3. oct., 2016

Texto

Capítulo II:"UNIDOS PARA SIEMPRE" 

Era un espléndido día primaveral de la estación de Las Flores, Luwer y Minshia, tomados de las manos se inclinaban ante el lecho de Qerju, el anciano de la barba blanca aún permanecía enfermo y nadie podía ni sabía curar sus males, pues la enfermedad que aquejaba al sabio no tenía cura, pues era la vejez, pero aún así, aquel seguía aferrándose tenazmente a la vida y así les hablaba a los jóvenes:

_ No me iré de este mundo hasta que haya terminado de cumplir mi misión y por lo que veo, parece que ya estoy muy cerca de aquello, mis queridos jóvenes.

_No diga eso, usted tiene que vivir muchos años aún, sé que se va a mejorar y volverá a montar en su yocosats para recorrer todos esos caminos como siempre. Le decía la joven rubia tomándole su huesuda muñeca.

_¡Ah. El dulce optimismo de la juventud, muchacha! Y tú ¿Qué me tienes que decir valeroso joven Luwer? Dijo el anciano mirando con benevolencia al joven varín.

Éste se inclinó frente al anciano y le dijo respetuosamente.

_Venerable Qerju, te hablo con el mismo respeto con el que lo haría frente a mi padre Luwa, sé que lo que te voy a pedir tal vez no sea de tu agrado, ya que como varín que eres, conoces muy bien nuestras tradiciones y costumbres, pero...

Vaciló un poco, apretó suavemente la mano de su amada como para darse valor antes de continuar:

_ Sé que nosotros los varines debemos de elgir esposa solo entre los nuestros, ya sea de nuestro clan o de otro y en mi caso, peor aún ya que por ser el hijo mayor del Meij, debería de mantener esta tradición so pena de ser expulsado del clan y de perder todos mis derechos ancestrales. Pero...yo a ella la amo y no deseo otra esposa más que ella. Dijo al fin.

Qerju permanecía recostado sobre su lecho, hizo un esfuerzo y se alzó hasta quedar sentado sobre su rústico camastro, miró con dulzura a ambos jóvenes  y al observar sus rostros comprendió que ambos estaban verdaderam,ente muy enamorados y sonrió:

_¡Ah, el amor...Que bello sentimiento es el amor! Pero tan poco práctico...Tú dices que amas a la bella Minshia y no te culpo ¿Cómo podría? Si yo no fuera un viejo ya acabado y fuera jovencomo tú muchacho, sin duda que también me hubiera enamorado de una princesa tan hermosa como Minshia..Ja ja ja...Son bromas, no me hagan caso, yo elegí hace muchos años no casarme ni formar familia para dedicar mi vida a la búsqueda del conocimiento y la verdad y no me arrepiento para nada. Ahora...Tú muchacha...¿Amas también a este arrogante y apuesto joven?

_¡Si, lo amo! Lo amo desde antes que le conociera personalmente ¿Acaso no eras tú quien me hablaba acerca del destino? Pués, tenías razón: Luwer es mi  destino, él es Mi Elegido. Dijo la joven con vehemencia.

Ahora Qerju se puso muy serio.

_ Sin saberlo has pronunciado las palabras correctas y yo nada puedo hacer sino que corroborar que todo se cumpla muchachos...Si, es verdad...Ustedes estaban predestinados desde sus nacimientos y nosotros, lo único que hemos hecho ha sido ayudar un poquito...Pero ahora ¿Que deseais hacer?

Luwer se puso de pie y también Minshia, esta vez él hablo:

_Quiero que seas tú, en nombre de nuestros Meijs quien nos una para siempre en matrimonio, pues deseo que Minshia sea mi esposa...Ahora.

Qerju no parecía sorprendido, comenzó a hablar con sus voz pausada y suave:

_ Nunca he tenido que casar a ninguna pareja, como no sean qejviats, pero por supuesto, sigo siendo mendicante por lo tanto puedo celebrar el casamiento de una joven qoceria, como lo eres tú, muchacha y también tengo la condición de Meij por lo cual estoy habilitado para casar a un joven varín. O sea...Os puedo casar si es eso lo que deseais,pero...

_¡Pero, nada! Interrumpió Luwer_ Sé que romperé la tradición, causando con ello un gran dolor a mis padres, ya no podré ser algún día el Meij de mi clan y tal vez nunca más podré volver a viivir junto a los míos.Pero no me importa, ya lo he decidido.

 Qerju asintió y después de unos segundos repuso:

_ Está bien, sé que no me puedo y tampoco deseo hacerlo...Les casaré. Deberán esperar unos días para que preparemos la boda, no va a ser una gran boda, como comprenderan, pero les aseguro que en unos días más ya estaré completamente repuesto y podré pronunciar las palabras rituales para celebrar vuestro matrimonio muchachos.

Ya estaba todo decidido, afuera de la sala aguardaban tanto Falelar con Liensi y también el joven Todeat. Cuando Luwer les anunció que Qerju había aceptado casarles, todos demostraron su alegría y abrazaron a ambos jóvenes y fue el propio Falelar quien pidió hacerse cargo de los preparativos de la boda,diciendo:

_ Yo seré vuestro padrino de bodas y tú Liensi, la madrina. Aun en estas circunstancias me esmeraré para que esta boda sea una cosa nunca antes vista en donde se respetaran todas las tradiciones, usanzas y ritos de todos los pueblos, llámense varines, varesios, qocerios y qeyviats.(Continuará)