23. jul., 2016

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CAPÍTULO 49: Los planes de Falelar.

Después de permanecer varios días en la aldea de Krull, el astuto Falelar consiguió que el Tiwan le concediera los permisos para internarse en las tierras del sur con rumbo a aquellas míticas ruinas que ellos llamaban La Ciudad de los fantasmas. Antes de partir,Falelar tuvo una larga conversación con su amigo Var Snuatta, explicándole acerca de la inminente caída del puerto de Quinsat y de los planes del Rubio Baschir para abandonarla por la región costera internandose en Las Tierras Ignotas. Aquella información le permitió a Var Snuata dirigirse hasta dicha área con el fin de encontrarse con Baschir y su gente.Lo que no pudo conseguir Falelar , fue convencer al Tiwan para que ayudase a los rebeldes y sólo logró que aquel  les permitiera el paso de las caravanas de refugiados por esas tierras, como aconteció. Pero Var Snuatta estaba convencido de que tarde o temprano Ciwutt invadiría  sus tierras y por eso trató de tomar medidas preventivas conformando una rede de vigilancia en sus vastos territorios, estableciendo un ingenioso sistema de comunicaciones  a base de tambores  y otras señales, así ellos sabrían cualquier movimiento extraño en las tierras y preparar su defensa.

Falelar deseaba abandonar cuanto antes la aldea de Krull, puesto que ya nada más podía hacer allí, tampoco podía regresar a su tierra ya que su vida correría peligro al conocerse su relación con los rebeldes, por eso, su único objetivo era buscar aquella mítica ciudad y también tratar de encontrar a la joven  a fin de convencerla de alguna forma para que ella le acompañara ya fuera consciente o engañada.

_ Si logro llevarla ante el Rey Ciwutt, éste en agradecimiento me devolverá todo lo confiscado y así podré obtener nuevamente un lugar priviligiado en el reino- Pensaba.

Pero para que su plan surtiera efecto, debería deshacerse de Snobean, ya que si la joven lo veía junto a aquel, seguramente desconfiaría  de sus intenciones, por eso le llamó antes de partir:

_ Escucha Snobean, yo he trazado un astuto plan que creo, va aresultar provechoso para ambos...Ya ves, te he salvado la vida sacrificando para ello a mi mejor sirviente, por lo tanto  tienes una enorme deuda conmigo y vas a tener que hacer lo que te pido: Necesito que viajes de regreso a Cosanni, allí mantengo aún un pequeño Ocvolir (Mercado), administrado por uno de mis hombres más fieles, llamado Ocvolirinat, te pondrás en contacto con él y te ayudará  para que sigas de viaje hasta Obamit a fin de que te encuentres con tu amo, Tolin Basi, llévale este documento sellado, en el cual le informo que gracias a tí he encocntrado el paradero de la mujer que desea el rey y que voy en su búsqueda, pero que por motivos de estrategia, es conveniente que no permanezcas aquí y que he de ser yo, quien complete la misión que se te encomendó.

Snobean trató de protestar:

_¡Pero Señor! Si he sido yo quien te ha proporcionado toda la información que posees, no es justo que me quites del medio, además yo conzco a la joven y ...

_ ¿Y que, crees acaso que yo no sabré distinguir a una  bella y rubia mujer en  un paçis como éste? Pues, además el hecho de que ella te conoce, si te ve, dudo mucho que quiera regresar contigo, yo he elaborado un buen plan, pero lamentablemente en él, no figuras tú...Has lo que tedigo, yo hablaré con el Tiwan para que te permita salir de sus tierras y te aseguro que si haces lo que te pido, vas a tener tu buena recompensa, pues el merito será compartido entre ambos, como ves ...Ganas tú y también gano yo.

Snobean comprendió que nada ganaba con resistirse, sabía que su vida estaba ahora  en las manos de Falelar y por ahora, loimportante para él, era salir cuanto antes de aquella tierra. 

_ Ella se llama Minshia, pero no veo como vas a poder convencerala de que te acompañe, además si piensas raptarla por la fuerza, te advierto que no podrás hacerlo, ya que está protegida por un hombre al cual los qejviats respetan mucho, un viejo hechicero de nombre Qerju.Dijo Snobean

_ Como te dije, tengo un plan, tú...cumple con lo tuyo y yo haré mi parte. Respondió Falelar.

