14. abr., 2016

Texto

Capítulo 14:"El Shar de los varines"

Y llegó el gran día, todo ya estaba preparado, la Gran Roca de Qeibnot había sido rodeada de frondosas ramas de libna para proteger así a los que cayeran desde lo alto, en dos de sus lados se habían construidos sendas escalas de sogas, para que los competidores subieran por ellas, una vez arriba ésta era quitada y sólo una de ellas se volvía a colocar para que por ella descendiera el ´trinfadopr de cada combate.Sobre las altas copas de los árboles circunsdantes se habían construidos algunos miradores y en ellos se ubicaban los personajes importantes de los clanes, mientras que la  gran mayoría del público se agolpaba alrededor de la roca, aunque un poco alejada de ella.Los jueces se ubicaban en una tarima especial, la cual estaba situada muy cerca de la superficie de la Gran Roca y al mismo nivel de ésta.

Ya se había realizado el sorteo para definir a las parejas, en el comienzo se efectuarían los combates entre los preliminalistas, que servirían para ubicar a los competidores que ya no podían aspirar a obtener el galardón mayor, esa competencia duraría un día y recién al día siguiente lo harían los cuatro que aspiraban a dicho logro, estas  eran las parejas:Primero lo harían Sannat "El Toro" versus El Colorado Rusggeim y más tarde le correspondería a Luwer contra el espigado Reuthim,  los ganadores dirimirían al tercer día quien sería el nuevo Shar de los varines por los próximos cuatro años.

Luwer se despertó aquella mañana con la sensación de no haber dormido lo suficiente, su maestro Tinqeirsi le había preparado un baño especial, en una gran cuba de madera de libna, para que así pudiera relajar su musculatura que ya había sido sometida a grandes esfuerzos en la pruebas anteriores. Después del baño se vistió y desdayuno de manera muy sencilla como era su costumbre:Una tortillas de harina de maíz con miel y leche de aminots, enseguida se dirigió junto a los demás integrantes de su grupo al lugar que les había sido asignado, a fin de presenciar los combates preliminares.

Por el camino Tinqeirsi le daba sus atinados consejos:

_ Creo que no vas a tener muchas dificultades para derrotar a Reuthim, pero no te debes de confiar, él es un tipo astuto y va a tratar de tentarte para que tu le ataques, recuerda que es un tipo muy ágil y mañoso, debes de mantenerte muy alerta y sereno, sobre todo cuando estés cerca de las orillas de la roca.

En cuanto a los otrs dos, no tengo la menor duda de que Sannat va a ser el vencedor, éste es pura fuerza bruta y le hace honor a su apodo, pero no nos adelantemos, lo primero es concentrarte en el que será tu próximo rival.

Mientras presenciaban los combates preliminares, Luwer sacaba sus cálculos y pensaba en su destino y en cuanto éste iba a cambiar después de aquel torneo, ganara o no ganara, yasabía que no regresaría a su querida meseta, sino que viajaría junto a sus compañeros seleccionados rumbo a la lejana Lalerot, en donde permanecería durante un par de años. Sus planes de matrimonio con la bella Uri se malograrían, o al menos se postergarían por dos años, si es que ella le esperaba, pero también pudiera ser que alguien más la pidiera en matrimonio, eso lo tenía muy preocupado.

Vio ganar a uno de sus compañeros y sintió la ovación de los suyos cuando los jueces le proclamaron vencedor, también  vio como uno de sus más cercanos amigos Tarneisi fue derrotado por un miembro del Clan de Sneheba y así transcurrió aquel día,mañana...Mañana se jugaba su destino.

Al día siguiente ellos se retrasaron un poco y cuando llegaron su lugar estaba ya ocupado, ellos no quisieron pnerse a disputar y prefirieron trepar a un alto qerat (conífera muy abundante en esa región, muy similar a la actual Araucaria) y desde allí pudieron ver, aunque un poco lejos el combate entre Sannat y Rusggeim. Vieron como el corpulento Sannat subía lentamente por la delgada escala de cuerdas y cuando llegó arriba, alzó sus musculosos y velludos brazos al cielo, para recibir la ovación de sus muchos partidarios, no en vano era el actual campeón y la mayoría pensaba que podría retener su título.Rusggein también tenía sus adeptos, aunque  eran minoría, luego ambos se dirigieron al centro de La gran Roca para saludar a los jueces según el ritual. Enseguida cada uno se dirigió hasta el rincón opuesto a la espera de que los jueces dieran la señal de partida.

El sonido c aracterístico del luinrat se dejó oír y de inmediato ambos contendores se abalanzaron hacia el centro de la roca, trenzándose en un fiero combate, los cuerpos de ambos estaban embadurnados con "oliet" ( Una resina aceitosa extraída del troco de ciertos árboles), por lo cual a ambos les era muy difícil asir a su rival, como era tradicional ellos vestían sólo con un sencillo taparrabos e iban descalzos. Desde el principio se notó que Sannat llevaba todas las de ganar, era él quien perseguía por toda la superficie de aquel cuadrilátero a su escurridizo rival, la táctica de éste, era al parecer tratar de cansarlo y llevarlo hasta una de las orillas, para allí, mediante algún ardid hacerle perder el equilibrio de modo que cayera desde lo alto, pero Sannat cada vez que lograba agarrarlo lo arrastraba hasta el centro y luego comenzaba a empujarle con movimientos bruscos y brutales, el pelirrojo llevaba sus cabellos muy cortos, por el contrario, Snnat los llevaba largos y desgreñados, lo que le impedía ver bien ya que a menudo ésta le cubría sus ojos, poco a poc la táctica de Rusggein paracía darle resultados, Sannat, bufaba y maldecía, pero continuaba persiguiendo a su rival.

