8. jul., 2016

Texto

Capítulo 44: Una extraña proposición.

Una semana llevaba Luwer y sus compañeros varines en Qocerit, su anfitrión, Tolin Basi les había conseguido un espléndido alojamiento en una de las dependencias del imponente coliseo de la ciudad de Obam, el cual quedaba  en las afuera de aquella urbe. Allí, ellos podían disponer de muchas comodidades, a las cuales no estaban acostumbrados, como ser: Espaciosos y elegantes baños, piscinas y una  buena cantidad de jovencitas qienes se encaraban de atenderles en todo lo que ellos necesitasen. Disponían  además de un sector especial en donde ellos podían ejercitarse, pues en ese aspecto, los jóvenes varines continuaban con sus vigorosos y extenuantes ejercicios físicos y aquello eras algo que causaba mucha admiración en  todos los que podían verles.

Una de aquellas soleadas mañanas recibieron la visita del Gran Mago Tolin Basi, quien iba acompañado con un hombre de imponente aspecto, físico atlético y un impresionante par de bigotes negros  terminados en punta.Mientras contemplaban a los jóvenes varines que se ejercitaban en el uso de la lanza, comentaban:

_ En verdad todos ellos poseen fisicos priviligiados, son verdaderos atletas, no me gustaría tenerlos al frente como  enemigos...Por el contrario me gustaría tener tipos así en mi Lenlat (cuadra).Dijo el acompañante del Mago.

Tolin Basi sin quitarles la vista a los jóvenes, le respondió:

_ Estoy muy de acuerdo contigo, amigo Oscisot tú siempre pensando en tu Lenlat, pero ellos son mis invitados y como tal debo tratarles, además nuestro propio soberano me ha dicho que desea conocerles.

Oscisot era el Maestro del Coliseo, esto es, el encargado de organizar todos los espectáculos masivos a los cuales eran tan adictos los qocerios, en su cuadra estaban los mejores exponentes, como ser, luchadores, atletas, artistas, en fin, todo cuanto necesitase para divertir al público que asistía  a esos cruentos espectáculos.Precisamente ahora, él estaba preparandose para la fiesta del Aniversario, en donde se  conmemoraba el tercer año del reinado de Ciwutt I.

Frente a ellos Luwer seguía dirigiendo a los jóvenes y éstos seguían sus instrucciones disciplinadamente. El Maestro Oscisot preguntó: 

_ ¿Quién es aquel joven que parece liderar al grupo? Encuentro que es  demasdiado joven para ser jefe de aquellos.

_ Su nombre es Luwer y aunque no lo parezca, él es el nuevo Shar del pueblo varín, un título que se  obtiene al ganar un duro y difícil torneo en donde participan todos los clanes de ese  aguerrido pueblo.Es lo que me han contado.

Le respondió  el Gran Mago Tolin Basi, quien había sido muy bien informado por su colega Noberiuss.

_ ¡Humm...que interesante! Se me está ocurriendo algo: Dime amigo Tolin Basi...Ese Luwer pertenece al Clan de aquellos que se dedican a cazar yocosats?

El aludido asintió, pues conocía muy bien todo lo relativo al joven Luwer.

_ Así es amigo, Luwer es hijo del Meij Luwa, quienes se dedican  predominantemente a la caza de los yocosats, pero ese grupo está conformado con jóvenes de todos los clanes.

Oscisot se atusaba sus  finos y largos bigotes, él era un hombre que cuando se empecinaba en algo no cejaba hasta que lo conseguía.Por eso continuó:

_ Pero seguramente ese Luwer debe de haber traído consigo a sus amigos o compañeros de cacería y ...

_ Pues... Y que con eso ¿Qué es lo que estás pensando Oscisot? Le interrumpió el Mago.

_ Pues que precisamente tengo en mis cuadras a un magnífico ejemplar de yocosats, pensaba exhibirlo en alguno de los espectáculos, ya que es un animal  que muy pocos han visto  y llamaría mucho la atención, pero ahora que están aquí estos jóvenes, se me ha ocurrido la idea de que ellos podrían hacernos una demostración de sus habilidades como cazadores ¿Te das cuenta? Sería un espectáculo magnífico, algo nunca visto en nuestras tierras. Repuso entusiasmado el Gran Maestro.Pero  el Mago Real se encargó de bajarle sus ímpetus:

_ Eso no puede ser, pues a mis invitados nadie les puede obligar a hacer algo así ¡Olvídalo!

