6. jul., 2016

Texto

Capítulo 43: Una nueva tierra.

Tuvieron que permanecer poco más de tres meses en aquel inhóspito lugar, afortunadamente el tiempo aún se mamntenía favorable, pero muy pronto comenzarían las acopiosas y abundantes lluvias características de dicha región.

Los hombres de  Baschir recorrían cada día los alrededores tratando de encontrar algún paso o camino que les permitiera  poder bajar hasta las blancas y extensas playas que en los días claros, se podían divisar desde la altura de los acantilados.

Pero los días pasaban y no se encontraba algúna manera de bajar hasta aquellas, Baschir ya se había resignado a emprender el descenso por uno de los costados, pero quello sería muy peligroso, sobre todo para los ancianos y los niños y tampoco les permitiría llevar sus carros, ni sus animales, solo lo más indispensable, por esa razón decidió esperar un poco más. Y su paciencia tuvo premio, pues cuando ya había perdido las esperanzas, sus hombres  encontraron  en una de las tantas cavernas y grutas de la ladera un túnel que  parecía haber sido excavado y enanchado de manera artificial.La entrada del túnel estaba cubierta por la maleza y ramas, las cuales al ser quitadas dejaron al descubierto dos bellas esculturas muy bien labradas en la roca, lo que indicaba que quienes las habían tallado debieron de haber sido unos notables artistas. Baschir, que era un hombre instruído, no dudó de que quienes habían construido aquel tunel debieron de ser los antiguos uterios, aquel pueblo que según las antiguas crónicas habitó en toda las tierras conocidas, construyendo ciudades monumentales y cuyo fin se debió a un violento cataclismo que asoló la tierra en aquellos lejanos  días.

_ Sin lugar a dudas este es un paso oculto entre las rocas, lo debieron de construir los uterios y lo más probable es que conduzca directamente hasta la costa.

Y tenía razón, luego de cuatro horas de marcha aquel túnel se  convirtió en un estrecho desfiladero el cual dio paso a una alta escalinada cn gradas de piedra, la que desembocaba directamente en la playa. Cuando  Baschir y sus exploradores llegaron a la costa, se detuvieron para contemplar el hermosos paisaje: Una playa muy extensa de arenas blanquísimas bañada por el inmenso oceáno cuyas aguas tenían un  hermoso color verde turquesa, al fin El Rubio comentó.

_ ¡Es muy hermoso todo esto y esa pequeña colina sería el lugar ideal para establecernos!

 Luego  el grupo emprendió la vuelta, todos iban ahora con el ánimo muy alto, pensando que al fin aquel obligado éxodo parecía llegar a su fin.

Había terminado aquella larga travesía a traves de las Tierras Ignotas y aquel lugar maravilloso parecía ser el ideal para iniciar una nueva vida.

Días  después cuando  regresaron, esta vez junto a toda su gente, recorrieron aquella extensa playa, bañada por las aguas heladas del océano, se encontraon frente a un pequeño islote, el cual estaba repleto de unos extraños animales cuya piel negra o café relucía al sol, Baschir nunca había visto a aquellos raros especímenes que parecía acostumbrados a vivir en el agua y en la tierra. Pero uno de los ancianos, un viejo pescador llamado Fitt, si los conocía y  les explicó:

_ Esos son lobits,  son animales inofensivos, pero peligrosos si se les ataca.

Baschir señaló una pequeña colina que estaba a unas cincuenta verts del lugar, exclamando:

_ Allí, sobre esa colina estableceremos nuestro nuevo hogar y a  partir de ahora nos convertiremos en un pueblo de pescadores, tú Fitt los organizarás y enseñaras tu oficio y tú Banat comenzarás a delimitar el terreno para que cada familia  tenga su sitio endonde  construir su vivienda y una huerta para sembrar maíz y todo lo que se pueda aprovechar.

Nivia, la joven esposa de Baschir se le acercó y abrazándole le susurró:

_ Me gusta este lugar, se ve pacífico y acogedor.. Creo que  se como lo llamaríamos.

Baschir  también la abrazó, preguntandole:

_¿ Y cómo le llamarías?

_ Me gusta Lobinot, creo que es un bonito nombre ¿Que te parece?

Baschir repitió.

_Lobinot...Lobinot...¡Claro que me gusta, a partir de hoy ese ha de ser su nombre!

 Y así fue como  se formó aquella aldea que muchísimos años después constituyó el importante Puerto de Lobinot cuyo signoficado era "Pueblo de lobos marinos"

Durante los días siguientes todos estuvieron muy ocupados, después de dilimitar el terreno se abocaron a construir sus viviendas, afortunadamente entre ellos había de todo. Artesanos, carpinteros, artistas, criadores de ganado, etc. También construyeron un pequeño muelle.

El mar les proporcionaba toda clase de ricos mariscos y peces y en los bosques cercanos había abundante madera y frutos diversos, las hojas de las palmeras sirvieron para cubrir  los techos de las precarias viviendas, así comenzó  una nueva vida para aquellos esforzados habitantes que lo habían dejado todo atrás de manera obligada.

También Baschir hizo tapiar y sellar  tanto la entrada como la salida de aquel túnel, para así impedir que alguna vez los qocerios u otros pudieran llegar hasta ellos, aunque en el fondo de su corazón el rubio Baschir nunca perdió la esperanza de regresar y recuperar su antiguo hogar.

Los hombres de Baschir recorrieron por los alrededores de aquellas nuevas tierras, viajaron hacia el sur, hasta llegar a un  grande y caudaloso río, como no disponían de falachs u otra clase de embarcaciones y además aquel río era muy profundo y correntoso, no pudieron continuar más al sur, hacia las llamadas Tierras de Torse oja. En cuanto a los " mentados gigantes" que tanto se mencionaban en la viejas crónicas, no se encontraron rastros ni vestigios que indicaran que existieran, por el contrario paracía que en aquellas tierras nunca habían habitados seres humanos.