9. abr., 2016

Texto

Un gran banquete se celebra en el salón principal de la Fortaleza de Obam, allí está Ciwutt acompañado por sus principales colaboradores, sus Loqs, los Magos y la gente importante del reino.Con ese ágape finalizaran los festejos que celebran el aniversario del segundo año de la coronaciñon del monarca.

En las afueras de La Fortaleza, el pueblo también celebra a su manera, los ciwudios,se han encargado de repartir gratuitamente raciones de alimentos y también vino y así, hombres y mujeres celebran el acontecimiento con cantos y bailes populares.

Ciwutt se encuentra recostado en un diván, a su lado está Nilezat, uno de sus antiguos camaradas de combate, quien ahora ostenta el título de Loq Mayor y por lo tanto comanda uno de los ejércitos más importantes del reino.

Mientras devora un gran trozo de carne el Rey se dirige a él:

_ Y bien Nilezat, os he dado el mando de mi principal ejército porque gozas de toda mi confianza ya que has sido desde el principio mi brazo derecho, tanto en los buenos como también en los malos momentos, ahora dime ¿Cómo marcha la misión que te he encomendado?

Nilezat es un hombre de mediana estatura, de contextura gruesa y de la misma edad que el rey, él no posee mucha habilidad de palabra, pero es astuto, inteligente y está considerado como un gran estratega, su lealtad a Ciwutt ha sido puesta a prueba en muchas oportunidades, siempre ha sabido salir adelante  y por eso es considerado como el hombre de confianza del monarca. Esto es lo que ahora responde:

_ Vuestro ejército está distribuido a lo largo de la ribera del Gran Río, sabemos que en algunos lugares, que ya estan detectados, algunos traidores se atreven a cruzar sus aguas, esos se estan organizando cerca de una colina pero es un grupito muy reducido que no significa ningún peligro por ahora, en cuanto a lo que vos me ordenasteis, debo decirte que hemos avanzado bastante en la construcción del puente y que este va a estar listo antes de la estación de las lluvias y que tendrá la resistencia suficiente para que pasen por él, no solo los hombres sino que también nuestros carros de combate y las armas pesadas.

Ciwutt se mostró complacido, había bebido enormes cantidades de vino, pero no daba señales ni de estar medianamente mareado, era sin duda un individuo dotado de una enorme resistencia fisica, su rostro moreno, aguileño hubiera sido atractivo a no ser por aquella fea cicatríz que le cruzaba uno de sus pómulos, dándole un aspecto siniestro.

Después de servirse vino en un copón de plata, se volvió hacia su otro costado, allí estaba Gomecor, apodado "El Halcón" debido a sus facciones aguileñas, a sus ojos penetrantes como la de un ave rapaz y a su naríz prominente, éste, a diferencia del loq Nilezat, era un hombre de complexión  atlética y al igual que su jefe lucía una barba terminada en punta.Gomecor, al igual que Nilezat había sido camarada de armas de Ciwutt y la confianza entre ellos era tal que, Gomecor era el único hombre en el reino  que se atrevía a tutear a su  jefe, aunque eso sí, en privado.Ahora el rey le decía:

_ Ya has oí a nuestro camarada Nilezat, quien espera ansioso que demos la orden para invadir el país varesio, pero me gustaría escuchar tu opinión ¿Crees tú que ya estamos en condiciones de iniciar una acción fuera de nuestras fronteras?

Gomecor movió su cabeza negativamente y respondió:

_Creo que es  aún muy pronto para eso, es cierto que mi ejército ya ha logrado mantener el control en la mayor parte de nusetro reino, exceptuando solamente las ciudades cercanas al Mar de Sonner, que aún se nos resisten pues reciben ayuda de los sonnerios. aunque no dudo que en unos pocos meses más estas también han de caer.Pero quiero darte una buena nueva...Estamos fabricando en un lugar secreto, en las riberas del Gran Río, unas mil falachs, las que han de ser lo suficientemente fuertes y seguras como paara transportar a todo nuestro ejército, tan pronto estas esten listas, lo cual ha de ocurrir en unos seis mese más ¿Que os parece?

Ciwutt se acarició la punta de su barba, sonriendo veladamente. él no ignoraba la secreta rivalidad entre sus dos Loqs Mayores,y sabía que ambos deseaban encabezar la invasión al país varesio, cuyo principal objetivo era la rica ciudad de Lalerot, por eso Ciwutt jugaba con las ambiciones de sus dos colaboradores más directos de manera de sacarles el máximo de provecho.

_ Bien, por ahora continuad con vuestros objetivos, ya llegará la hora de actuar, pero...Aquí está nuesro Mago y Consejero Tolin Basi ¿Por que no escuchar lo que él tiene que decirnos?

El aludido se estremeció al escuchar su nombre, estaba nervioso y muy asustado, ya que no le tenía ninguna buena noticia respecto a la misión que Ciwutt le había encomendado, aunque aún no se cumplía el plazo dado por el monarca.

_ Noble Señor, debo deciros que desde el día en que nos contasteis vuestro extraño sueño, no he tenido ni un minuto de descanso, he enviado a mis hombres a recorrer todo el reino en busca de aquella que vos visteis, ya las mujeres más hermosas están en tu harem y ahora mismo ellas van a desfilar ante vos, confiando que entre ellas se encuentre la elegida.

