31. jul., 2016

Texto

Continuación) El Plan de Snobean.

También Luwer se sentía halagado de que el Rey hubiera pensado en él y los suyos para tan delicada misión.

_¿Y cómo podremos llevar adelante esa misión? Nos han dicho que atravesar por aquellas tierras es muy peligroso y que los seres que  las habitan, pese a ser tan atrasados y primitivos poseen armas capaces de matar sin ser vistos siquiera. Dijo el joven varín.A lo que Snobean respondió.

_ No temas, he pensado en todo eso y te aseguro que si nos organizamos bien podremos no solo salvar a nuestra futura reina, sino que además obtener un fabuloso botín, pues cerca del lugar en donde la retienen están las ruinas de una antigua ciudad y se dice que allí se oculta un inmenso tesoro consistente en diamante, esmeraldas y oro. Tampoco iremos por tierra sino que lo haremos en una nave por mar, es en aquella que permanece en el muelle, en ella caben perfectamente unos cincuenta hombres y esa es la cantidad suficiente como para reducir a los que retienen a la prisionera y rescatarla de sus captores.

Luwer comenzaba a entusiasmarse con la idea de acometer tal aventura, en los últimos días ya comenzaba a aburrirse y lo mismo pasaba con sus camaradas quienes ya comenzaban a querer regresar a sus tierras, por eso después de meditarlo un rato dio su respuesta:

_ ¡Está bien1 Vestro Rey ha sido muy generoso con nosotros y es justo que le retribuyamos de alguna manera, una vez que le hayamos traido a su futura esposa, entonces regresaremos a nuestras tierras.

Snobean bajó su cabeza, se sentía muy satisfecho por la forma en que había manejado las cosas.

_ Me alegro mucho de que hayas aceptado ayudarme a cumplir con la misión que me han encomendado, te puedo asegurar que  lo vamos a lograr y todos saldremos ganando.El rey recuperara a la mujer que desea, yo, de seguro podré obtener un cargo importante en La Corte y ustedes podrán regresar a sus montañas convertidos en hombres ricos.

Cuando Snobean se marchó, Luwer permaneció largo rato pensando en lo que acababa de acordar con aquel mendicante,sin duda que aquello retrasaría su añorado regreso al hogar y esa noche antes de dormir  trató de recordar el rostro de la bella Uri, la mujer a la cual le había prometido hacerla su esposa y le asaltó una dolorosa duda:

_ Tal vez ella no me espere tanto tiempo, es joven y bonita y no le han de faltar pretendientes, dijo que me esperaría...Pero.

Al día siguiente  cuando reunió a sus hombres les comunicó lo que había decidido con Snobean:

_ Escuchen hermanos varines: Se muy bien que todos estais deseando ya regresar a nuestras tierras, pese a que ya falta muy poco para que el plazo dado por nuestros mayores se cumpla. Durante  el año que ya se ha ido hemos recorrido cientos de verts, hemos estado en las principales ciuades varesias: Surite, Cat Lafat y Lalerot, también hemos cruzado el Gran Río Luwin, recorriendo el inmenso pais qocerio con sus grandes ciudades como Obamit,  Ituitclot y ahora este Puert de Quinsat, pero ahora el Señor de estas  tierras Ciwutt I nos ha pedido que le ayudemos en una delicada misión secreta, para lo cual deberemos de viajar esta vez más lejos, hacia unas tierras desconocidas y salvajes...Esta va a ser la prueba final de nuestro largo recorrido, después de aquello podremos  regresar a nuestras tierras cargados de gloria y experiencia.

 Luwer ya se expresaba con mucha personalidad, aquel muchacho introvertido que no gustaba de exponerse en público ya había adquirido mucha confianza en si mismo y sabía como motivar a los suyos.Cuando finalizó, sólo Tarneisi, se atrevió a preguntarle:

_ ¿Cuanto tiempo crees que nos llevará esa misión?

Luwer señaló al mendicante que permanecía  en un costado y  dijo:

- Él es Snobean...Un emisario del propio Rey, él les dira más detalles acerca de la misión.

Snobean se quitó su capuchón, tenía sus ojos cerrados en actitud de destar  dciendo uan plegaria:

_ Por las aguas  del gran océano...Desde las lejanas montañas del este...Llegará El Elegido y en la vieja ciudad de las dos columnas será ungido Rey y comenzará su reinado junto a la mujer de los cabellos de oro.

Snobean abrió repentinamente sus ojos, parecía que había despertado de un trance, miró a su alrededor y su mirada se detuvo en Luwer que lo miraba muy sorprendido...Balbuceó.

_ Perdonad...Mi mente estaba muy lejos  de aquí...Ni hagais caso de las tonterias que he dicho.

_ Les decía a mis compañeros varines acerca de la misión que el Rey nos ha encomendado y Tarneisi quería saber cuanto tiempo nos demandaría aquello.

_¡Ah! Si todo resulta como lo he planeado no deberíamos de tardar  más que unos dos o tres meses...Es poco tiempo si consideramos que regresaríamos todos ricos ya que un gran tesoro  en joyas y diamantes nos espera, muchachos.

Dicho aquello losvarines comenzaron a debatir entre ellos, se mostraban bastante entusiasmados, pero su entusiasmo se enfrió cuando Snobean les llevó al muelle para mostrarles el navío en el cual se embarcarían.

Aquella era una típica nave sonneria, el caso era de madera de libna calafeteada con brea, adentro llevaba una pequeña cabina y en el medio un alto mástil sostenía una vela cuadrada,se veía muy pequeña pero al acercarse pudieron apreciar de que no lo era tanto.

Aparte de los guardias que la custodiaban ya estaban en sus puestos los cinco miembros de la tripulación, todos ellos sonnerios.

_ Ellos son expertos en tripular estas naves, como pueden ver,son sonnerios, Ici Horsi les ha prometido darles su libertad si regresan  con ustedes sanos y salvos despues de cumplir con  la misión.  Dijo Snobean.

Acercaron una liviana pasarela y por ella los jóvenes varines comenzaron a subir a la embarcación, que se bamboleaba con el movimiento de las olas.

Desde la orilla una gran cantidad de curiosos se habían reunido para ver la partida de la nave. Entre ellos estaba el ya habitual mendicante ciego con su inseparable lazarillo.

_ Los varines están subiendo ahora a la nave, junto a ellos se ve un mendicante...No lo he visto antes, debe de haber lklegado hace muy poco a la ciudad, amo. Decía Grava.

_¡Humm! Un mendicante que al igual que yo no se encuentra por estos días en Ituitclot ¿Que hace un mendicante en una nave sonneria? No creo que vayan a la tierra del Sonner...Entonces ¿ A donde?

El ciego se quedó pensando durante un rato, luego sonriendo exclamó:

_ Creo que ya se hacia donde se dirigen, un viaje pegado a las costas de Las Tierras Ignotas...¡Vamos Grava, debemos de adelantarnos, le avisaremos a nuestro amigo Qerju que pronto va a recibir una visita.