22. jun., 2016

Texto

Cpítulo 40: "La Caída del Puerto de Quinsat"

Una enorme flota de navíos de los más doversos tamaños y formas, se encontraba atracada alrededor de los muelles del Puerto de Quinsat, a orillas del Mar de Sonner. Dicha flota estaba compuesta por más de mil embarcaciones, no eran simples falachs, como aquellas que se utilizaban para navegar por el Gran Río Luwin, sino que éstas, eran embarcaciones de gran tamaño, provistas de altos mástiles y velas, con las cuales aquellos navios podías ser capaces de navegar en aquel océano,  aunque siempre muy cerca de las costas.Frente a aquella costa se ubicaba el archipiélago, formado por unas  cuarenta islas e islotes habitadas en aquellos años por un pueblo muy numeroso y adelantado para esa época, se trataba de  los sonnerios, quienes otrora habían sido enconados enemigos del Imperio de Ut, pero que ahora, poseían fuertes lazos comerciales con los ricos mercaderes de aquel puerto de Quinsat y por esa razón  ellos habían estado ayudando a os rebeldes  ya fuere con armas y provisiones, a fin de hacer mas sostenible la situación de la ciudad puerto  que ya resistía por variosd meses el sitio y asedio en que la habían sometido los hombres de Ici Horsi.

Así la ciudad puerto había podido resistir con cierto éxito, pero eso ya estaba llegando a su fin y eso Baschir, apodado " El Rubio" lo sabía muy bien y por eso les hablaba  así a los  hombres más importantes de aquella urbe, los cuales formaban el Consejo, el mismo Consejo que había nombrado a Baschir como el jefe de las fuerzas que la defendían. Así hablaba Baschir:

_ Como todos saben, hemos luchado con  mucha  fuerza y valor contra  tropas mucho más numerosas y mejor armadas que las nuestras, muchos de nuestros hijos, hermanos o amigos han caído en los campos de batalla y sé que los que aquí estamos, preferiríamos morir antes  que rendirnos y entregar nuestra ciudad, pero la realidad es muy cruel: Ya casi no nos quedan provisiones ni armas, en cambio nuestros enemigos  reciben constante apoyo y cada vez incremetan más y más sus tropas, es solo cuestión de tiempo para que seamos derrotados y  el enemigo se apodere de la ciudad. Pero también tenego algunas noticias esperanzadoras que darles:Sé que al otro lado del Gran Río se ha formado un foco de resistencia importante, tan es así que en una acto de astucia y audacia hal logrado destruir un gran puente que  se estaba construyendo con el objeto de iniciar una invasión a las tierras de Varinot, aquello ha retrasado losplanes del tirano, además dentro del propio país, uno de nuestros aliados, un líder a quien nadie  conoce sigue organizando una red de opositores que luchan en la clandestinidad y que crece día a día. Como veis, no estamos solos en esta lucha, pero por ahora el enemigo es quien tiene el poder y es muy difícil derrotarle. Por eso les toca a ustedes decidir el curso a seguir: Por un lado, continuar  resistiendo el asedio, sacrificando a uchos de los nuestros o bien, aceptar el ofrecimiento que nos han hecho los sonnerios, al poner a nuestra disposición su flota de navíos, a fin de salvar a una buena parte de nuestros  guerreros para continuar  nuestra preparación al otro lado del Mar de Sonner.

Baschir terminó su discurso, había expuesto con absoluta claridad la situación, ahora dependería del Consejo el futuro de aquella estratégica e importante ciudad.

Durante largas horas los importantes miembros del Consejo debatieron, las opinionnes estaban divididas, algunos aún confiaban en que Falelar podía regresar trayendo buebnas noticias desde  Las Tierras Ignotas, pero al final, la mayoría optó por abandonar la ciudad y aceptar el ofrecimiento de los sonnerios, pues sabían que al otro lado del Mar de Sonner, estarían a salvo ya que Ciwutt no tenía los medios como para atreverse a atacar al Sonner, así  se aceptó la idea de Baschir, quien confiaba en que podría preparar con tiempo un gran ejército y recuperar algun día la ciudad.

