18. jul., 2016

Texto

Capítulo 48: Luwer, Loq de Qocerit

Han trascurrido más de seis meses desde que Luwer y sus compañeros arribaron al Reino de  los qocerios. Durante todo aquel tiempo se lo han pasado  recoorriendo en gran parte aquel extenso territorio, en compañía de Oscisot, quien les sirve de guía, este no sólo les ha llecvado a conocer los lugares importantes  de aquella tierra  si no que además ha organizado eventos en los cuales los varines han mostrado a auel pueblo, como se practica  el Culfote, aquel deporte que ha entusiasmado tanto a los qocerios, quienes ya comienzan a practicarlo en forma masiva. 

También Luwer ha aprovechado para ir seleccionando entre todos lo slugares  que ha recorrido a un grupo seecto de jóvenes qocerios, a los cuales ha agregado a su grupo a fin de entrenarles y prepararles de la misma manera que a sus camaradas, estos  han colaborado con él y así se ha ido cumpliendo con lo que le idió  el ReyCiwutt en su última visita.

En aquella ocasión, días después  de aquel banquete en donde fueron presentados a La Corte, el Rey le obsequió a Luwer la piel del yocosats que fue muerto en el Coliseo y entre otras cosas, le encargó de  ir conformando un destacamento especial, de  élite, otorgándole para ello recursos económicos y autoridad para solicitar a los Loqs, la gente que le pareciera adecuada. Aquella medida no les  gustó para nada a los Loqs Mayores del reino, pero no les quedó otra opción más que acatar la voluntad del Rey.

Ahora Luwer y sus hombres se encuentran nuevamente en el Coliseo de Obam, en donde esperan la visita del soberano,para hacerle una demostración del nuevo grupo qocerio que ya conforman un cuerpo muy disciplinado de trescientos guerreros encabezados por  uno de los compañeros de Luwer.

Pero también Luwer y sus camaradas han aprendido muchas cosas de parte de los qocerios, han recibido clases de estrategia militar, impartidas por los más avezados Loqs del ejército real, han conocido las nuevas armas y su uso y no solo en el aspecto bélico, pues el Gran Mago, Tolin Basi se ha preocupado que siempre  acompañen a los varines algunos de los mejores Magos del reino, ellos se han encargado de trasmitirles parte de sus conocimientos.

A pesar de que ya ha transcurrido apenas un año desde que ellos dejron sus tierras, es mucho lo que han aprendido en estos viajes, Luwer ya no es el mismo jovencito ingenuo, inocente que participara en el Torneo de Qribnot, lo mismo sus camaradas, ellos han tenido el privilegio de conocer  otras culturas y otras gentes, en eso, los Meijs que les enviaron, han tenido razón y así, cuando retornen a sus tierras van a aportar mucho a su pueblo, en eso todos estan de acuerdo, pero también a menudo sienten mucha nostalgia y deseos de regresar, saben que aún les espera un largo año, para regresar.

Luwer se sorprende tratando de evocar en su mente la imagen de la bella pelirroja Uri, pero a veces  se le confunde aquel rostro con el de aquella hermosa escultura que tuvo el privilegio de admirar en el Salón Secreto de Uve Minta, hasta ha llegado a soñar con ella.

Sus pensamientos y ensoñaciones se ven intrrumpidos por la realidad: Oscisot le avisa que el Rey y su comitiva ya se encuentran en el Coliseo. Esta vez el recinto se encuentra sin público ya que es una exhibición privada, sólo el Rey y algunos cercanos asistirán a ella.

Luwer ha dividido a los hombres en cinco grupos de sesenta guerreros, distribuyendo a sus compañeros varines entre los grupos, cada grupo está liderado por uno de  los suyos y ya antes, en varias ocasiones les ha hecho competir entre todos, para los jóvenes qocerios que se han integrado a los destacamentos ha sido como un honor y aunque les ha costado bastante poder seguir el ritmo de los vigorosos y extenuantes ejercicios de los varines, ahora después de  un tiempo han logrado un desarrollo al menos, aceptable.

Cuando el Rey se ubicó en el palco junto a su comitiva, Luwer les ordenó a sus hombres marchar hacia el centro de la pista arenosa, luego, montando en fu fiel Macovan cabalgó hasta colocarse frente al palco, solicitando el permiso correspondiente, el cual le fue otorgado de inmediato por el Rey que estaba avido por ver el mismo, todo lo que le habían referido sus colaboradores.

