10. jun., 2016

Texto

Capítulo 35: "La Cólera de Ciwutt"

La noticia del desastre llegaron pronto a la Ciudad Fortaleza de Obamit, primero en forma de rumores, lo que fue confirmado por los mensajeros reales, el propio Loq Mayor Nilezat no olo podía creer, se paseaba por  la sala principal de su cuartel exclamando.

_ ¡Esto es un sabotaje! Deben de haber traidores en medio de los nuestros ¿Cómo puede ser posible que nadie se haya dado cuenta de nada?. El mensajero permanecía en silencio, él había recibido el mensaje de manos del propio Ergir, antes de suicidarse con aquel mortífero veneno.

Mas tarde, en el palacio real de Obamit, sintió el peso de todas las miradas puestas en él cuando ascendía por las gradas hasta el lugar en donde. brazos en jarra le esperaba el Rey Ciwutt.

Éste permanecía de pie, al igual que sus ayudantes y colaboradores, mientras veía a su viejo amigo  y compañero de armas Nilezat, subir las escalinatas de piedra, jugueteaba con um pequeña daga dorada.

Nilezat se detuvo a unos metros del monarca y permaneció en silencio, esperaba que fuera Ciwutt uien hablara.

_ ¡Y bien Nilezat!...¿Acaso vienes a anunciarme que ya habeis terminado de construir el puente que te ordené?

La voz enérgica y autoritaria del monarca se escuchaba nitidamente en toda la sala. Nilezat se inclinó, apoyando una de sus rodillas en el piso y luego respondió:

_ Majestad...Os aseguro que pese a todos los contratiempos ocurridos, el puente estará listo antes de que comiencen las lluvias, como lo prometí.

Ciwutt esbozó una mueca, su rostro moreno surcado por aquella horrible cicatríz que le atravezaba uno de sus pronunciados pómulos, se veía crispado y furibundo:

_ ¿Contratiempos?...¿Llamas contratiempos a lo sucedido?...     ¿ Acaso ya sabes quienes han sido los culpables, los has atrapado y les disteis el merecido castigo, Nilezat?

Nilezat comenzaba ahora a sudar copiosamente, su voz se volvió trémula al responder:

- No fue un sabotaje, sino un ataque muy bien planificado, sin lugar a dudas que detrás de aquello están los rebeldes, aquellos que ya han establecido una base en el pais varesio y sin duda de que estan recibiendo mucha ayuda de aquellos, lamentablemente por la forma de aquel ataque no se pudo capturar a ninguno vivo, fue un ataque suicida, Magestad.

El Rey estalló en cólera:

_ Has fracasado en tu misión Nilezat, ya sé que Ergir, El Constructor se ha suicidado y ahora no se como vas a poder reconstruir su obra, pero yo no me voy a quedar así y  daré un duro escarmiento a esos rebeldes, voy a enviar a Gomecor, que ya dispone de una buena cantidad de falachs para que crucen el Gran Río y destruyan a aquellos traidores que se encuentran en la colina sin dejar a ninguno de ellos vivos.

 Dicho aquello , Ciwutt se dirigió al hombre que permanecía junto a él, éste era el otro Loq Mayor, Gomecor, con su rostro puntiagudo y sus ojos de ave de rapiña permanecía impasible sin mostrar ningun atisbo de emoción.

_ ¿Con cuantas falachs cuentas como para iniciar un ataque ahora mismo si te lo pidiera?

Ahora Gomecor sonrió, en el fondo se alegraba de lo ocurrido, ya que ahora no habría ningún obstáculo para que fuera él quien liderara la invasión al pais varesio.

_ Tengo ya listas y equipadas unas setecientas falachs, cada una de ellas podrá transportar a unos cuarenta hombres,  es decir, una cuarta parte de mi ejército en cada viaje, pienso que si me das un par de semanas más , podría estar en condiciones no solo de castigar a esos rebeldes de La Colina sino de incluso atacar y tomar Lalerot, Majestad.

Ciwutt permaneció unos instantes indeciso, paracía estar sopesando algo, dirigió entonces  su mirada hacia donde se encontraba el Gran Mago del Reino. Tolin Basi.

_ Quiero antes de tomar una decisión. conocer vuestra sabia opinión Gran Mago Tolin Basi.

