2. jun., 2016

Texto

Capítulo 33: "La codicia de Falelar"

Dentro del recinto rodeado por las empalizadas y fosos se veía una pequeña colina y sobre ella se había edificado la morada del Señor de aquellas tierras salvajes, el llamado Tiwan.A Falelar y a su guía, le llamaron la atención la gran actividad reinante, paracía que se estaba celebrando algo importante, pues los miembros de aquella aldea  se veían muy acicalados con grandes penachos adornados con plumas  multicolores, además  llevaban sus rostros pintados con una pintura de color blanco  lo cual les daba el aspecto de simios fantasmales.

Falelar recordó entonces que aquellos seres primitivos tenían una fiesta muy especial y sagrada para ellos, se trataba de la conmemoración denominada Ara- Votsela, o Fiesta de  los sacrificios, en la cual los qejviats le agradecían a sus Dioses la protección y  para aplacarlos le ofrendaban sacrificios humanos, generalmente de jóvenes o prisioneros. Aquella fiesta coincidía también con la asunción al mando del propio Anor Jusor, por esda razón en esa ocasión se encontraban en la aldea la mayoría de los Wans, entre ellos, el hijo mayor del Tiwan: Var Snuatta,éste había arribado pocos días antes con su cargamento de prisioneros qocerios, entre ellos, Snobean, el enviado de Tolin Basi.

Falelar y Colozat,así se llamaba su ayudante y guía fueron conducidos al patio interior de aquella vivienda, allí les esperaba el Tiwan, tendido sobre una litera de grandes dimensiones, lo suficientemente fuerte como para soportar los más de doscientos kilos de peso de aquel monstruo de mirada feroz, portaba en  sus manazas una enorme vara de libna que utilizaba como cetro.

_ Falelar se inclinó aparatosamente tocando el piso con su frente y lo mismo su acompañante. Permanecieron así por largo rato, hasta que se escuchó la voz gutural de Anor Jusor, que les decía:

_ ¡No lo puedo creer!...De manera que era verdad lo que me habían informado mis guerreros...el propio Falelar, que acude a mis tierras, después de tantos años ¿ Que te trae por aquí?

Falelar se puso de pie lentamente y se atrevió a alzar su mirada para encontrarse con la de su viejo conocido, le extraño sobremanera que pese a las dos décadas transcurridas aquel se mantenía casi igual a como lo recordaba, sus cabellos blancos, al igual que entonces, estaban esta vez cubiertos con un gran penacho de plumas de Worbut ( Ave de gran tamaño cuyas plumas eran muy apreciadas por su vistosidad y colorido). Sin embargo a diferencia del cabello de su cabeza, sus brazos larguísimos estaban cobierto por vello rojo, al igual que su amplio tórax. Realmente aquel ser infundía, con solo mirarle un terror profundo y Falelar no era ajeno a aquello, haciendo un esfuerzo respondió:

_ ¿Pero es que acaso se necesita un motivo especial para visitar a un viejo amigo?

El Tiwan esbozó una mueca a modo de sonrisa, permitiendo ver sus afilados dientes blancos,al tiempo que su único ojo bueno se iluminaba con un leve brillo de inteligencia.

_ Pues, me alegra tu visita, llegas en un momento muy especial, ya lo ves, estamos celebrando la Ceremonia de Los Sacrificios  y también mis carenta años de mi asunción como Tiwan de los qejviats...Pero no te quesesa llí...¡Ven sube y siéntate a mi lado para que conversemos..Tenemos tanto de que hablar!

Durante más de una hora Falelar permaneció junto al Tiwan quien parecía muy interesado en conocer con detalles todo lo que estaba sucediendo más allá de sus fronteras.