Al día siguiente Snobean fue acompañado por dos qocerios y un grupo de qejviats, hasta la frontera, desde allí le sería fçacil llegar a la ciudad de Cosanni. Mientras que al mismo tiempo, Falelar y su caravana lohacían en sentido inverso, o sea hacia el sur de aquellos extensoss territorios.

La caravana de Falelar  era guiada por un pequeño grupo de qejviats, ellos conocían muy bien aquellas tierras y sabrían conducirlos  sin tropiezos hasta su destino.

Aún el tiempo se mantenía benigno, pero ellos sabían que muy pronto comenzarían las copiosas y abundantes lluvias características de esa región, por lo cusl la marcha se hizo de la forma más intensiva, aprovechando al máximo la luz del día, pues como sabemos, los qejviats jamás salían de noche y permanecían guarecidos en sus refugios o bajo los frondosos árboles cuando se ocultaba el sol.

Al fin, después de dos meses de paisaje selvático llegaron a la última aldea qejviats, de allí en adelante  les esperaba una inmensa llanura y al final de aquellas estaban las llamadas Tierras Muertas, una región, que como su nombre lo indica, no albergaba casi ninuguna forma de vida, debido a su aridéz y falta de agua. Según lo que  afirmaban los guías, existía otro camino mucho más corto para llegar a La Ciudad de los Fantasmas, uno que atravesaba las montañas de la costa  a través de túneles secretos, pero dichos túneles eran solamente conocidos por muy pocos y aquellos que se atrevían a meterse en ellos, a veces jamás lograban salir. Por eso, los guías de Falelar prefirieron la ruta más larga, pero más segura.

Tal como lo habían imaginado, las llamadas Tierras Muertas resultaron ser un terreno árido y seco, cubierto por capas de ceniza endurecida de color negro, muchas piedras de todos los tamaños esparcidas sobre el suelo, daban la impresión que hubieran sido arrojadas desde el cielo, restos de piedra volcánica evidenciaban que aquel cataclismo  del cual hablaban las viejas leyendas, debuió de haber sido muy grande y devastador. Aquello estremeció a Falelar y  lo hizo pensar en desistir de aquella misión que él mismo se había impuesto, pero ya era  tarde para volver atrás, además su ambición era mucho más grande que sus miedos.

_ Al menos, si no puedo convencer a esa niña para que me acompañe a Qocerit, tal vez en aquella mítica ciudad encuentre las llamadas "piedras de luz", con eso me conformaría. Pensaba.

Pero a medida que se internaban en aquellas tierras surgueron otras dificultades: Los guías qejviats se negaron a continuar más adelante, el jefe de ellos le dijo.

_ Var Snuatta nos pidió que te acompañáramos a traves de Las Tierras Ignotas y ya lo hemos hecho....De aquí para adelante tendrán que viajar sólo con tu gente, pues nosotros llegamos hasta aquí...Nadie más, excepto el Hombre Sabio y los que viven con él, se atreven a viajar más al sur.

_ ¡Pero que sacamos con llegar solo hasta aquí! Si no completamos el viaje, todo esto habrá sido inútil....Nosotros jamás lograríamos llegar hasta las ruinas sin la ayuda de vosotros_Protestaba Falelar, mientras sus compañeros de viaje lo miraban sin entender lo que hablaba con esos salvajes.

Pero los qejviats se mostraban intransigentes, lo único que deseaban era regresar a sus tierras, finalmente el guía le indicó a Falelar:

_No te será tan difícil encontrar lo que buscas, si continúas por este camino vas a llegar a los grandes acantilados, desde allí verá el Mar de Sonner y un a cascada en donde un río se precipita dsde lo alto, es el río Nosot.Sólo hay una forma de cruzar y es por debajo de la cascada, detrás de ella existe un estrecho pasadizo, a cuya salida divisarás el Valle de los árboles quemados y después de aquello encontrarás la aldea del Hombre Sabio, él es la única persona que te puede conducir a la Ciudad de los Fantasmas.

Después de aquello, los qejviats se devolvieron para sus tierras y Falelar se preparó para continuar con su viaje.