Tolin  Basi, que gustaba de  los gestos teatrales, abrió sus brazos y despuçes de mirar a todos los presentes comenzó a hablar con aquella voz sonora que cautivaba a todos:

_ ¡Ah Majestad! Se cuán grande es tu deseo de comenzar  cuanto antes con las acciones militares, más es mi deber prevenirte que aún las condiciones no te son del todo favorables...Pero, si esperas con paciencia un tiempo más, entonces si que nada se podrá oponer a tus deseos.

_ ¿Cuánto tiempo he de esperar y porque? Dame una buena razón para ello_ Exclamó Ciwutt, encolerizado.

_ No te enfades, tengo una noticia  muy importante que darte: Ya hemos ubicado a la mujer que ha de ser tu reina, pero ella, por aquellas cosas del destino se encuentra ahora en Las Tierras Ignotas, pero mi emisario la  trae cautiva y espero que en unas cinco semanas estará aquí...Justo antes de que los cielos muestren su señal Majestad.

Tolin Basi calló por unos momentos, se estaba jugando su vida en aquellos momentos.

Ciwutt y los demás lo miraron con un gran signo de interrogación en sus rostros, fue el Rey quien habló:

_ ¿La señal de los cielos...cual señal?

Ahora Tolin  Basi respondió:

_ Está escrito en las antiguas profecías que antes de que comience la acción del GRAN LÍDER tiene que ocurrir que el sol se ha de apagar en pleno día, tal como sucedió en años pretéritos: Aquel día la tierra se oscurecerá y aunque el sol esté ubicado en lo más alto, y no exista ningua nube que lo opaque, una sombra se ha de cruzar y durante muchas horas  reinaran las tinieblas, pero no os asusteis, es una señal de los cielos que Los Dioses envían para que se comiencen a cumplir los hechos vaticinados, esa será la primera señal...la otra...

Ciwutt parecía impresionado, él recordaba como cuando era  un jovencito había ocurrido algo como lo que contaba aquel hombre sabio, ahora renmemoraba el gran pánico que todos sentían en aquellos ya lejanos días...Interrumpió al Mago para preguntar:

_ Otra señal...¿Pero acaso hay otra más?

_ Majestad, la otra ya la conoceis...la mujer rubia, aquella que vos visteis en tus sueño...ella ha sido designada por la propia Diosa Cearit para que sea la reina y emperatríz del Nuevo Gran Imperio...Como ves...todo coincide.

Ciwutt permanecía indeciso, él, aligual que todos los qocerios era un hombre en extremo superticioso, jamás se atrevería a desafiar a Los Dioses, pero ahora estaba en un dilema.

_ Esperaremos...Si, además muy pronto comenzaran las lluvias y eso podría  hacer fracasar mis planes...¡Bien...Gomecor: Continuar con los planes de aumentar la flota de falachs y tú...Nilezat...Tendrá una nueva oportunidad, tan pronto termine la estación de las lluvias reconstruirás el puente, pues  lo necesitaremos para nuestros carros de guerra y demás armas de asedio, que las falachs no son capaces de transportar, pero esta vez, cerciórate de que no haya más sabotajes..Te exijo mano dura.

Nilezat, respiró aliviado:

_ ¡No te fallaré Majestad...Te lo juro!

En cambio Gomecor se mostró muy contrariado, pero su rostro cetrino se mostró imperturbable como siempre._ Marcharé para cumplir tus órdenes_ Dijo antes de salir del salón.

Pero en cambio Tolin Basi, pese a haber logrado sus propósitos de posponer los planes del soberano, se sentía muy temeroso, pese a que según todos sus cálculos y estudios estaba casi completamente convencido de que muy pronto ocurriría aquel eclipse  solar que había anunciado debería de efectuarse, ese pequeño porcentaje de dudas le  hacía temer lo peor y además estaba  lo otro: él ya sabía que la bella muchacha que Ciwutt buscaba estaba  efectivamente en Las Tierras Ignotas, pero no en manos de su emisario Snobean, sino que  protegida en La Ciudad Perdida por su  antiguo compañero y amigo Qerju, pues él mismo se lo había confirmado en aquella reunión efectuada días atrás en la ciudad de Cosanni.

Cuando estuvo solo en su celda se dejó caer  extenuado sobre su camastro y exclamó:

_ Me estoy jugando el pellejo, pero he cumplido con mi parte, ahora solo  falta que tanto Qertju como también  Noberiuss cumplan con lo suyo, sólo entonces respiraré aliviado.