15. abr., 2016

Texto

(Continuación)

Después de la pelea, Luwer que durante la noche anterior   no había podido dormir, esta vez, si que lo hizo.Cayó en un sueño profundo, pero despertó en plena medianoche con una extraña sensación, recordaba muy nitidamente lo que acababa de soñar y así se lo refirió a su maestro Tinqeirsi:

_ Recuerdo que estaba de pie encima de la Gran Roca de Qeibnot y al frente mío  se encontraba mi rival, pero éste no era Sannat sino un hombre muy alto, vestido enteramente de negro que tenía en su rostro una horrible cicatríz, él llevaba en una de sus manos una espada, yo estaba desarmado, él se abalanzó sobre mí con mucha furia, le esquivé como pude, pero aquel hombre iba  aumentando su tamaño hasta convertirse en un enorme yocosath negro, ahora ya no estaba sobre la roca sino en un lugar en donde había mucha gente, el animal bufaba amenazadoramente, entonces ví que entre las patas de aquella bestia estaban muchos cuerpos despedazados: Eran mis compañeros, aquello me dio mucha rabia y ciego de ira me lancé sobre aquel monstruo, alguien me pasó una lanza y con ella le atravesé el cuello, la bestia se desplomó cayendo pesadamente al suelo, alcé la vista y ví nuevamente al hombre de la cicatríz quien sonreía, pero no estaba solo, pues a su lado le acompañaba una hermosa mujer de cabellos dorados como el oro, ella me miró y pronunció mi nombre: Luwer...Luwer...Y entonces me desperté. AHora no dejo de pensar en que significa aquel sueño, Maestro.

Ni Tinqeirsi ni Luwa se atrevían a darle algún significado a aquel sueño, solo Vuvat, el Brujo le dio  una explicación_

_ Es sin duda un sueño profético, lo importante es que en el sueño tú friunfaste, lo cual es una auspiciosa señal...Respecto a los personajes que viste, seguramente lo comprenderás en el futuro que te espera.Es cuanto puedo decirte.

Luwer se quedó muy intrigado y horas más tarde, cuando se encontraba nuevamente sobre la Gran Roca de Qeibnot seguía pensando en ello, pero ahora quien estaba en frente de él,mirándole atentamente con sus ojillos de jabalí, era nada menos que el actual Shar de los varines; Sannat " El Toro"