Después de un buen rato, Anor Jusor le dijo a Falelar:

_ Hace un tiempo atrás fui informado que un grupo de compatriotas vuestros ingresaron a mis tierras  en la región del sur, lo cual me pareció muy extraño y me hizo pensar ¿Que hacían aquellos qocerios en un lugar tan distante de sus tierras? Sin duda que se habían extraviado o bien que habían estado en el pais de los varesios al otro lado del Gran Río, envié pues a mi hijo mayor, Var Snuatta para que los capturara y la sorpresa fue encontrar entre ellos a dos mujeres, al aparecer ellas eran sus prisioneras, Todos ellos fueron apresados y conducidos ante nuestro Consejero, Qerju, el Sabio, quien se hizo cargo de las dos mujeres y las llevó consigo a su reducto, los prisioneros en camio fueron traídos hasta aquí por  Var Snuatta, pero me gustaría, ya que vos estais aquí, que  les examinaras y me dijeras quienes son y porque entraron a mis dominios.

Más tarde Falelar fue conducido a un extenso patio interior, allí se guardaban los animales que servían para alimentar al Tiwan  y también , en el fondo de aquel lugar se ubicaban los tres carrios jaulas en donde estaban los hombres sobrevivientes de la expedición de Snobean.

Al acercarse Falelar se dio cuenta de que ttodos estaban en muy deplorables condiciones físicas, heridos y maltrechos        _ Con seguridad _ pensó _ Algunos moriran antes de la ceremonia y ...¡Cuánto mejor para ellos, no quisiera estar en el pellejo de aquellos infelices!

Se acercó a ellos para observar si conocía a alguno de aquellos moribundos, pero ninguno le pareció conocido. Fue entonces cuando notó que uno de aquellos infelices le hacía señas para que se acercara. Falelar no estab solo, pues aparte de su sirviente le custodiaban cuatro fornidos guerreros qejviats.

El hombre se veía muy debilitado, apenas  podía hablar, por lo cual Falelar se acercó hasta quedar casi pegado con su rostro a la jaula, entonces escuchó:

_ Yo te conozco tú eres Falelar, mi nombre es Snobean...Mi Señor Tolin Basi me envió a las tierras de los varesios a una peligrosa misión, la que logré llevar a cabo, pero la mala suerte hizo que mi falachs naufragara y recalara en estas tierras...Se que me queda muy poco tiempo..Se el terrible destino que nos espera..pero tú me puedes salvar...Si lo haces..te confesaré un secreto..algo que te convertirá en alguien ma´s rico y poderosos que mi propio amo y aún el mismísimo Ciwutt.

Falelar se estremeció, no lograba recordar a aquel hombre, pero si conocía muy bien al Gran Mago Tolin Basi.

_ ¿Que misión es esa que te llevó a recorrer tantan tierras lejanas..Cuéntame aquello y veré si puedo interceder por tí ante Anor Jusor.

_ Ya me queda muy poco...pero te diré que crucé el Gran Río con la misión de secuestrar a la mujer de cabellos de oro, la que el rey desea convertir en su esposa, logré capturarla, pero fallé y ...

Falelar notó que el hombre ya casi no podía hablar, aquello no era solo por la mala alimentación ylas condiciones deplorables en que se encontraba, sino además porque los qejviats le estaban suministrando pequeñas dosis de "mirirat", para debilitarles más aún.

Falelar, pensaba: 

_ De manera que la mujer que tanto obseciona a Ciwuttestá aquí, en algún lugar de Las Tierras Ignotas...Hum..eso cambia las cosas...Tal vez aún pueda jugar a ganador y sacar un gran beneficio de todo esto.

Snobean, se repuso un poco y viendo que Falelar vacilaba...haciendo un gran esfuerzo insistió:

_ Sálvame de esto..yo sé donde está la mujer y no solo eso...creo que también el lugar en donde estos salvajes consiguen sus diamantes...Si me salvas...

Falelar se decidió:

_ Está bien, veré como puedo sacarte de todo esto, tú trata de mantenerte con vida un poco más.

Y diciendo aquello Falelar se retiro de aquel deprimente lugar.