17. ago., 2016

Texto

CAPÍTULO 58: Luwer y Minshia.

Durante los días siguientes Luwer estuvo muy ocupado con sus compañeros varines, primero, limpiando y despejando el terreno que se les había asinado a unas pocas verts de La Comunidad de Valle Escondido.allí instalaron su campamento, utilizando troncos de a´rboles, ramas y hojas de palmas,sabían que eso iba a ser solo algo provisorio más que nada para guarecerse de las lluvias que muy pronto  comenzarían, como lo anunciaba el fuerte viento que soplaba desde el oeste hacia el este.

Fue en aquellos días cuando Falelar  les visitó y pidió hablar con el faldo mendicante, ya que al parecer tenía algunas sospechas que deseaba dilucidar. Snobean su poque estaba perdido, pues no podría engañar a aquel hombre que anteriormente le había salvado la vida, de modo que decidió sincerarse con é y lo hizo:

_ No puedo seguir con este engaño, amigo Falelar. Tú me salvaste la vida una vez y ahora deseo que me ayudes para salir de este enredo. Le dijo el encapuchado.

Falelar le observó detenidamente y  luego le respondió:

_ Es un buen disfráz Snobean, pero a mi no me engañas y desde que te ví junto a los varines  supe que eras tú...¿ De modo que no pudiste resistir la tentación y regresaste a buscar los diamantes de La Ciudad Perdida?

Snobean lanzó un hondo suspiro antes de contestar.

_¡Uff, es cierto! al principio fue solo eso lo que me impulsó a regresar a Las Tierras Ignotas, pero creo que no fue ese el único motivo, amigo Falelar.

_Por supuesto, también querías capturar a la joven Minshia para llevársela a Ciwutt ¿Verdad?

_ Tampoco eso...La verdadera razón por la que decidí regresar a estos lugares tan peligrosos, está allá... En La Comunidad de Qerju...Es esa muchacha que acompaña a la hermosa  Minshia, se llama Liensi y ...Creo que estoy enamorado de ella.

Ante esa confesión Falelar se sobresaltó e indignado le respondió de inmediato:

_¡Tú estás loco Snobean! Yo no te voy a permitir que trates de engañar a una jovencita ingenua y sencilla como ella...Eso sí que no ¿Lo oíste?

Snobean estaba sorprendido de la ira que demostraba aquel hombre, no veía porque se veía tan alterado y llegó a pensar que tal vez aquel viejo comerciante también sentía algo  por la joven, eso le desconcertó, pero Falelar le aclaró:

_Tú no tienes porque saberlo, pero Liensi es mi protegida, es como si fuera mi sobrina, pues fue criada desde pequeña por mi hermano Juwa , de manera que no está sola en el mundo, me tiene a mí y yo la protegeré si planeas algo malo con ella Snobean. No lo olvides.

Ahora Snobean se mostraba más perplejo aún y balbuceaba:

_ ¿Tú...Hermano de Juwa Ritti...El mulachs del desierto como le llaman? ¿Cómo puedes decir eso...Acaso no eres qocerio amigo Falelar?

Falelar se irguió:

_  No lo soy, he vivido la mayor parte de mi vida en Qocerit, también he ocupado altos cargos en la administración, pero mi verdadera raza es mulachs y yano deseo seguir ocultándolo más. Como te dije Juwa es mi hermano y su hija adoptiva Liensi está ahora bajo mi responsabilidad, si tú deseas tener algo con ella, tendrá que ser en serio y siempre que ella acceda, lo cual dudo mucho, sabiendo que fuiste tú quien las  sacastes del lado de mi hermano junto a Minshia.

Snobean se veía ahora muy abatido:

_ Tienes razón, ella jamás me perdonaría, pero lo cierto es que desde la primera vez que la ví, me quedé prendado de ella y daría lo que fuera porque ella me aceptara aunque por ahora no tengo nada que ofrecerle.

_ Entonces es mejor que te olvides  de ella y quítate ese disfráz de mendicante, para que así al menos no sigas con tus engaños. 

_ Yo no engaño a nadie, para que lo sepas, yo  fui alguna vez mendicante y recorr´las tierras del reino escuchando y sirviendo a la gente, pero no alcancé a cumplir con mi período y preferí ponerme al servicio de Tolin Basi, cuando éste fue nombrado mago y a él he servido hasta ahora, pero ya no más...He decidido cambiar, volver a mi antigua vida y si ella, me refiero a tu sobrina Liensi no me acepta, prefiero seguir como mendicante por el resto de mi vida, así expiaré mis culpas y devolveré todo el daño que le he causado a mucha  gente. Esa es mi decisión, amigo Falelar.

