1. abr., 2016

Texto

Capítulo 7:La fiesta de "Otobá"

La temporada de caza está llegando a su fin, durante poco más de ocho semanas, aquellos hombres que habían permanecido en los bosques de Qorsorat, en los alrededores del Lago Coxioc, siguiendo a los rebaños de yocosaths, ya se sienten cansados y solo desean una cosa. Regresar a sus hogares.Dos meses lejos de sus familias, es demasiado tiempo, además estan conscientes de que ya han cumplido con creces la misión que les ha sido encomendada.

Por eso aquella mañana en donde escucharon el sonido profundo del "luinsat", anunciando que ya debían de reunirse todos en el campamento principal para preparar el regreso, todos se alegraron sobremanera, lanzando gritos al aire y abrazándose con verdadera júbilo.

El grupo liderado por " El Viejo" se había adentrado mucho más allá de la zona delimitada, ahora ellos estaban muy cerca de las orillas del lago, en los últimos días habían visto disminuir la cantidad de aninales y eso les preocupaba, Luwer recordaba muy bien la lección dada por su padre años antes y por eso aquello le inquietaba.Ellos ya habían sobrepasado con creces la cuota de caza que se habían propuesto, por eso, al escuchar  aquel sonido lejano, se alborozaron y emprendieron de inmediato el retorno.Pero no todo había sido perfecto, pues uno de sus integrantes, Netuiwa se había fracturado un pie al caer desde un árbol y había tenido queser llevado al campamento, en su lugar había integrado el equipo de cazadores un nuevo integrante, este había sido Tarneisi,un mocetón, un poco mayor que Luwer y que tenía la cualidad de andar siempre bromeando y alegrando a sus compañeros con sus ocurrencias.

A medida que los hombres regresaban a la meseta, por el camino iban encontrando los restos de la faena de los "desolladores", aquello les permitía no extraviar el camino del retorno.Al fin salieron de la zona boscosa y comenzaron a ascender por la meseta de Jnorgot, alli se reunieron con los demás grupos y todos juntos continuaron la marcha.

Entonces, para animarse Tarneisi comenzó a entonar en voz alta "los cánticos del Shinbat", que eran los relatos en forma de cantos de las hazañas de los antiguos cazadores, El Shinbat consistía en que el que llevaba la voz mayor entonaba una estrofa y a continuación todos los demás la repetían a coro, así Tarneisi comenzaba:

_ Lonri, lonri pi cerbo lurba it nago.

Y los demás repetían aquel estribillo, luego:

_ Za ra co vo si.

Y así sucesivamente. Aquellos cantos les devolvían el ánimo y de ese modo el camino se les hacía mucho más entretenido.

Ahora marchaban en fila, al frente de todos iba ahora Tinqeirsi, quien había retomado sus funciones de jefe de  caza, una vez que el Meij Luwa hubo regresado de su viaje.

Luwa, tan pronto estuvo de regreso en el campamento dio las órdenes para comenzar a preparar la Gran Fiesta de Otobá, aquella que por tradición se les ofrecía a los valerosos hombres que habían participado en la cacería.Ahora ya tenían todo listo:Las mujeres habían preparado enormes cantidades de huja ( Licor de maiz), el cual estaba guardado en odres de cuero, también se había reunido grandes atados de leña la que serviría para las fogatas en donde se asarían las carnes, cuyas mejores presas serían para los cazadores, todo ello acompañado de muchas frutas, hortalizas y verduras de la región. Los mesones de maderas rústicas estaba distribuidos alrededor se la gran fogata y en un lugar destacado los jóvenes, hombres y mujeres habían estado ya preparando los bailes y acrobacias con las cuales, al ritmo de los sones de los tambores y flautas de caña, amenizarían aquellas fiestas.

