12. ago., 2016

Texto

Capítulo  57: Las revelaciones de Qerju.

Como dijimos, desde la primera vez que se vieron,a ambos les sucedió algo muy similar, era como si todo lo que les había ocurrido hasta ahora solo hubiera servido para que se produjera este encuentro. como si el destino se las hubiera ingeniado para que ellos se encontraran no solo en aquel preciso momento sino también en aquel lugar.

Después del susto pasado, la joven Minshia se resignó a regresar al hogar de Qerju y mientras caminaban éste les explicaba:

_Esos grandes escorpiones que les atacaron eran  sólo los guadianes que al parecer se encargaban de proteger el templo de La Diosa, yo había venido algunas veces pero jamás me había encontrado con nada semejante, pero en una ocasión me fijé en unos grabados y alli figuraban esos bichos, pensaba que al igual que otros monstruos que figuran en sus nurales, aquellos eran solo símbolos y no entes reales.

La joven montaba en su Ganadoba, mientras que Qerju lo hacía en su inseparable yocosats de pelaje gris plateado, Falelar caminaba un poco más atrás, tratando de mantener el ritmo de la marcha y uno poco más atrás marchaban los doce varines en dos filas con Luwer a la cabeza.

Fue entonces cuando Tarneisi comenzó a recitar los versos del Shimbat de Los Cazadores, lo cual fue coreado primero por su compañeros de Clan y luego por todos los demás varines que ya se los habían aprendido de memoria:

_ ¡Lonri lonri pi cerbo it najo! Cantaba Tarneisi.

Y los demás le respondían en coro.

_¡Za ra co vosi!

 Así, una y otra vez, para hacer menos rediosa la caminata.

Una vez en La Comunidad, Qerju, Falelar y Luwer se dedicaron primero a organizar a su gente, ya que por el apuro no habían podido hacerlo antes. Decidieron que los varines continuarían acampando afuera del recinto cercado, al igual que la caravana de Falelar que ya llevaban allí poco más de un mes.En cuanto a Luwer, Qerju insistía en que el joven ocupara una de las pequeñas viviendas circulares llamadas Lar, al igual que Falelar, pero el joven insistió en permanecer junto a sus hombres y tan pronto se reunió con ellos llamó a los líderes: Tarneisi, Rusggeim, Reut Him, Ocli y Qosnar, también Snobean que permanecía en un rincón, un poco apartado de los demás. Una vez reunidos así les habló:

_ Ahora las cosas han cambiado y tu mendicante me tendrás que explicar porque nos has mentido, al asegurar que la prometida del rey estaba secuestrada y prisionera, cuando en realidad es ella quien no desea regresar a Qocerit.

Snobean que ya había pensado en eso, tenía su respuesta lista:

_ Créedme cuano les digo que yo también fui engañado, fue el propio Señor Ciwutt  quien me aseguró que su futura esposa  estaba cautiva en Las Tierras Ignotas y fue él quien me entregó las órdenes y me pidió que les convenciera para esta misión. Ahora ya no se que pensar y dado como están las cosas ya no deseo regresar a mi tierra, por eso  acataré lo que vos decidais, joven Shar.

Luwer también se mostraba confuso, había muchas preguntas que necesitaban respuestas, pensaba que tavez aquel anciano de cabellera y barba blanca se las podría responder, éste le había dicho que una vez que organizara a sus hombres acudiera donde él y Luwer así lo hizo.

Despues de  darles sus instrucciones a los jefes recalcando que una vez que descansaran de la larga jornada se reanudarían tanto los ejercicios como el entrenamiento tal como antes.

_ Ahora más que nunca debemos de mantenernosen perfecto estado físico por lo que pudiera suceder_ Les dijo.

Unas horas más tarde se reunió con Qerju en la vivienda que este ocupaba, la cual estaba situada en lo más alto de una pequeña colina desde la cual se tenía una vista muy priviligiada de todo aquel hermoso valle.

En una salita estaba el anciano junto a las dos jóvenes y a Falelar.

Era una salita amplia y sencilla, limpia y ordenada, el anciano estaba recostado sobre un diván y las dos jóvenes, una a cada lado, fue Falelar quien se adelantó para saludarle, agradeciéndole el haberles salvado la vida a él y a la joven Minshia.Qerju le indicó que se sentara en un pequeño taburete y luego comenzó a hablar:

_ Éste no es un dia cualquiera, pues aunque vosotros no lo sepais hemos esperado durante mucho tiempo, lo que los astros en el cielo y las profecías aquí abajo nos anunciaban..¡Pero no me mireis como si me estuviera volviendo loco y hablara incoherencias, ya me vais a entender, pero antes quiero que me expliques porque has venido aquí y que vais a hacer ahora que ya sabeis que fuiste engañado y utilizado por aquel que tanto te lisonjeaba, me refiero a Ciwutt.

Eso era algo que Luwer aún no entendía y menos aún cual deberían de ser sus pasos de aquí en adelante, lo único que se le ocurría era que debía de buscar la manera de regresar con sus hombres a su tierra, pero no sabía como y ahora teniendo frente a sí a aquel hombre de mirada bondadosa pero que era capaz de vislumbrar y escarbar dentro de su propia alma, decidió responder con absoluta sinceridad:

_ Voy a ser muy sincero Señor, es verdad que me encuentro desconcertado por todo esto, mis compañeros y yo dalimos de nuestras tierras hace ya dos años cumpliendo el mandato de nuestros mayores con el fin de conocer otras tierras, otras costumbres y aprender  lo que fuera util para enseñarles a los nuestros, cuando regresáramos. Estuvimos en Lalerot y desde allí nos trasladamos al pais qocerio, recorrimos muchas verts, estuvimos en sus grandes ciudades y ahora, por esas cosas que tiene el destino nos encontramos aquí lejos de  todo y lo único que anhelamos es regresar cuanto antes a nuestras amadas montañas Señor.