Después de la votación se comenzó a organizar el éxodo, como los navios eran insuficiente  para transportar a tanta gente, muchos optaron por huir hacia el pais de los qejviats, pues preferían arriesgarse en aquellas tierras salvajes antes de caer en manos de los hombres del gigante Ici Horsi.

Pero Baschir tenía un plan y se lo expuso a los líderes del Consejo:

_ Bien, ya está establecido que una buena parte de nuestro ejercito se embarcara rumbo al Sonner, más yo deseo permanecer en tierra y necesito a doscientos voluntarios pra  organizar  la última defensa de nuestra ciudad, les aseguro que me bastará con aquellos para causarle muchas bajas al enemigo y  retrasar la toma de la ciudad a fin de darles tiempo a aquellos que se internen en Las Tierras Ignotas.

_ ¿ Y cómo pretendes detener con apenas doscientos hombres a todo un numeroso  ejército como el que posee Ici Horsi? Le preguntaron.

_ Es que tengo un plan y les aseguro que puedo llevarlo a cabo y no piensesn que es un plan suicida...¡No! Si resulta provocaremos muchas bajas al enemigo y retrasaremos su avance en  un buen tiempo.

Al final Baschir se salió con la suya y se le seleccionaron los hombres que él pidió, al mismo tiempo  comenzaron a organizarse a los que deberían de  subir a los navíos y a quienes se marcharían por tierra, siguiendo la ruta de la costa.

En los días siguientes, toda la ciudad se vio conmocionada, los muelles se veían abarrotados de gente, no solo guerreros, sino que también familias enteras que  trataban de alcanzar un cupo en aquellos endebles navíos, otros se aperaron  con carros y carromatos y formados en una  gran caravana comenzaron a internarse en las Tierras Ignotas, así poco a poco la ciudad se fue quedando casi completamente vacía. Tres días después la flota se alejó de los muelles, mientras que desde ellos la multitud los despedía agitando pañuelos y banderas hasta que los navios se perdierton en el horizonte.

Pero aún  muchos de los hombres de Baschir, seguían defendiendo la ciudad, tratando de impedir el avance del poderoso ejército de Ici Horsi.

Éste, se ubicaba junto a sus loqs en los alto de una pequeña colina que se ubicaba a algnas verts de la ciudad.

_ Las ratas ya se arestan a abandonar el buque que se hunde...Ya sé que muchos estan huyendo ya sea por mar o por tierra, por eso creo que  ahora es necesarios incrementar las acciones para tomar definitivamente la ciudad- Decía.

Ici Horsi había sido uno de los subalternos de Ciwutt cuando éste comandaba el ejército qocerio, era bastante más joven que su jefe y al igual que los demás Loqs sentía una gran admiración y respeto hacia él, después de Nilezat y Gomecor, era Ici Horsi el hombre de confianza del Rey y por eso éste le había otorgado el mando de aquel importante ejército y le había encomendado aquella misión, que ya estaba a punto de cumplirse.Fisicamente era un hombre de elevada estatura, sobrepasaba incluso al propio Ciwutt, era sin duda el hombre más alto del reino, además  poseía una gran corpulencia fisica, era muy fuerte,un rival digno de enfrentarse al propio rey en un combate cuerpo a cuerpo, pero ya esos tiempos en donde Ciwutt solía desafiar a que alguien lo enfrentara, ya habían pasado, ahora que se había hecho coronar rey, esas cosas ya no las podía hacer y no porque no le gustara sino porque ahora debía mantener su dignidad, su buena imágen y prestigio, como monarca ante su pueblo.

_ Mañana organizaremos el asalto final y definitivo para tomar la ciudad_ Decidió el Loq Ici Horsi.