Y no fue decepcionado, pues allí, en  aquella misma arena en donde  él había visto a los jovenes varines en acción, Luwer le demostró que no se había equivocado en pedirle al joven que formara aquel cuerpo de elite. Después de observar la férrea disciplina y la perfección de los ejercicios realizados, les comentó a sus cercanos:

_¡Observen ustedes  bien a estos hombres! Si logramos inculcar esa disciplina y el estado físico de  esos jóvenes al resto de nuestros ejércitos, seremos practicamente invencibles.

El Loq Mayor Gomecor y su colega Nilezat,a pesar de sus reticencias tuvieron que reconocer que Ciwutt tenía razón. Después Luwer  inició una serie de ejercicios especiales y al final una competencia de lanzamiento de "oyojocc" (Lanza larga, bastante pesada cuyo uso requería mucha fuerza de  parte de los lanzadores) 

Por cada destacamento  compitio un seleccionado, la prueba consistía en hacerle punteria a un grueso tronco de nadcit, el mismo que aún consevaba la huella dejada por los afilados cuernos del yocosats, cada vez que un lanzador  ograba hundir su lanza  en el tronco se aumentaba la distancia en una verts, así, al final solo quedaron tres participantes y recién entonces Luwer se incorporó a la competencia. Aquella prueba  resultó tan apasionante para el Rey, que de pronto se levantó y bajó desde su palco hasta llegar  al lugar en donde Luwer se preparaba para iniciar las últimas tentativas de aquella prueba.

_¡Pasadme una de esas lanzas_ Rugió El Rey.

Luwer, muy sorprendido le pasó la suya, entonces Ciwutt se quitó su capa y ubicándose en el lugar señalado la sopesó antes de arrojarla con fuerzas hacia el  tronco.

Fue un lanzamiento perfecto, la pesada lanza cruzo por los aires y se clavo justo en medio del tronco.

_¡Bravo! Exclamaron entusiasmados los acompañantes del Rey que contemplaban desde lo alto del colliseo.

Luwer no dijo nada  y esperó a que Ciwutt le permitiera seguir con la competencia, éste muy satisfecho con lo que había hecho, le hizo señas de que continuara, pero los dos siguientes lanzadores fallaron, pues la distancia era demasiado. Sólo quedaba él.

Tomó Luwer una de las lanzas que habían quedado tendidas sobre el suelo y ubicandose en el lugar señalado, tomó aire en sus pulmones y al tiempo que lanzaba un fuerte grito la arrojó con todas sus fuerzas.

Al igual que lo sucedido con la del rey, la lanza cruzó rauda por los aires y se clavó limpiamente justo al lado de la que permanecía clavada, haciéndola vibrar al rozarla.

-¡Bravo...Buen tiro! Esta vez era el propio Rey quien había exclamado espontáneamente aquella alabanza, luego se volvió hacia Luwer y le dijo.

_ No dejas de sorprenderme con tus habilidades joven varín. Me ha gustado mucho tu demostración y para que veas cuanto te aprecio te voy a otorgar un título que sólo en muy contadas ocasiones se le ha dado a alguien que no es de nuestro pueblo...Escuchame Luwer...Shar de los varines y ahora además...Loq de nuestro ejército real.

Arriba en el palco real, los Loqs Gomecor y Nilezat se miraron, en sus ojos se notaba su desaprobación, pero al ver que él rey ahora le dirigía su vista hacia ellos, se levantaron al mismo tiempo y  aplaudieron entusiastamente junto a los demás.

No conforme con eso, Ciwutt se acercó al sorprendido joven y le dijo.

_ Dejemos ahora  hasta aquí esta competencia, creo que ya me has demostrado con creces que no me equivoqué al darte el cargo que ahora tienes, quiero que continues incrementando mi destacamento especial y creo que pronto voy a darte una misión especial, por ahora, dales descanso a tus hombres y diles que hay una bolsa con monedas de plata para cada uno y...el doble para tí.

Cuando el rey se retiró, Oscisot se le acercó para decirle.

_ Nuestro Rey está obsecionado con ustedes, eso se nota, yo también les he tomado cariño, pero no os confieis, he observado que a los dos Loqs Mayores no les ha gustado mucho  el título que te han dado, para que lo sepas un Loq  está al mando de una Loquia  y esto puede significar hasta mil hombres,de manera que tendrás que aumentar tu dotación joven amigo.

Desde aquel dia Luwer comenzó a incrementar su grupo, pero no era fácil por lo cual se decidió a recorrer otras ciudades de aquel reino.