Qerju se puso de pie sonriendo enigmáticamente.

_¿Así que piensas que fue el destino quien te trajo a estas tierras, Luwer? Pues te diré que en parte si, pero en gran parte no, joven varín...Pero no te confundas escucha lo que tengo que decirte: Tú estás aquí, porque es aquí en donde debes de estar...Eso ya fue decidido mucho antes, incluso desde antes que nacieras...Pero no te aburriré con mis teorías, solo te diré lo necesario para que sepas a que atenerte en el futuro.

El anciano hizo una pausa, todos le escuchaban expectantes, entonces prosiguió:

_ El día que tú vinistes al mundo Luwer, hubo una señal muy potente  en los cielos, seguramente tus padres te habrás contado de aquel fenómeno que hizo que la tierra se oscureciera en pleno día, esa oscuridad es tan sólo un fenómenos celeste que se repite casi exactamente cada dos decadas y media. Para nosotros, los que estudiamos los astros y las antiguas profecías, me refiero a los magos, entre los que me cuento, aquella era una señal esperada...Era la señal de que  un predestinado por Los Dioses  llegaba a este mundo, es verdad que no es fácil interpretar las profecías y solemos equivocarnos, pero esta vez no fui solo yo quien pensó de esa manera, también hubo en otros lugares muy distantes entre sí otras mentes brillantes que pensaron lo mismo, en aquellos días yo estaba en Uve Minta y e aprestaba a salir en peregrinación como mendicante, decidí pues regresar a la tierra de mis padres porque había que resolver ciertos asuntos del clan: Mi oadre había fallecido y me correspndía a mí, asumir la jefatura, la cual como ustedes deben de saberm delegué en mi hermano Sne-Heba, fue allí cuando me enteré que poco antes habia nacido un varón  en la familia  de mi amigo Luwa, aquella fue la primera vez que te ví, Luwer, eras apenas un bebé, pero al tomarte en mis brazos tuve la sensación de que tú eras un predestinado y así se lo dije a tus padres. El tiempo me dio la razón, cuando vencisteis a todos tus rivales en el torneo de Qeibnot ya no tuve dudas, te convertiste en el Shar más joven y desde entonces te hemos estado siguiendo muy atentamente y moviendo los hilos para que puedas cumnplir la misión que te trajo a este mundo.

El anciano tenía ahora sus ojos cerrados, todos lo miraban silenciosamente, solo Falelar se atrevió a romper aquel silencio:

_ Anciano ¿Porque dices nosotros,,,,A quienes te refieres?

Qerju lo miró e hizo un gesto con sus manos indicando que aún no terminaba de hablar.

_¿Recuerdas Luwer como se gestó aquello de vuestro viaje con tus camaradas?

_¡Claro que sí,allá en Qeibnot, fue el Minch de Lalerot quien convenció a los Meijs de la conveniencia de que viajáramos a su ciudad para estudiar en La Academia de Todas Las Ciencias.Respondió Luwer que se mostraba muy confundido.

- Así es, pero quien comvenció a los Meijs, fue en verdad Noberiuss, el Gran Mago y Astrólogo de La Academia, fue él también quien te envió  después al país de los qocerios ¿Recuerdas? Pues bien, Noberiuss y yo fuimos ambos compañeros  en Uve Minta, ambos llehamos a ser muy buenos amigos y compartimos muchas ideas, las cuales pusimos en práctica cuando se hizo necesario, también en cierta forma, lo hizo nuestro otro colega, Tolin Basi, aunque él aún tiene sus dudas y debe de cuidarse mucho por la cercanía con aquel loco de  Ciwutt, que se cree el Elegido...Existe otra persona que por ahora permanece en las sombras pero que va a tomar un gran protagonismo en un futuro cercano y ...Bueno, el otro personaje  es este que veis ahora frente a ustedes, joven varín, ahora puedes preguntarme lo que desees.

Luwer se encontró con la mirada de la joven Minshia quien le observaba atentamente, sintió una emoción tan profunda que le costó un gran esfuerso sobreponerse a lo que sentía y desviando la vista hacia el anciano, le preguntó:

_ Vos Señor...Hablais de una misión. algo que yo debo de cumplir, me gustaría que me explicaras cual es esa misión y porque debo de ser yo y no otro quien la cumpla.

 

_Ah, ahora os hablare de aquello, pero antes escuchad lo que dice una de las profecías: De la oscuridad saldrá la luz y la pequeña semilla crecerá y solo cuando se cumpla nuevamente la señal de los cielos, El Elegido comenzará su misión en la tierra, él logrará reunir a los tres reinos de la tierra en uno solo, para restaurar asi., el antiguo imperio.

Ahora todos permanecían mudos de asombro, el más sorprendido era el propio Luwer, que reaccionó:

_ ¡Pero Señor! ¿Porque dices aquello...Yo soy solo un joven varín que por ahora a lo unico que aspiro es regresar cuanto antes a mis tierras.

_ Lo harás Luwer, pero no tan pronto, tu destino por ahora está aquí, ya lo verás...Solo te diré que te espera un largo camino antes de que regreses a las montañas Varsowots.

(Continuará)