Tolin Basi le hizo una seña los guardias y desde una de las puertas se descorrió una gran cortina de color púrpura y comenzaron a emerger unas hermosas jovencitas todas ellas ataviadas con telas brillantes y adornadas con  collares fabricados con piedras semipreciosas, tenian todas sin excepción sus cabellos dorados en distintos tonos de rubio. Al pasar frente al monarca ellas se inclinaban y snreían, mientras que todos los hombres del salón quedaban deslumbrados al ver tanta belleza femenina, pero no así Ciwutt, que permanecía atento, pero con un gesto desdeñoso en su rostro, lo cual causaba mayor angustia al asustado Tolin Basi.

Ciwutt se volvió hacia el Mago:

_Vos sabeis perfectamente que ninguna de ellas es la mujer que ví en mi sueño, te recuerdo que has dispuesto de cuantiosos recursos económicos y hombres para que puedas llevar adelante la misión que te encomendé. Vos mismo me aseguraste que esa mujer existe, de manera que te has puesto tu la soga al cuello, te queda poco tiempo.

_¡Si Majestad! Los astros jamás se equivocan, todo lo que ocurre en el mundo ya ha sido escrito por los Dioses en el Gran Libro de  los cielos, aún faltan seis meses para tu próximo cumpleaños y tal como te lo prometí, será en aquel día en que te treré como regalo a la mujer que será tu reina, además, según mis estudios y los de todos los magos del reino, en aquella fecha todo te será propicio y lo que desees, los astros te lo concederán.

Tolim Basi se la había jugado una vez más, él estaba consciente de que con aquella afirmación le había puesto plazo a su propia vida, ya que de cumplirse la fecha sin aquella misteriosa e inubicable mujer,éste no vacilaría en ejecutarle.

 

Cuando terminó el banquete, ya en su habitación, el Mago Real dio rienda suelta a su desesperación:

_ ¡Ay de mí. Todo lo que soy y lo que poseo en esta vida estoy dispuesto a cederlo con tal de encontrar a aquella mujer!

Calló de repente al escuchar la respiración de alguien que al parecer le esperaba dentro de su recámara, sin que el lo hubiera notado al entrar. Se tranquilizó al reconocer a Snobean, su hombre de mayor confianza.

_ Perdonadme Señor, en verdad estaba tan absorto en mis meditaciones que no os sentí llegar. Le dijo.

_ Tampoco yo me di cuenta de tu presencia, supongo que habeis oído lo que dije, pero en verdad estoy desesperado y maldigo el momento en que se me ocurrió  decirle al rey acerca de aquella mujer que a lo mejor solo existe en su imaginación...Pero ahora ¿Qué podemos hacer?

Snobean se quitó su capucha de monje,mostrando su rostro pálido de mirada fría y carente de expresión, era éste un hombre extraño, jamás nadie le había visto sonreir, todo en el poseía un aire misterioso, ni siquiera se le podía adivinar bien su edad, aparentaba ser un hombre joven, pero de eso, nadie estaba seguro y lo único que Tolin Basi sabía acerca de él, era que había sido el mejor alumno de La Academia en el año anterior y por eso lo había llamado para que le sirviera.

Con su rostro inexpresivo como el de unamáscara, Snobean comenzó a hablar:

_ Creo que he encontrado a la mujer que buscais mi Señor, la he tenido muy cerca pero se me ha escapado por poco de mis manos, por tan solo unas pocas horas, ahora creo que será muy difícil capturarla, aunque no del todo imposible.

Tolin Basi le conminó a seguir hablando:

_En la aldea de Qcozot, situada a orillas del Gran Río, allí vivía hasta hace muy poco tiempo, una joven de excepcional belleza, huérfana de padres y al cuidado de su único hermano, un joven oficial del Ejército  Real, llamado Monzut, la tal joven fue advertida por un monje mendicante que llegó antes que nosotros a la aldea y fue así que ambos huyeron cruzando en una falach el Gran Río,se que ella se llama Minshia, que es rubia y sus ojos son verdes como esmeraldas, os he traído una pintura realizada por un artista de ese pueblo para que vos la veais, estoy seguro de que te vas a sorprender, lo mismo que yo, al verla.

Snobean extrajo de enre sus ropajes negros un trozo de pergamino , lo desenrrolló lentamente y se lo pasó  al Gran Mago. éste al ver la imagen pintada, se sorprendió tanto que casi se le cae el pergamino de sus manos.

_¡Pero...No es posible! De seguro que ese artista te ha tomado el pelo Snobean, ésta es la imagen de la Diosa Cerit, aquella que está reproducida como una escultura en el Salón Especial del Templo de Uve Minta...¡Pero al cual solo tienen acceso los Magos principales! ¿Cómo ha sido posible que la conociera un simple pintor de pueblo? No lo entiendo.

Snobean también parecía muy sorprendido;

_¿La Diosa Cearit? ¡Nada de eso! Esta es la joven que huyó junto a su hermano, allá en su pueblo no había nadie que no la conociera y si vos decís que se asemeja a la imágen del Templo, con mayor razón que debe de ser ella la que vio Nuestro Señor en su sueño. Ahora bien, si vos me dais los recursos que necesito, te prometo que aunque se oculte en el mismísimo infierno, igual la encontraré y te la traeré.

Tolim Basi suspiró y hacciendo un gesto afirmativo, le dijo a su sirviente:

_ Me tendrás que esperar unos días, mientras tanto. pása,e ese pergamino, ya que he de mostrársela al rey para estar seguro, si es así, te prometo que tendrás todo lo que me pidas.

Cuando Snobean salió de la recámara para dirigirse a su celda, Tolin Basi se quedó contemplando la imágen del pergamino, repitiendo para si:

_ Al menos ya se que existes, ahora solo es cuestión de tiempo para que te encontremos y te entreguemos a tu futuro esposo, muchacha.