Pero Oscisot insistía:

_ Tú has dicho que nuestro soberano desea conocer a los jóvenes varines, pero ¿Que mejor ocasión para ello que sea en la Fiesta del Aniversario? Estoy seguro de que si los ve en acción, tú y yo  obtendríamos un enorme triunfo  y Ciwutt también estaría muy complacido.

Tolin Baso permanecía en silencio, él recordaba muy bien que le había prometido al soberno que para dicha fiesta ya le tendría a la hermosa mujer que él había visto en su sueño, algo que aún no conseguía, por lo cual debía de hacer algo que compensara un poco su fracaso y en eso tal vez, su amigo tenía razón, pues a Ciwutt, como a todo los qocerios le fascinaban  los espectáculos como aquellos y si lo veía en buena disposición podria obtener un mayor plazo para cumplirle su  misión, eso era lo que ahora necesitaba. Aunque dudaba mucho que aquellos jóvenes quisieran colaborar en un espectáculo  de esa clase.

_ En fin, puedes que tengas razón, hablaré con ellos, pero no te prometo nada amigo mío. Respondió al fin el Gran Mago.

_Es lo que te pido, diles que no habrá ningún riesgo, lo organizaremos todo como si fuera  una cacería real, pero el animal va a estar atado con gruesas cuerdas a un enorme árbol.Lo prometo.

Ya los jóvenes varines había finalizado sus ejercicios, ahora descansaban, tendidos sobre el suelo  arenoso.

Tolin Basi y su amigo  entraron en el recinto y se acercaron al lugar en donde Luwer reposaba junto a su compañero Tarneisi.

_ Felicitaciones para ti Luwer y para todos tus compañeros, nos has mostrado una verdaera clase de ejercitación, hasta has logrado sorprender al mismísimo Oscisot, Gran Maestro del Coliseo y ...¡Créeme, él no es un hombre que se sorprenda facilmente!

El aludido Oscisot corroboró lo dicho:

_ Así es, desde mis años mozos que vengo participando en toda clase de combates cuerpo a cuerpo, ya sea con armas o sin ellas, actualmente estoy a cargo de este coliseo y en mi cuadra se entrenan los hombres más fuertes y vigorosos del reino, pero no he visto a ninguno como ustedes, creo que le hacen justo honor a la fama que les precede "hombres de las montañas" como les llaman.

Luwer se había puesto de pie, al igual que su compañero, los d emás jóvenes  les miraban atentamente desde sus posiciones.

_ Es nuestra costumbre practicar y realizar  estos ejercicios físicos cada día, sin importar en donde nos encontremos, es algo que se nos ha inculcado desde niños, no veo nada extraño pues para nosotros es algo habitual.

Tolin Basi decidió intervenir y lo hizo:

_ Por supuesto que lo es, yo conozco bien vuestras costumbres y se que son necesarios para poder sobrevivir en las condiciones extremas y difíciles en donde ustedes habitan, es una vida dura y...

_¡Si! Pero para nosotros es lo mejor, nos gustan nuestras montañas nevadas,la meseta de Jnorgot, la caza de  los yocosats, en fin todo lo que nos rodea. Exclamó Luwer.

Ahora intervino Oscisot:

_ Me han contado que tú eres Luwer y que te has convertido hace muy poco en el...Shar ¿Así se dice?, que has tenido que competir en durísimas pruebas contra  muchos adversarios y que lograste derrotarlos a todos y que además eres una gran cazador de yocosats ¿Es verdad?

Luwer, aquel joven taciturno y poco dado a hablar, en los pocos meses transcurridos desde que habían abandonado sus tierras ya había experimentado grandes cambios en su personalidad, el triunfo obtenido en el Larticea de Qeibnot, le había dado una gran confianza en si mismo, también su breve estadía en Lalerot y las enseñanzas de sus maestros habían ido consolidando su caracter y ahora se notaba muy aplomado y seguro de si mismo, a pesar que el dialecto de los varines y varesios era un tanto diferente al que  hablaban en el pais qocerio, habían muchas palabras en comun, lo que corroboraba que  aquellos pueblos tenían un tronco en común, por eso podían entenderse entre ellos.Respondió:

_ Dices bien, yo soy el nuevo Shar de los varines, hijo mayor del Meij Luwa y nuestra  mayor actividad es la caza de los yocosats en donde participa casi todo nuestro clan.

