30. may., 2016

Texto

Capítulo 32: "Krull, la tierra en donde nace el fuego"

Después de  una semana de viaje, la caravana de Falelar empezó a encontrar  las primeras aldeas de qejviats,pero la verdad es que mucho antes, estos salvajes ya sabían de su ingreso a las Tierras Ignotas, pues los qejviats contaban con un ingenioso sistema de advertencia y vigilancia lo cual les permitía estar  siempre alertas a todo lo que sucedía en sus territorios.En las principales rutas que permitían el asceso a los villorios se establecían puestos de vigilancia, los cuales estaban ocultos y camuflados en las frondosas copas de los árboles, cada puesto estaba conectado por  verdaderos "caminos aéreos" formados por lianas y cuerdas que les permitía a estos vigilantes desplazarse a través de las espesas selvas de manera rápida y comunicar así sus avisos cada vez que un intruso se adentraba en aquellos parajes. Aquella red resultaba tan eficiente que podía llegar hasta el propio Tiwan mucho antes de que los viajeros se acercaran a sus dominios. La extructura  tribal de aquellos salvajes era muy simple, sus extensos territorios estaban distribuidos en  aldeas y villorios, cada una de ellos a cargo de un Wan (Jefe), éste era por lo general el más fuerte de los individuos de cada aldea y cuando se presentaban disputas o peleas entre ellos, entonces intervenía el Wan Mayor o sea el Tiwan, que desde hacía muchos años era Anor Jusor.Cuando Falelar ingresó al país qejviats, los vigilantes  le informaron rapidamente el Wan más cercano y éste le avisó a Anor Jusor, el cual ordenó que se le permitiera acercarse hasta al  aldea más próxima para que allí se identificara. Por eso cuando Falelar llegó a un pequeño villorio, allí fue recibido por uno de los Wanes y se le retuvó por varios días hasta que se confirmara que él era realmente Falelar, solo entonces  recibió la autorización para continuar rumbo a la aldea principal, llamada Krull.

Al cabo de  tres semanas, los viajeros arribaron a aquella exótica aldea, ubicada en pleno corazón de las selvas vírgenes.

A pesar de que muchos años antes Falelar ya habia estado allí,  ahora aquella aldea le pareció muy diferente. Para empezar él no recordaba aquellos fosos de aguas pantanosas que rodeaban el montículo en donde se emplazaba aquella.Sólo había una manera de cruzar aquel obstáculo y era a travéz de un  elevado puente fabricado con troncos de árboles, la aldea  además estaba rodeada de una alta empalizada también construída con troncos de libna y otras maderas  nativas, por lo cual Falelar decidió permanecer allí a la espera de recibir la autorización para entrar en ella.

_¡ Que extraño, la vez  anterior no me  pareció que la aldea estuviera  rodeada de estos malolientes fosos!

 El guía, que era el mulachs que desde hacía años estaba a cargo de las caravanas que comerciaban en esas tierras le explicó:

_ Lo que sucede es que  ha transcurrido mucho tiempo desde que usted vino amo, además es cierto que desde  un tiempo a esta parte pareciera que la colina en donde se ha emplazado la aldea se ha estado levantando cada año un oc más, recuerde amo lo que significa  el nombre de esta aldea: Krull, el lugar en donde nace el fuego y se llama así porque se dice que muchos  siglos atrás ésta colina arrojó fuego y rocaas ardientes desde el corazón de la tierra.

_ Así es, he oído aquellas viejas historias, de manera que el lugar en donde ahora estamos fue nada menos que el cráter de un volcán...Me estremezco pensar que éste volvier a revivir.

Respondió Falelar.

Permanecieron en los alrededores de la aldea durante un par de días. al tercero  un individuo  ataviado con un extraño traje confeccionado con plumas de aves se presentó ante ellos. Se trataba del "Dnugat", un anciano qejviats que precidía las más importantes ceremonias de aquel pueblo, fue él quien le explicó en su primitivo lenguaje  gutural lo que el Tiwan deseaba comunicarle.

