4. jun., 2016

Texto

Capítulo 34: La hazaña de Monzut"

Ajeno a todo lo que ya hemos relatdo acerca del destino de Minshia en el Campamento de La Colina, Monzut y sus hombres  ya habían avanzados muchísimas verts a lo largo de las riberas del Gran Río Luwin, según  sus cáculos él estimaba que deberían de encontrarse en un lugar casi al frente de su pueblo natal Qcozot y eso era lo que él deseaba, ya que tenía la casi certeza de que era allí en donde se estaba constuyendo un puente que le permitiría a Ciwutt iniciar la invasión del territorio varesio.

-_ El río comienza a estrecharse, eso confirma mis sospechas de que por aquí está el lugar elegido_ Dijo Monzut señalando con su brazo extendido el cauce del río.

Decidió establecer un campamento en ese lugar y envió a dos exploradores  a continuar su recorrido río arriba.

_ Si notais algo extraño o cualquier actividad inusual, regresareis de inmediato para avisarme- Les dijo.

Los dos hombres se marcharon y él con sus hombres se dedicaron a abastacerse de alimentos, ya que lo que llevaban se les había hecho insuficiente, las bestias de carga que portaban los dos barriles  de aquel aceite negro que le habían proporcionado los mulachs fueron alivianadas de sus cargas para que pastaran por los alrededores. Aquella substancia viscosa llamada "qisnaciat" era su arma secreta, él había sabido de ella poco tiempo antes y su uso recién comenzaba a difundirse, sabía que era altamente inflamable y por eso la había llevado consigo.

Permanecieron en ese lugar durante tres días, hasta que los exploradores regresaron con noticias muy positivas, pero a su vez, alarmantes:

_Tenías razón Monzut,le hemos encontrado, es un enorme puente y  por lo que pudimos observar ya se encuentra casi finalizado, es lo suficientemente ancho para permitir el paso de los  carros de guera del ejército de Ciwut y por supuesto también de sus tropas.

Monzut escuchó atentamente el informe de sus exploradores y de inmediato ordenó levantar el campamento, diciendo.

_ Entonces, ya no hay tiempo que perder, si Ciwutt logra terminar ese puente la invasión será inminente y eso no puede suceder, debemos buscar la manera de destruirlo, o al menos, de retrsu construcción.

Era cerca del mediodía cuando él y sus hombres reanudaban la marcha hacia el este siguiendo a la inversa el curso del Garn Río, mientras  caminaban, Monzut reflexionaba:

_ Habíamos escuchado rumores de que se estaba construyendo un puente sobre el río, pero al mismo tiempo dudábamos de aquello, eso quiere decir que al final Ciwutt se decidió por esa alternativa y no por la construccion de las mil falachas, pero,por lo que se, en el reino sólo hay un hombre capáz de acometer una  tarea de tal envergadura...Ese es Erjir, "El Cosntructor", es un gran hombre, lástima para  él que yo tendré que hacerle trizas su gran sueño.

Precisamente en aquellos mismos instantes, en la ribera opuesta del Gran Río a unas doscientas verts más arriba, desde lo alto de una torre de madera, el mencionado Erjir utilizando un raro aparato tubular provisto de lentes daba las instrucciones a sus subalternos, a un costado suyo, se encontraba su ayudante, el joven Ozubor, quien se encargaba de ir anotando sobre unas tablillas de madera las cantidades que su maestro le iba dictando.

Luego ayudado por un aparato para sacar cuentas ( Cenot) le comentaba:

_ Según mis cuentas, si queremos terminar esta gran obra antes de que comiencen las lluvias deberemos de aumentar  los trabajadores a lo  menos en unos mil hombres más, Maestro.

Erjir se volvió hacia él, su rostro mostraba claras señales de canzancio y fatiga, pues había dormido muy poco en los últimos días y se encontraba agotado, no obstante sus ademanes eran las de un hombre enérgico y decidido. Sabía la enorme responsabilidad que se había echado encima, pues nadie, antes que él se había atrevido a hacer realidad una obra como aquella, contaba con el respaldo de uno de los Loq más importantes del reino: Nilezat y había sido éste último quien había convencido al rey de la factibilidad de ese proyecto, en desmedro de la idea del otro Loq: Gomecor, quien era partidario de la construcción de mil falachs para transportar a las tropas.Ahora ya su obra estaba casi concluída.

_ Duplicaremos las jornadas de trabajo, si fuera necesari trabajaremos durante las noches y solicitaremos al Loq Nilezat el envío de mil  hombres más, las lluvias aun no han comenzado y cuando lo hagan el rio aumentará su caudal...Por ahora, los Dioses están de nuestra parte, pero no nos confiaremos, a  partir de ahora tú cruzarás el río y dirigirás los trabajos en la otra orilla y yo continuaré aquí  para dar el remate final a esta obra.

Ejir estaba considerado como un genio de la construcción, había estudiado al igual que muchos otros en La Academia de Uve Minta, después de su período de mendicante había entrado al servicio del Rey Vactuss III y fue él quien había iniciado los trabajos para convertir la Fortaleza de Obam, en el palacio que ahora era, después su fama fue creciendo al remodelar el Gran Coliseo de Obam y muchos otros edificios de  aquella ciudad, llamada Obamit.