La Fiesta de Otobá se realizaría, al igual que todos los años, al día siguiente de la llegada de los cazadores, así, estos descansarían  durante todo el día y la noche y podrían estar mas repuestos para celebrar aquella fiseta con que el Clan les homenajeaba.El Otobá  duraba una semana, a ves más y no siempre las cosas se desarrollaban tranquilamente, era frecuente que con el consumo de grandes cantidades de licor se produjeran disputas y peleas, pero nunca con mayores consecuencias, así había sido siempre, terminadas aquellas fiestas todos volvían a ser amigos y compañeros.

Poco antes del regreso de los cazadores, Luwa reunió al Consejo de su Clan, entre ellos estaba Lavda, su hermano menor y también los hermanos Qcorfer, grandes criadores de aminots, a todos ellos les habló así:

_ He querido reunir ahora este Consejo para informarles de algunas noticias que me han sido confirmadas hace unos días atrás, como ustedes saben he tenido que ausentarme por unos días para acudir a una cita con el Meij Sneheba, el motivo de aquel encuentro era intercambiar opiniones acerca de varios puntos muy importantes para todos, seguramente todos hemos escuchado rumores acerca de sucesos que estan ocurriendo en lugares lejanos pero que a futuro podrían involucrarnos, se habla de guerras, de una invasión proveniente desde el otro lado del Luwin, de que los varesios ya se estan preparando, en fin, por ahora les digo que todo aquello no son más que rumores y que nada hay de cierto por el momento, por eso quiero que ahora todos nos concentremos en hacer de esta celebración , la mejor y solo después de ella nos preocuparemos de otros asuntos.

Al día siguiente hicieron su arribo los cazadores, todo el clan estaba reunido para recibirles,estos al ver a sus esposas, hijos, hermanas y amigos se abalanzaron y demostraron su alehrñía con abrazos y demostraciones de júbilo. Quince corrió a abrazar a su hijo Luwer, mientras que el propio Luwa les daba a todos la bienvenida, ahora les correspondería un merecido descanso y luego comenzarían las celebraciones.

Pasaron las veinticuatro horas de rigor y en la tarde siguiente, antes del anochecer, el Meij Luwa, ataviado con su traje ceremonial, ocupó el lugar de honor, correspondiente a su cargo. A sualrededor se ubicaban los cazadores, quienes llevaban puesas sus mejores vesytimentas, todas ellas confeccionadas con pieles de yocosath, nadie portaba armas, pues éstas estaban prohibidas durante todo el tiempo que duraba la fiesta, las mujeres lucían hermosos adornos y llevaban sus rostros pintados y sus cabellos adornados con flores silvestres, en un lugar especial se ubicaban las solteras, las cuales estaban atentamente vigiladas por sus madres y hermanas mayores, en el otrocostado se ubicaban las casadas con sus hijos.

La ceremonia comenzó cuando Luwa, en su condición de  "Vargi" o sacerdote, bendijo los trozos de carne que se iban a asar en la fogata, ahí pronunció las palabras de alabannza con las cuales él, a nombre de todo el clan,le agradecían a los dioses por eñ éxito en la cacería.Enseguida tomó un cuchillo y con él cortó un trozo de carne para colocarlo en el fuego y así dio inicio de manera oficial a los festejos.

Mientras la carne se asaba en la fogata,se iniciaron los bailes de los cazadores, "Boryot be cot yocosath", en lengua varin.Estas danzas estaban encabezadas  por un ´habil bailarín,el cual llevaba puesta una máscara simulando la cabeza de un yocosath, "El Volfe", comienza a danzar alreddedor de la fogata, mientras los demás bailarines simulan estar cazándole, todo ello mediante enormes saltos y acrobacias que han sido previamente ensayadas durante muchas horas de entrenamiento, el Volfe, además de su pesada máscara lleva en sus manos dos palos de color blanco, simulando los largos  cuernos del yocosath y los hace girar  a su alrededor, mientras que los demás bailarines tratan de esquivar ser alcanzados por ellos.Trás ellos van los tocadores de flautas y los tamborileros, que con sus tambores de cuero señalan el rito de las danzas.