_ Dentro de siete días se realizará la Fiesta de los Sacrificios, aquella en donde nuestro pueblo le pide al Señor del Fuego que se apacigue y que permanezca en su reposo de siglos, En esta oportunidad se sacrificaran a unos prisioneros que han sido capturados hace un tiempo en nuestro territorio y será el propio Tiwan quien ofrendará el ritual tradicional, por lo  tanto quiere que usted Falelar, a quien considera como su amigo que le acompañe en esta ocasión.

Falelar se estremeció, él conocía acerca de lo cruento de aquellos sacrificios humanos que realizaban aquellos salvajes, quienes no dudaban en sacrificar a jóvenes de su propia raza a fin de calmar a aquel Dios  del Fuego al cual adoraban, pero que esta vez serian reemplazados por prisioneros de guerra o talvez algúnos infortunados cazadores de aquellos que se atrevían a ingresar a aquellas Tierras Ignotas.

_ ¡Ah...Pobres infelices, no me gustaria estar en el pellejo de aquellos desgraciados! Exclamó y enseguida procedió a engalanarse con sus mejores vestiduras, preparó  los baules con los presentes que traía para el Tiwan y selecciono a cuatro de sus hombres para que le compañaran.

Cuando estuvo preparado  el Dnugat lepidió que le siguiera y así lo hizo, comenzaron a ascender hasta el puente de troncos, que parecía lo bastante firme como para sostener el paso de algunos carruajes pesados como el que conducía a Falelar y sus hombres.  Desde lo alto de aquel puente colgantecontempló  el paisaje a su alrededor, lo que más llamó su atención fueron las densas fumarolas de humo  y vapor que ascendía desde aquellas nausebundas y malolientes aguas pantanosas y también las nubes de mosquitos que pululaban cerca de aquellas fumarolas.

Flelar se acercço a su guía y le confidenció:

_ ¡Créeme amigo mío que estoy temblando de miedo...Se que ese monstruo llamado Anor Jusor me considera su amigo, porque no olvida lo que hice años ha, por su hijo, pero si ahora  me pudiera volver atrás, de seguro que lo haría!

_ También yo tengo miedo mi amo,  jamás he visto al Tiwan de los qejviats, pero me han contado cosas horribles de aquel, pero ya estamos aquí y no hay vuelta atras, debemos de portarnos con la máxima dignidad posible, amo.

_ Así es, lo comprendo muy bien, han pasado dos décadas desde que estuve frente a él, ambos hemos envejecido, aunque dicen que él conserva toda su fuerza y vigor de entonces, aunque no quisiera recordar lo que he escuchado al respecto...¿Tu lo has oído?

_ Si amo,  se dice que bebe sangre humana  mezclada con vino, como si fuera el mejor de los licores ...Espero que sean solo fábulas y que si es verdad, pues que no nos obligue a brindar junto a él, ¿Verdad amo?

 Ya habían cruzado el puente colgante y ahora se encontraban frente a la inmensa puerta que permitía transponer la alta empalizada de troncos. Desde lo alto los guardias, que eran todos individuos muy fornidos, con brazos y tórax amplios movieron las palancas y la puerta comenzó a desplazarse con lentitud.Entonces Falelar y sus hombres la cruzaron y el panorama con que ahora se encontraron les pareció sencillamente espectacular:

_ Cientos de pequeñas chozas de forma circular, rodeadas de pequeños cultivos o chacras se esparcían diseminadas por  las ladras de aquella colina, en la cima de la misma se ubcaba la que de seguro era la vivienda del amo y señor de aquel lugar,ésta también era circular, pero coronada con un techo cónico y también rodeada por una empalizada de trocos.

_ ¡Bien, hemos llegado a nuestro destino...Krull, el lugar en donde nace el fuego! Exclamó Falelar.