25. abr., 2016

Texto

Capítulo 18: El rapto"

Juwa, no se encontraba aquel día en el campamento mulachs, había saslido a encontrarse con una de sus caravans procedentes de Lalerot, pero las dos jóvenes no estaban solas en la tienda, pues muy cerca de ella, se encontraba el fiel Mujjim quien permanecía atento portando su pesada lanza se una de sus manos.Pero tampoco Snobean estaba solo, ya que sus hombres habían rodeado la tienda del mulach simulando ser ellos los vigilantes habituales, que esta vez curiosamente tampoco se encontraban por las cercanías. A una señal del encapuchado Snobean sus hombres ingresaron repentinamente en la tienda sorprendiendo por completo a las dos jóvenes, pero no a Mujjim, quien haciendo girar su arma derribó a dos de sus atacantes como si fueran simples muñecos, pero de inmediatos  otroas dos corpulentos sujetos encapuchados se arrojaron sobre él con sus dagas, propinándole terribles heridas en distintas partes de su cuerpo, el sirviente mudo alcanzó a coger a uno de ellos y lo arrojó con fuerza sobre sus atacantes, derribándoles, cuando una lanza, arrojada por el propio Snobean cruzó el aire y se clavó en medio del pecho del coloso, éste cayó de rodillas sobre el piso y mientras trataba de desprender aquella lanza, cayeron encima suyo otros dos guerreros que con sus espadas lo remataron, la sangre comenzó a fluir desde el cuerpo del valiente sirviente, empapando por completo aquella piel de yocosaths que Minshia aún tenía en sus manos, al ver tan horrible espectáculo la joven se desmayó y Liensi fue atrapada cuando trataba de huir, al fin los captores habían conseguido su objetivo, aun a costa de perder a tres hombres y quedar otros tantos malheridos, el hombre que comandaba aquel grupo, se quitó entonces la capucha y respiró aliviado. Había cumplido una parte de su misión pero todavia debía de salir de allí y cruzar el Gran Rio para entregar  su presa a su amo Tolin Basi, quien lo había enviado allí.

Prestamente tomaron a ambas jóvenes y también a los tres compañeros muertos y salieron de la tienda en dirección al río. Todo había sucedido tan rápido que nadie en el campamento se había dado cuenta. Antes de marcharse Snobean extrajo de entre sus ropajes un saquito de cuero y lo dejó en la tienda del mulachs al tiempo que decía:

_ Para que no se diga que nosotros no cumplimos con nuestros tratos.

Era el precio convenido con Juwa, Snobean sabía que no podía perder más tiempo, pues pronto anochecería y la gente de La Colina notaría la ausencia de la joven y comenzarían a buscarla por toda el área, por eso apenas llegaron a la orilla, ubicaron la falach que permanecía oculta entre los arbustos y subieron a ella, Era una embarcación de mediano tamaño, pero tenía en el centro una pequeña caseta, allí fueron ocultadas las dos jóvenes prisioneras, aun estaba claro de manera que comenzaron a remar con sus pértigas a fin de alejarse rapidamente de la orilla.

Cuando Juwa regresó al campamento y entró en su tienda, lanzó un grito de espanto al observar el horripilante cuadro que tenía ante sus ojos: En medio de la tienda, sobre un charco de sangre  yacía muerto el gigante Mujjim, las facciones del mulachs se llenaron de pesar al comprobar que los atacantes no solo se habían llevado a la joven qoceria sino que también a su hija adoptiva Liensi. Eso era algo que no había estado en el trato  que semanas antes había hecho  con los qocerios, al ver el saquito de cuero sobre el suelo lo tomó y al abrirlo comprobó que contenía varias monedas de oro, rapidamente las guardó entre sus vestiduras y luego lanzó un alarido de dolor. Cuando entraron sus hombres lo vieron  tendido sobre el piso de su tienda llorando con desesperación. En aquello, Juwa era sincero y no fingía, pues le dolía mucho perder así a aquella niña a la cual le había tomado tanto cariño como si fuera hija suya,Además se arrepentía de haber aceptado el trato con aquel hombre y del cual había estado a punto de echarse  para atras, pero ya nada podía hacer, la pérdida de Liensi era un justo castigo para su ambición desmenzurada.