La conversación se extendió durante algunos minutos, Oscisot fue llevando aquella charla hacia lo que a él le convenía:

_ Pues precisamente tengo en cautiverio a un magnífico ejemplar de yocosats al cual me gustaría que vos vierais para que nos dijeras que os parece como trofeo aquel animal.

Luwer aceptó sin mayores reparos y le pidió a su amigo de la infancia, Tarneisi que le acompañara, luego los cuatro se diriguieron hacia el lugar en donde estaba aquella valiosa presa.No quedaba muy lejos de allí, descendieron por una escalinata de piedra hasta un enorme jaula y allí lo vieron:

 Era un magnífico ejemplar macho de abundante pelaje negro azabache, dotado de largos y afiladisimos cuernos de mas de dos metros de largo, rectos, como todos los de sus especie.

Cuando sintió la presencia de los hombres, alzó su enorme cabezota y comenzó a escarbar el suelo arenosos con sus pezuñas.

_ Es un macho de no más  de unos tres años, aún tiene que crecer un poco más ¿Como lo habeis capturado? Preguntó Luwer.

_ En verdad no lo se, se lo compramos hace poco a un mercader, el cual, al parecer lo había adquirido cuando pequeño y lo llevaba en una jaula, exhibiéndolo de pueblo en pueblo. Explico Oscisot.

Tarneisi se volvió hacia Luwer:

_ Tiene una hermosa piel...Debe de valer mucho.

_Así es, nos ha costado una pequeña fortuna pero  creo que los vale ¿Verdad?. Repuso  El Gran Maestro.

_ Si que los vale, pero solo una vez muerto ¿Y que pensais hacer con él? Preguntó ahora Luwer.

_ Ese es el asunto: Dentro de un par de semanas se celebrará en nuestra ciudad una gran fiesta, pues se conmemora el Tercer aniversario  de la asunción al trono de Nuestro Señor Ciwutt I y según nuestras constumbres, el pueblo gusta de celebrar asistiendo en masa al nuestro coliseo, allí se disputaran importantes trofeos, algo parecido a lo que ustedes hacen para elegir su SHar, pero aquí es distinto...Los combates y luchas son a muerte, corre mucha sangre y también hay juegos y toda clase de presentaciones  de artistas, malabaristas y trucos de magia, entre aquellos números me gustaría exhibir este animal, al cual ustedes conocen muy bien, pero que aquí es  toda una rareza.

Tolin Basi decidió intervenir:

Sucede que a mi amigo Oscisot se le ha ocurrido la idea de que ustedes nos colaboren haciendonos unapequeña exhibición de la forma en que cazan a estos animales...No se trataría de una cacería de verdad, sabemos que eso es peligroso, sino que sería algo simulado, el animal estaria firmemente sujeto a un grueso tronco de libna,  de manera que no habría ningun riesgo para ustedes.

Mientras Luwer y su amigo permanecían callados, el animal comenzó a mostrar señales de impaciencia, emitió dos fuertes mugidos, escarbó el suelo con sus pezuñas y luego embistió a un tronco  de árbol, que estaba ya completamente astillado y lleno de agujeros, provocados seguramente  por los cuernos de aquel cuadrupedo.

_ Piénsenlo, si no lo quieren hacer, no hay problema, buscaremos otra forma para exhibirlo, pero si nos ayudan, no solo nosotros les vamos a estar muy agradecidos, sino también con seguridad, nuestro propio rey. Remató Tolin Basi.

Luwer y Tarneisi se enfrascaron en una diálogo en su idioma, mientras los dos qocerios se miraban sin entender nada.

_ De aceptar, necesitaríamos que los gemelos nos ayudaran, ya que aparte de ellos, los demás no ienen idea acerca de la cacería de yocosats: Decía Tarneisi.

Después de unos minutos yatenían su respuesta:

_ Esá bien, participaremos, va  ser para nosotros una gran experiencia  y no les defraudaremos.

Oscisot y Tolin Bsi se miraron y éste último le dio una palmadita en el hombro al joven Luwer, diciendo:

_ No te vas a arrepentir de haber aceptado lo que te pedimos, vamos a sorprender gratamente a Nustro Soberano cuando les conozca en vuestro propio habitat, como pueden ver, no solo ustedes pueden aprender de nosotros sino que también nos pueden enseñar muchas cosas que ignoramos y eso se los agradecemos. 

Oscisot se volvió hacia Luwer:

_ Nos reuniremos en el transcurso de esta y la semana siguiente para ver todos los detalles y organizar una buena presentación, creo que va a ser un magnífico espectáculo, algo nunca antes visto en nuestro reino.