Por primera vez en muchos años, Snobean era sincero, recordaba aquellos terribles días cuando estaba en la jaula a merced de los qejviats, quienes le administraban aquel veneno paulatinamente y en donde le esperaba una muerte horrible, fue en aquellos momentos cuando Snobean le pidió a Los Dioses que le dieran una nueva oportunidad en la vida, una oportunidad que afortunadamente recibió, pero como sabemos no la aprovechó como había prometido, pero ahora, lejos de todo y cerca de la única mujer que le interesaba en la vida la  volvía a considerar. Esta vez, si cumpliría. 

Por su parte Minshia se las arreglaba para ir al sector en donde Luwer trabajaba con sus hombres para emplazar su campamento, aquello no era del total agrado del joven quien se daba cuenta de las miradas maliciosas que sus hombres le dirigían a la bella qoceria. Por eso uno de esos días conversó con ella:

_ Por favor, no te molestes con lo que tevoy a decir, pero es por tu bien...No es que no me guste que vengas a nuestro campamento, pero prefiero que no lo hagas a menos que...

Minshia se apartó bruscamente de  él, mirándole con furia, le dijo:

_ ¿Y tú que te has creído. Piensas que porque eres el Shar de los varines puedes disponer lo que yo haga o no haga?

Luwer trató de apaciguarla:

_ No te enojes...No es que yo quiera imponerte nada, lo que sucede es que mis hombres no han visto ni estado con a una mujer en bastante tiempo, desde que salimos de Quinsat y tú...No sólo  eres mujer, sino que además...Muy hermosa y ...

Ahora la joven se veía más serena, ambos estaban en un lugar apartado de los demás, la única que se encontraba cerca era Liensi, quien siempre acompañaba a su amiga, pero en esta ocasión se había alejado un poco para que ellos conversaran. Era un día helado y la joven no llevaba ropas adecuadas y comenzaba a tiritar de frío, Luwer se dio cuenta y quitándose su capa de piel de aminots se la colocó sobre la espalda con delicadeza, ella  entonces le dijo:

_ Comprendo que debe de ser duro para ellos no tener a una mujer, son todos hombres jóvenes...¿Y tú...Luwer, también añoras a una mujer? Seguramente allá en tu tierra debe de haber una que te espera ¿Verdad?

_  Ya no...En verdad yo le había prometido a una joven, amiga de la infancia que a mi regreso me casaría con ella, siempre que resultara ganador del torneo de Qeibnot...Eso era algo que no se me pasaba por la cabeza ¿Ves?

Minshia no apartaba  sus hermosos ojos verdes de los oscuros del joven, este continuó explicándole:

_No se me pasaba por la cabeza que yo ganaría dicho torneo, pero eso sucedió y entonces...

_ Entonces...Tendrás que cumplir tu promesa y a tu regreso, casarte con ella, seguro que te estará esperando...Debe de ser muy hermosa ella ¿Cómo es?

Luwer jamás se hubiera atrevido a contarle a alguien sus cosas íntimas, pero ahora junto a esa joven a la que apenas conocía, no sólo lo hacía, sino que deseaba desahogarse con ella, por eso continuó contándole:

_¿Hermosa? Sí que lo es...Uri es la más bella del Clan y en algunas cosas se parece a tí...Minshia, pero...No me casaré con ella, no creo que Uri me espere tanto tiempo, en mi país los hombres se casan  al cumplir los veinte y un años y  las mujeres, antes, Uri ya cumplió esa edad y no faltará quien la pida en matrimonio.

_ Pero si ella en verdad te ama, te esperará...Te esperará toda la vida si fuera necesario. Eso es lo que yo haría_ Dijo la rubia con vehemencia.

Luwer la miró, ambos se miraron, un viento helado comenzaba a correr lo que hizo que instintivamente ambos se juntaran más aún. fue entonces cuando Luwer perdió la noción de las cosas y sin pensar en lo que hacía  abrazó a la joven qoceria y la besó en la boca, ella sorprendida, no  hizo ningún ademán de rechazarle y por el contrario, se apegó más a él y ambos se fundieron en un beso eterno.

_¡ Minshia1 ¿Que haces? Era la joven Liensi quien les contemplaba con sus ojos muy abiertos.

Luwer abrió sus brazos y la joven rubia le devolvió  su capa de piel y luego sin decir nada corrió hacia la vivienda de Qerju, seguida por su amiga que trataba de alcanzarla.

El joven varín permaneció allí, estático, su cabeza era un revoltijo de confusos pensamientos, desde que vio a la rubia, había sentido una enorme atracción hacia ella, eso era para él, algo desconocido, nada tenía que ver con lo que antes sentía por la  pelirroja Uri, esto era algo muy fuerte, avasallador, tanto que le dominaba sus sentidos, no había sido capáz de resistirse y la había besado, ahora suponía que ella ya no querría verle más, lo cual le producía un hondo dolor en su corazón, pero por otro lado no se arrepentía de haber actuado así y seguía sintendo el calor y sabor de aquellos labios en los suyos y eso era algo que le producía una enorme alegria.

Sin reponerse del todo comenzó a caminar de regreso al campamento, pero su cabeza seguá siendo un mar de confusiones.