Ya la noche había cubierto los cielos sobre La Colina, era una noche oscura, ni siquiera había luna y se veían muy pocas estrellas en medio de los negros nubarrones. Newatta estaba preocupado, pensando que Minshia tardaba demasiado en regresar, en los últimos días ella frecuentaba mucho el campamento mulachs, pero nunca llegaba tan tarde, por eso decidió ir el mismo a buscarla y acompañado de tres hombres a caballo se dirigió al campamento de los nómadas

Mientras eso ocurría en La Colina, la falachs en donde viajaban Snobean con sus hombres se alejaba de la orilla del río.

La noche era muy oscura, el jefe de los falascheros yale había advertido a Snobean que era muy arriesgado cruzar el río en una noche como esa, que lo prudente hubiera sido esperar al amanecer. Pero el emisario del Mago prefirió correr el riesgo, ya que pensaba que al descubrirse  lo sucedido los hombres de La Colina comenzarían de inmediato con la búsqueda de la joven qoceria.En aquella parte el río tenía una apreciable anchura y tan pronto la embarcación se alejó de la oriila fue tomada por la corriente de éste y comenzó a ser arrastrada hacia el oeste. Durante un largo rato la balsa dio  tumbos y volteretas  hasta que pudo ser controlada por los hábiles falascheros, aquello preocupó a Snobean, ya que significaba que ya no podría desembarcar en el lugar que él había previsto, pero se conformó, pensando que de cualquier modo ñel ya había cumplido con lo mas importante de su misión, por eso, como para convencerse de aquello,  penetró en la pequeña caseta para cerciorarse de que el objetivo de aquella arriesgada aventura estaba bien. Encendió una lámpra de aceite y se acercó a la muchacha que yacía inerte, sin conocimiento, se cercioró de que ésta respiraba y moviendo su cabeza suspiró:

_ Es muy hermosa, es sin duda la joven que Ciwutt busca con desesperación, ella va a ser la futura reina de Qocerit...¡Ah, que gran destino te espera inocente criatura! Exclamó.

Una brusca saudida le hizo caer y al hacerlo  la lámpara se cayó y el fuego comenzó a esparcerse por la cubierta, pero  fue rapidamente apagado por una cantidad de agua que cubrió casi toda la endeble embarcación.Al salir de la caseta Snobean comprobó que ahora la falachs marchaba a la deriva, miró a su falacheros, pero estos nada podían hacer, habían perdido casi todas sus pértigas, conservando solo un par de ellas. El jefe de ellos le dijo:

_ Es mejor conservarlos para cuando nos aproximemos a la otra orilla, por ahora nada podemos hacer, sino rezar para que esta balsa no naufrague.

Las horas habían transcurrido muy rapidamente, ya el cielo comenzaba a aclarar y así pudieron ver que ahora las aguas del río se hacían mansas y tomaban un color verdoso, el viejo falachero Exclamó:

_ Si no me equivoco, creo que estamos en la Región Esmeralda, trataremos de guiar la falachs  hacia la orilla, pues de seguir el rumbo nos dirigiremos irremediablemente hacia las Grandes Cataratas...Y eso...sería la muerte para todos.

Snobean sacó un pergamino de entre sus ropajes, era un pequeño mapa dibujado por un artista anónimo, quien lo había copiado del original que se guardaba en La Academia de Uve Minta.Estuvo largo rato examinándolo, meneando su cabeza comentó:

_ Si este mapa es acertado, posiblemente tengas razón, en verdad estamos en  la región  de las Algas verdes, aqui dice It vinocbot, frente a Las Tierras Ignotas, en cuanto a las grandes cascadas, esas estaán aún muy lejos de aquí.

Ya más tranquilos sus hombres comenzaron a maiobrar para llevar a la embarcación hacia la orilla, pero esta aún no era visble desde la falachs.