3. abr., 2016

Texto

(Continuación)

Cuando Monzut regresó al campamento y se enteró de los sucedido, de inmediato comen´a tomar precauciones para el caso de que el compañero de aquella ave monstruosa apareciera por los cielos.Utilizando los medios a su alcance ordenó construir una enorme ballesta, la cual una vez lista fue subida mediante fuertes cuerdas hasta una plataforma natural ubicada  más arriba del campamento,aquella arma tenía la característica de que se la podía desplazar, apuntando en todas las direcciones y para manejarla y también para vigilar toda el área,estableció turnos, de manera que siempre había algún hombre listo para intervenir en caso de peligro.Monzut ya había decidido que aquella colina sería su base  principal en aquella nueva tierra y ningún "druyyot, o monstruo semejante, le haría desistir de sus planes.

Pero, al parecer aquella era la única existente, pues con el correr de los días nada sucedió, poco a poco fueron desapareciendo los temores y Monzut fue completando sus planes. Comenzó la construcción de una fortaleza de piedra en la planicie y algunas edificaciones de madera, aprovechando los árboles que crecían a la orilla del río, todo ello significaba un gran esfuerzo ya que había que cortarlos y transportarlos sobre los hombros, ya que no disponían de bestias de carga.

Unos días después llegó otro pequeño gripo de fuguitivos, ellos le confirmaron que había costado mucho huir de Qcozot, pues desde que se había sabido la deserción de Monzut, la vigilancia había sido redoblada en las márgenes del rio, no obstante también habían muchos hombres, incluso dentro del aparato policial de Ciwutt que colaboraban con los rebeldes y siempre estaban buscando los lugares mas propicios para cruzar el Gran Río.Así fue como, con el correr del tiempo, la pequeña colonia fue creciendo, incrementada por las familias enteras que se arriesgaban a huir, incluso de noche para escapar de las sangrientas persecuciones que se llevaban a cabo en el Reino de Qocerit.Por su parte, el viejo Newatta ya había implementado un taller en la orilla del río, en donde construía más falachs e instruía a los hombres como manejarlas.Monzut ya disponía de un pequeño destacamento de hombes armados, aunque con medios muy precarios, ellos entrenaban diariamente y los más experimentados dirigían aquel grupo que aún no llegaba siquiera a constituir una shirriat.

Al cabo de seis meses la colonia ya había crecido lo suficiente como para constituir un pequeño poblado, Monzut ya disponía de bastabte mano de obra y ocupó a su gente en construir fortificaciones en varios puntos de la colina, él confiaba que si se le daba tiempo, podría establecer en ella un bastión defensivo difícil de vencer, incluso para un ejército bien preparado, dada la posición estratégica que poseía.

Monzut había tenido conocimientos de que en otros lugares, a lo largo del Gran Río, habían otros grupos de rebeldes que también se estaban preparando para algun día enfrentarse al ejército de Ciwut, pero hasta  ahora él no había podido contacyarse con ellos.

 Con su hermana, a la cual ya le habían crecido sus cabellos dorados conversaba:

_Algún dia regresaremos a nuestras tierras y sacaremos al tirano de aquel trono que ha usurpado, estoy seguro de que no podrá mantener aquella férrea y brutal tiranía que ejerce sobre  todo el reino, ya hay mucho descontento y éste crece día a día, hermanita.

Minshia, miraba con sus grandes ojos verdes a su hermano y suspiraba, pero en el fondo no se sentía tan segura de querer regresar a Qocerit y creía que aquella colina y sus alrededores constituirían su hogar durante muchos años.