Cuando Ciwutt tomó el poder, Erjir fue uno de los pocos servidores del antiguo rey que permanecieron en sus puestos y el nuevo monarca lo confirmó y más aún cuando le confió la cosntrucción de aquella obra tan considerable.

Por eso, cuando Nilezat le encargó la misión de  fer la factibilidad de aquel audaz proyecto, él mismo  junto a su ayudante recorrió las riberas del Gran Río para encontrar el lugar más adecuado para esa obra, lo halló al fin, hacia el este de la ciudad de Qcozot, precisamente en donde el río  sse estrechaba al mínimo y se aprovechó un pequeño islote situado en medio del cauce para erigir allí la torre de madera que debería de sostener las gruesas cuerdas que sostendrían el puente en su totalidad. Después hizo construir dos grandes torres, una en cada orilla del río, pero lo más complicado era luchar contra el plazo fatal: Debía de completar la obra antes que llegara el invierno con sus grandes lluvias, pero casi lo  había logrado, a apesar de no pocos inconvenientes.

Ahora  aquella obra se veía impresionante, el puente no solo era firme sino además poseía una armonía y belleza. La madera era proporcionada por los grandes bosques situados a los dos lados del río, para las cuerdas se eligió la resistente fibra elaborada con las algas que crecían en el mismo río,reforzada con cuero trenzado de aminots.

Los trabajos habían comenzado dos años antes, pero se habían suspendido durante las estaciones lluviosas.Mantener aquella enorme obra en secreto había sido otro de los grandes desafíos, pero Nilezat distribuyó  a sus hombres  en los alrededores de la aldea de Qcozot, aún así los rumores se esparcían por todo el reino.

Ahora, desde la ribera opuesta del río, Monzut y sus hombres contemplaban asombrados el avance de aquella obra colosal.

_ Es realmente admirable como lo han conseguido,si no lo estuviera viendo con mis propios ojos no lo creería_Decía Monzut en voz baja.

_ Ya casi lo  estan terminando, solo les queda un pequeño tramo en el medio_ Comentó Netea, el hijo de Newatta.

_ Así es, tenemos que pensar en algún plan...Pero veo que hay mucha vigilancia, todas esas torres que estan a su alrededor  nos impedirían que pudiéramos acercarnos por tierra...Entonces la única forma ha de ser forzosamente por el mismo río_ Concluyó Monzut.

Netea  miró con incredulidad a su  jefe, se rascó su cabeza y exclamó:

_ ¿Cómo por el río? Por la orilla qurrás decir.

Monzut hizo un gesto negativo con su cabeza.

_Por la orilla es imposible, hay demasiados hombres armados que vigilan tanto de día como de noche, la idea que se me ha ocurrido es la siguiente:Haremos un rodeo para avanzar más hacia el este, de manera de situarnos un poco más arriba, buscaremos un lugar adecuado y construiremos unas pequeñas falachs, lo suficiente para un par de hombres a lo sumo, las camuflaremos con algas y ramas de manera que parezcan sólo troncos arrastrados por la corriente, en ella iran algunos de los nuestros con la misión de provocar un incendio en la torre central, para ellos utilizaremos el acite que hemos  traído, lo cual hará que  la madera arda con gran rapidez, todo deberá de hacerse durante la noche o al amanecer, pues a esa hora los guardias ya se encuentran algo adormilados. Eso es lo que por ahora se meocurre, es algo bastante arriesgado pero que puede resultar ¿Como  lo ves?

Durante un par de horas, Monzut y sus hombres de confianza estuvieron intercambiando ideas para mejorar aquel plan. Era realmente una misión casi suicida, pero ya estaba decididos y lo llevarían adelante.

Después continuaron su camino para alejarse de la orilla del rio, eludiendo así la vigilancia de los guardias pero siempre siguiendo en la dirección contraria al curso del Gran Río.

Monzutt examinaba a cada rato el rudimentario mapa dibujado en pergamino, pero no le servía de mucho, debido a su imprecisión  y a lo boscoso del terreno.

Al cabo de un día y medio de marcha consideraron que ya estab lo suficientemente lejos de las torres de vigilancia y se diriguieron nuevamente hacia la ribera del río.

Llegaron finalmente a un lugar en donde las  orillas del rio estaban cubiertas por muchas algas, era un sector pantanoso, pero Monzut decidió que ya no debían de seguir avanzando más.

_ ¡Bien, acamparemos aquí! Descansaremos hoy y mañana empezaremos a construir las falachs.

Esa noche Monzut permaneció desvelado casi  hasta el amanecer,presentía que aquella misión que se habia propuesto podría costarle la vida a él y a sus hombres, pero sabía que si lograba sus propósitos aquello significaría un severo retroceso en los planes de Ciwutt y aquello le animaba a continuar:

_ ¡No te vas a salir con la tuya tirano usurpador! Exclamó, empuñando sus puños con decisión.