Durante muchas horas los bailarines continuaran con sus bailes y acrobacias, lo harán hasta caer rendidos por el cansancio, entonces los reemplazaran otros y así sucesivamente hasta el amanecer.Pasada la medianoche, cuando el Meij y los ancianos se hayan retirado a sus sacbats, los hombres casados se escabulliran con sus esposas, ocultándose en los lugares más oscuros para hacer el amor, mientras los jóvenes trataran de llamar la atención de las muchachas solteras, que reunidas en grupo entonan junto a sus madres, los cánticos del Shinbat.

Así transcurría aquella primera noche del Otobá.

Luwer, sentado en su rincón, saboreaba la tierna carne, había bebido algo de licor, pues ahora ya tenía derecho a hacerlo ya que era considerado mayor de edad,no así su hermano Yerlic, quien participaba activamente en los acrobáticos bailes, alrededor del fuego. Desde su posición Luwer veía a travéz de las llamas y del  humo a las jóvenes que cantaban entusiastamente, entre ellas distinguía claramente el rostro siempre sonriente y pícaro de Uri, la joven pelirroja, hermana de los gemelos, e hija de Feinnat, "El Viejo". A veces sus miradas se encontraban y a Luwer le paracía como que ella quisiera decirle algo.

_ Lonri, lonri pi cerbo it nago.

Se repetía una y otra vez, Luwer, que no estaba acostumbrado a beber huija, se iba sintiendo ya mareado, una  agradable somnolencia comenzaba a recorrerle todo el cuerpo, era una sensación muy agradable, mientras trataba de mantenerse despierto, su hermano Yerlic daba muestras de su gran maestría y destreza tratando de llamar la atención de las chicas, quienes no paraban de cantar aquel pegagoso estribillo:

_ Lonri, lonri pi cerbo it nago.

Luwer nunca había sido muy hábil en el canto ni en el baile, en eso era ampliamente superado por Tarneisi y su hermano, pese a poseer una agilidad innata como lo había demostrado en otras disciplinas, lo que le pasaba era que sentía una especie de timidez o más bien temor a hacer el ridículo, de allí su poco entusiasmo por participar en dichas actividades.

En cambio lo que si le entusiasmaba, eran todas las atividades atléticas y en ellas si que participaba activamente, destacándose notoriamente ya sea por su fuerza o su destreza, principalemente en "El Culfot"( Culfote, una competencia muy común y ampliamente practicada por los varines desde tiempos inmemoriales)

El Culfot, consistía en lo siguiente.

Sobre una superficie cuadrada  de cuatro verts por lado, los dos contricantes, con sus cuerpos enbadurnados con una substancia aceitosa, trataban de agarrarse mutuamente con la finalidad de sacar al adversario de aquel cuadrado, vencía quien lograba hacerlo, podían utilizarse todas las artimañas excepto los golpes, que estaban prohibidos, quienes lo hacían quedaban de inmediato descalificados.

Los varines gustaban de esta competencia, tanto, que era la que daba mayor puntaje en El Larticea de Qeibnot, que como sabemos se llevaba a cabo cada cuatro años.

Además de aquello, los varines practicaban otras, como el Onnotnit, que cosnsistía en empujar una gran roca cuadrada sobre una superficie arenosa, aparte de las mas comunes como el lanzamiento de la lanza y el tiro al arco.

Mientras observana a los danzarines, Luwer, adormilado dejaba volar a su imaginación: Soñaba que algún día él obtendría un gran triunfo en el Larticea de Qeibnot, recuperando el galardón que le había sido arrebatado a su clan en las competencias anteriores, medio dormido, le parecía estar escuchando como su nombre era vitoreado por todos los varines del Clan.

_ Luwer...Luwer...Shar de los varines.

Sentía los halagos y disfrutaba de los premios y honores, pero principalmente de la admiración y el amor de aquella bella pelirroja, Uri, al recordar su nombre, abrió sus ojos y dirigió su mirada hacia donde estaba ella, esta vez sus miradas se cruzarony al joven le pareció que ella le sonreía y así felíz como se sentía, ni supo como se quedó dormido, apoyada su cabeza sobre el duro mesón.