Luwer observaba muy atentamente a ambos contendores, el hecho de tener que pelear después de ellos le daba una pequeña ventaja, ya que nunca había visto combatir a Sannat, el cual, pensaba sería su próximo rival, si es que lograba ganarle al espigado Reuthim.Notó de inmediato cuando el pelirrojo cometió un error fatal, al ir retrocediendo tropezó levemente y aquello fue aprovechado de inmediato por El Toro, quien abrazó a su rival por la cintura y éste por más que trataba no podía librarse de aquel terrible "abrazo de oso", así Sannat, lenta pero inexorablemente lo fue llevando hasta una de las orillas.Nada pudo hacer el infelíz Rusggeim para evitar su caída y cuando se precipitó desde la altura, el vencedor  alzó sus brazos al cielo emitiendo un grito, más bien un rugido que se mezcló con los de la multitud que lo aclamaba.

Había sido una victoria limpia, justa e inobjetable, los jueces dieron su veredicto.

Había finalizado así la primera contienda de aquel día y había durado demasiado poco, eso a Luwer no le gustaba.

No pasó demasiado tiempo, cuando se escuchó la voz del Vuvat (Era el vocero, encargado de la organización del torneo) quien llamó con su voz fuerte y clara a los dos próximos contrincantes, primero subiría Reuhim y posteriormente lo haría  el joven Luwer.

Cuando escuchó su nombre, Luwer corrió hasta la escala de cuerdas y mientras  subía escuchaba los gritos de apoyo de los que estaba  con él, ya a esa altura del torneo los varines de los demás clanes se habían abanderizado con uno u otro competidor.Una vez arriba observó a su rival, éste llevaba su cabeza completamente rapada, en contraste con él que llevaba sus largos cabellos negros atados con su cintillo, le llamaron la atención sus ojos pequeños y oblicuos y sus pómulos muy pronunciados,también su estatura que sobresalía en mucho a lasuya, algo no muy frcuente entre los varines. Su cuerpo brillaba por efecto del oliet al igual que el suyo, ambos vestían con sus taparrabos, pero el de Reuthim era de tela mientras que el de Luwer, era de cuero de yocosath. Cuando ambos se dirigieron hacia el centro para saludar a los jueces, Luwer comprendió que había cometido un error que podría serle fatal:No había embadurnado sus pies con cal y aquello le perjudicaría pues la superficie de la roca estaba completamente resbalosa por efecto del aceite con que se untaban los contendores, lamentablemente ya estaba arriba  y nada se podía hacer al respecto.

Apenas se escuchó el sonido del luinrat se abalanzó de inmediato hacia el centro, siguiendo las instrucciones de su maestro quien le había dicho:Siempre debes tratar de dominar el centro, pués mientras estés allí estarás mejor que tu rival. Pero su opoenete también hizo lo mismo y así ambos comenzaron a disputar arduamente esa posición, ahora comprendía Luwer cuán grande había sido su error al no untar sus pies con " qacda", ya que le costaba mucho asntar sus pies sobre la resbaladiza superficie rocosa, su rival se dio cuenta de aquello y lo aprovechó, con mucha habilidad logró que Luwer resbalara y cayera sobre el piso y entonces Reuthim le agarró uno de sus tobillos y comenzó a arrastrarle hacia la orilla, mientras que Luwer trataba de asirse inutilmente de alguna parte, pero no había como, ya muy próximo a la orilla se dio cuenta de que si no hacía algo extraordinario, caería inexorablemente desde lo lato, no había transcurrido ni un par de minutos y él sería derrotado, aquello le dio mucha rabia, tanta que haciendo un esfuerzo supremo giró su cuerpo en una extraña contorsión, al mismo tiempo que con su pierna libre empujaba a su rival, quien sorprendido también resbaló quedando ambos caídos sobre la superficie de la roca y muy cerca de la orilla, aquello salvó al joven, pues rapidamente logró zafarse y se puso de pie, ahora tenía otra oportunidad y no la dejaría ir, rapidamente tomó la iniciativa logrando abrazar a su rival por la cintura, éste, al verse atrapado, forcejeó, pero al notar que la fuerza del joven era superior a la suya, intentó golpear con su cabeza, aquello era una falta y de inmediato se escuchó la señal de los jueces, quienes advirtieron a Reuthim que a la próxima le descalificarían, ambos se apartaron, pero aquel golpe le había dolido bastante a Luwer, que furioso se abalanzó contra su espigado rival, éste se escabulló hacia un costado eludiéndole, entonces Luwer recordó los consejos de Tinqeirsi y decidió fingir que caía en el juego de su oponente. Se detuvo, le pareció que el calvo sonreía burlonamente como desafiándole a que le atacara, pero Luwer pensó: Él lo que desea, que me abalance ciegamente par hacerme perder el equilibrio. Entonces tuvo una inspiración, fingió estar muy ofuscado y se arrojó contra su espigado rival, éste lo esperó, pero Luwer en el último momento hizo algo distinto, cambiando la dirección de su acometida, lo que desconcertó completamente a Reuthim durante un par de segundos, lo que aprovechó Luwer para tomarle rapidamente de una de sus largas piernas y ante el asombro de todos, el joven levantó  por sobre su cabeza a su contrincante sin que  él pudiera hacer nada, dio un par de pasos hacia la orilla y lo arrojó desde lo alto de la Gran Roca. Se escuchó un unmenso gritería que se confundió con el grito de Luwer, "Aquel grito de caza, el mismo que lanzaba cuando lograba cazar un yocosath". Había triunfado limpiamente y de manera impecable, los jueces así lo reconocieron y ratificaron su triunfo. Ahora solo un único escolo le separaba de la victoria total, ese escollo se llamba: Sannat.