30. sep., 2016

Texto

(continuación)

En todas las calles de las grandes ciudades y también en las pequeñas aldeas  y villorios del reino, la gente salía atemorizada  por lo que estaba sucediendo en el cielo: El sol radiante del mediodía comenzaba a cubrirse por una sombra y lentamente la luz iba desapareciendo para dar paso a la oscuridad.

Muchos lloraban y se postraban de rodillas orándoles a los dioses, temiendo que aquella señal fuera el principio del fin, recordaban las terribles  leyendas del pasado en donde se hablaba de grandes  catástrofes precedidas por este mismo fenómeno lasa que pusieron fin a la civilización de los uterios, muchos siglos atrás.

En Ituitclot los Magos y los aspirantes a magos se reunían  delante de  la estatua de La Diosa para orar y afuera, los monjes mendicantes alzaban sus voces  gritçandoles a la gente para que se arrepintiera de sus pecados. En la ciudad del desierto, Cosanni, el mendicante ciego abrazaba con alegría a su pequeño lazarillo, quien se había quedado mudo de puro miedo, así trataba de tranquilizarle:

_ ¡Calma, calma mi pequeño amigo! Esta era la señal que esperábamos, la señal de que El Elegido comenzará a actuar sobre esta tierra. No temais pequeño Grava, pues quien si debería de temer es el tirano Ciwutt, cuyos días ya estan contados.

En La Academia de Todas Las Ciencias de la ciudad de Lalerot, el Gran Mago Noberiuss reunió a sus alumnos, explicándoles:

_ Esto que está sucediendo no es más que un fenómenos natural y así como ocurre hoy, también sucedió hace dos décadas y medio y de seguro que volverá a suceder dentro de un período igual.No me pregunteis ahora como lo sé, ni el porqué, solo os digo que así ha de ser.

Perofue en  Las Tierras Ignotas en donde aquel fenómeno causdó mayor impacto y aquellos salvajes qejviats, hombres primitivos, pero valientes, ahora temblaban de miedo, desde el más humilde hasta el propio Tiwan, nadie escapaba al miedo ancestral inculcado desde tiempos muy remotos y presentían que esa señal era el comienzo de algo terrible.

_ ¡Nuestro pueblo desaparecerá para siempre de la faz de la tierra! Exclamó el Tiwan cubriéndose su horrible rostro con sus enormes y velludas  manazas.

Sinembargo Var Snuata, su primogénito ya estaba preparado, pues el anciano Qerju le había advertido de que sucedería, ahora recordaba muy bien sus palabras:

_ Cuando la sombra de la luna oculte la luz del sol, no temais, eso es algo que tiene que ocurrir y aquellos que somos más viejos, lo sabemos muy bien, pues ya ocurrió en el pasado y volverá a ocurrir en el futuro...Es tan sólo una señal...La señal que hemos estado esperando.

En un lugar situado al sur de aquellas tierras, el anciano de la cabellera blanca permanecía en su lecho de enfermo y trató de levantarse, pero Liensi, quien se había dado cuenta de que su amiga Minshia no estaba en su habitación, se le acercó y le ayudó para que  el viejo se asomara a una de las ventanas, mientras estaba junto a él, le oyó murmurar:

_ Minshia y Luwer  ya deben de estar juntos...Ahora más que nunca, todo se ha cumplido, al menos nosotros hemos cumplido.

Aquellas palabras dejaron muy intrigada a la delgada muchachita.

Pero no sólo en el Reino de Qocerit y en Las Tierras Ignotas el fenómeno causó gran impacto, pues lo mismo ocurrió en las altas y heladas montañas Varsowots y en la Meseta de Jnorgot, en donde el Viejo Luwa abrazó a su esposa Quincci para  comentarle:

_ ¿Recuerdas mujer a nuestro primer hijo que nació precisamente en un día como éste?

_ ¡Cómo no recordarlo! Si no hay día en que no piense en mi Luwer  y le echo mucho de menos. Respondió ella.

_ Es verdad, él ya debería de haber regresado junto a los demás, pero de seguro que ya deben de venir camino a casa, eso es lo creo, mujer. Dijo Luwa con convicción.

_¡ Quieran Los Dioses que así sea y que pronto mis dos hijos esten junto a nosotros! Agregó la mujer de la mirada dulce.

Muy cerca de ellos, Yerlic, el espigado hermano menor de Luwer abrazaba a la joven pelirroja Uri, quien aún seguía pensando que  éste volvería para casarse con ella.

_ El tiemoi borra no sólo las heridas del cuerpo y delalma, sino también las de amores. Pensaba Yerlic, mientras la apretaba contra su cuerpo y ella se dejaba querer sin oponer demasiada resistencia.

Ya las penumbras comenzaban a desaparecer y la claridad regresaba en el Palacio de Obam, Ciwutt regresó al salón, en donde Tolin Basi continuaba de rodillas orando sobre el piso empedrado.

_¡Levantaos...Hombre sabio! La señal de los cielos que vos anunciasteis ya está sucediendo en todo mi reino y ahora yo necesito saber que significa todo aquello...¿Es bueno o malo? Sólo vos me lo puedes decir.

Tolin Basi obedeció, se puso de pie y aún con sus ojos cerrados comenzó a hablar, pero su voz era extraña, esto es lo que decía:

_ Cuando la señal de los cielos ocurra y se manifieste la oscuridad sobre la tierra, entonces El Elegido comenzará a manifestar su poder y junto a su compañera iniciará la conquista y no habrá ejército ni fuerzas que se les puedan oponer, será Él quien  ha de revivir el antiguo reino de los ancestros y la gloria  de Ut"

Aquellas palabras las escuchó Ciwutt con mucha atención, era lo que deseaba escuchar, aunque aquello de la mujer rubia le producía muchas dudas, aunque confiaba que aquel emisario que había enviado en su búsqueda la traería muy pronto y entonces ya no habrían más obstáculos ni impedimentos, su rostro adquirió un nuevo brillo al tomar su decisión: A partir de mañana iniciaría la conquista de todo el Valle de Varesocor, pues ya no le cabían más dudas de que era él, el único Elegido por los Dioses para llevar a cabo tan grandioso destino.

Aún, Tolin Basi no se reponía y permanecía en aquel estado de shock, entonces Ciwutt le ordenó a uno de sus guardias:

_ ¡Llevadlo a su celda para que descanse..,él ya ha cumplido  con su misión!