenó avanzar y tomar la capital del reino, ellos le obedecieron sin chistar y cuando vieron como se hacía proclamar Rey de Qocerit, ellos lo sintieron como un triunfo, pues pensaban que al fin uno de los suyos, un hombre proveniente del propio pueblo,igual a ellos, acostumbrado a dormir en tiendas de campaña, a pasar hambre, frío y  toda clase de privaciones, lograba llegar a lo más alto del reino. Sus camaradas de armas pasaron a ser sus ministros, nombró, de entre sus amigos más leales a losencargados de las diferentes ciudades y les dio atribuciones especiales, inciándose así una gran persecución y apresamiento de todos los que se oponían al nuevo soberano, creó una gran organización de hombres leales y fanáticos, a los que la gente llamaba "los ciwudios", estos al poco tiempo, constituyeron una fuerza muy poderosa y gracias a a ellos Ciwutt pudo lograr finalmente  establecer su poder en todo el reino.

Al cabo de un par de años, el ejército de Ciwutt llegó a ser muy numeroso y dotado de las más modernas y eficientes armas, lo cual le hizo concebir la idea de que podía extender su poder más allá de las fronteras naturales de su reino y con el tiempo ¿Porque no? Hacer realidad aquel viejo sueño  y aquellas antiguas profecías que hablaban de evivir el otrora Gran Imperio de Ut, que según las leyendas, se extendía desde el Mar de Sonner hasta las altas y nevadas Montañas Varsowots.

Fue por aquellos días cuando el nuevo soberano tuvo un sueño muy extraño, tanto le impresionó aquello que hizo llamar a los Magos para que se lo interpretaran. Una vez que éstos, la mayoría de ellos ,estudiantes de la Academia que había viajado para establecerse en Obamit, esttuvieron frente al monarca, Ciwutt les contó su sueño:

_ Era un día muy hermoso y claro, me encontraba a orillas de un caudaloso río, observando el correr de las aguas, fue entonces cuando ví bajar desde el cielo a un pequeño pajarillo, éste se posó en una de mis manos, en donde yo tenía un puñado de trigo, aquel pajarillo comió en mi  mano y luego de improviso emprendió el vuelo. A medida que se alejaba, lo vi crecer y crecer hasta llegar a convertirse en un poderoso y magnífico condor y luego se perdió entre las nubes. Fue entonces cuando dirigí mi vista hacia el río y ví surgir de entre la espuma a una mujer muy hermosa, ella tenía sus cabellos rubios como el oro y sus ojos eran como dos piedras preciosas de color verde, era sin duda la mujer mas bella que jamás he visto, se acercó a mí y sonriendo me entregó en mis manos una corona dorada, cuando traté de tomarla me di cuenta de que estaba manchada con sangre y que chorreaba cayendo sus gotas en el río, horrorizado la dejé caer y al hundirse en las aguas ví como éstas también se convertían en sangre, ví flotar los cuepos de muchos hombres en esas aguas y también ví como las aves carroñeras se abalanzaban para disputarse los cadáveres, entonces me desperté, muy angustiado y desde entonces que no puedo dejar de pensar en aquel extraño sueño. Por eso les he hecho llamar, quiero que ustedes me digan que significa todo aquello.

Los doce Magos Reales, cuyo jefe era Tolin Basi habían escuchado atentamente al monarca, ellos sabían que éste era un hombre muy superticioso, como lo eran también  en general todos los qocerios. Sabían que debían de darle una respuesta adecuada y también conocían de sobra la crueldad de aquel hombre al que todos temían. Fue entonces que Tolin Basi se adelantó para responderle al soberano:

_ Su Alteza, hemos escuchado con mucha atención todo lo que nos has referido, es sin duda un sueño extraño y ha de ser necesariamente profético.Los Dioses han querido enviarte un mensaje a traves de dicho sueño y nosotros debemos de interpretar su resultado, pero no ha de ser fácil, te pido que nos des un pequeño plazo para que nos reunamos en privado y así intercambiar nuestras opiniones para no equivocarnos.

Ciwutt, enarcó sus cejas, su rostro adquirió una expresión sombría, la horrible cicatríz que le cruzaba su rostro moreno y que había sido producto de un combate contra un  adversario, muchos años  atrás, le daba una impresión muy siniestra, al fin rugió:

_ ¡Está bien!  Les entiendo, les daré seis horas de plazo a partir de este momento, pueden reirarse a sus celdas y nos volveremos a reunir en este salón  al término de ese plazo.

Lentamente los doce Magos Reales seretiraron de aquel saló, dejando sólo al monarca.