Al escuchar el sonido del Luinrat, Luwer corrió hacia el centro, pero ya Sannat estaba allí esperándole, Luwer no eludió el combate, esta vez había tenido la precaución de colocar  abundante cal en la planta de sus pies, lo cual le daba mayor adherencia.Sintió sobre sus hombros las fuertes zarpas de su rival, quien trataba de empijarle hacia una de las orillas, al comienzo, Sannat se sorprendió un poco por la valentía y temeridad del joven, él pensaba que éste eludiría el combate de frente y que optaría por esquivarle como  todos sus oponentes, que ya sabían que "El Toro" era sin dudas el hombre más fuerte de todos los clanes varines. Siempre lo había sido, ya que desde pequeño había trabajado en la fragua de su pariente Torpidac " El Herrero", allí sus musculos se templaron junto con el metal al rojo, pero ¡He aquí1 que hora le salía un adversario que se le enfrentaba con sus propias armas: La fuerza bruta.Sannat sonrió y apretando sus dientes con fuerza comenzó a aplicar más fuerza sobre su obstinado rival.Recién Luwer comprendió que no podía competir contra ese hombre de esa manera y decidió cambiar de táctica:Rapidamente se desprendió de su rival y corrió hacia una orilla, pero Sannat no le dio tregua, persiguiéndole y acosándole, tratando de tomarlo de alguna manera, más Luwer era muy ágil y eludía con gran habilidad al ahora ofuscado Toro,que debido a su corpulencia no podía seguirle en todos sus movimientos, así Luwer se las arreglaba para aparecer de pronto trás de él y cuando éste se volvía, el joven daba un gran brinco y se situaba en otro lugar de la superficie rocosa.Sannat bufaba y persistía en su afán de agarrarle ya sea de una pierna o de donde fuera, pero  las acrobacias del hijo del Meig Luwa no se lo permitían, ahora el combate se había convertido en una verdadera corrida taurina, en donde Luwer era el Matador y Sannat, haciéndole honor a su apodo:" El Toro".En un par de ocasiones el joven también trató de coger por la nuca a su rival, peroéste al volverse ya no lo encontraba allí,El público se mostraba muy entusiasta y se divertía con las ágiles acrobacias del joven, aquello comenzó a enfurecer al Toro, que decidido a darle una lección a aquel insolente jovencito, simuló estar un poco cansado, Luwer cayó en el engaño y confiadamente pegó un salto para ubicarse detrás de su oponenet, entonces Sannat hizo algo impredecible: Se volvió en la dirección contraria y así se encontraron ambos frente a frente, Esta vez el campeón  logró agarrar a su contrincante, tomándole sus dos brazos y apoyando su enorme cabezota sobre el pecho del muchacho comenzó a empujarle hacia una orilla, ahora Luwer nada podía hacer, como no fuera resistir a aquella mole de podrosos músculos, forzó también su musculatura pero lentamente fue perdiendo terreno y retrocediendo paso a paso, escuchaba los gritos de la gente que estaban enfervorizados por aquel vibrante espectáculo, los cuerpos de ambos estaban bañados en sudor, ahora el Culfot se había convertido en una contienda de fuerza bruta y en ese terreno Luwer tenía las de perder, cuando notó que ya no había más suelo y que detrás de él solo estaba el vació, pensó que hasta allí no más llegaría, que perdería en buena lid y nada menos que con el actual campeón, Entonces ocurrió un milagro, como bien lo recordaria después. Desde algún lugar del universo pareció llegarle una nueva fuerza y haciendo un esfuerzo supremo logró contener el empuje del fornido mocetón. Éste que ya contaba con una victoria más, se sorprendió un poco y cuando Luwer no solo le aguantó su empuje sino que le hizo retroceder un par de pasos, se desconcertó, más aún cuando comprobó que ahora era él quien retrocedía ante aquella fuerza avasalladora del joven primerizo. Comenzó el proceso inverso, ahora era Luwer quien hacía retroceder a Sannat, éste que no lograba comprender como alguien lo podía superar de esa forma luchaba con toda sus fuerzas, pero  paulatinamente iba retrocediendo hasta cruzar el centro y continuar del mismo modo hasta el rincón opuesto, si hubiera tenido un poco más de inteligencia probablemente el resultado hubiera sido otro, pero Sannat era un bruto y lo había sido durante toda la vida, su único argumento era el convencimiento de que nadie lo podía superar utilizando la fuerza bruta, por eso él no cambió su táctica y cuando finalmente cayó desde la altura, su cerebro siguio  preguntándose que había sucedido y solo se convenció de su derrota cuando desde el fondo de l enramado escuchó el grito de triunfo del joven cazador de yocosaths.

Luwer con sus brazos al cielo, tambien se sentía  sorprendido, no se explicaba como había podido derrotar al poderoso Sannat, pero allí estaba, con sus brazos al cielo, escuchó el veredicto de los jueces mientras la multitud aullaba de júbilo por parte de sus partidarios y de estupor de parte de sus contrarios, éstos aun no se explicaban como aquel joven recién salido de la dolescencia había podido derrotar al actual campeón, pero todos lo había visto y ya no había ninguna duda,ahora los varines tenían un nuevo Shar y la LEYENDA DE LUWER comenzaba.

Todos aquellos que vieron con sus propios ojos  aquel singular combate no lo ovidarían jamás y muchos años después, cuando  ellos fueran ancianos, les narrarían a sus descendientes aquella primer hazaña de Luwer, luego los "fadnits qoncorsits"se encargarían de adornarla y relatarla en las frías noches de invierno junto a las fogatas y así aquel mítico Larticea pasaría a formar parte de la leyenda, como así también los nombres de Sannat "El Toro", Reuthim. el Colorado Russgeim y por supuesto el joven Luwer.