7. oct., 2016

Texto

Capítulo III: "El misterio de Minshia"

Fue por aquellos días cuando regresó desde las Tierras del Sur, el mendicante Snobean, quien traía importantes novedades y se las comunicó antes que a madie, a Luwer:

_ He regresado porque tengo un importante mensaje para tí, joven Shar, quiero que me escuches con atención y depués  será de tu responsabilidad lo que has de decidir.Resulta que cuando me alejé de aquí me dirigí hacia el lugar en donde desemboca el Río Nosot, ya que había oído que en algún lugar cercano se había establecido un campamento habtado por los rebeldes liderados por Bschir, El Rubio. Recorrí por muchos lugares hasta que dí con ellos,siguiendo por la costa llegué al lugar que ellos han denominado Lobinot, que  significa "Pueblo de Lobos" Allí  Bashir y su gente  están construyendo una verdadera ciudad y fueron ellos quienes os han invitado a vos y a vuestra gente para que podais unirse a ellos, pues su intención es organizarse a fin de continuar su lucha para poder sacar algún día al tirano Ciwutt del poder. Es por eso que  he regresado y si decides partir yo te indicaré como llegar hasta allá.

Luwer escuchó con atención lo que decía Snobean, en verdad no confiaba en aquel hombre, pues ya antes le había engañado y por eso decidió  pedirle consejo al único que podía ayudarle. El Viejo Qerju.

Cuando concurrió a la morada del anciano és no estaba solo, pues le acompañaban un grupo de guerreros qejviats, pero no eran los habituales jóvenes de La Comunidad del Valle Escondido, sino que estos estaban armados con sus mortíferas cervatanas y sus dardos envenenados.Qerju se veía muy serio y preocupado y así recibió al joven:

_ Me alegro que vinieras Luwer, pues hechos muy graves estan ocurriendo en Las Tierras Ignotas como me acaban de comunicar estos emisarios de Var Snuata.

También yo tengo novedades y de aquello deseaba conversar con vos Señor, para que me orientaras. Pero  veo que estás ocupado de modo que regresará más rato.

_¡No Luwer! Estos qejviats son de mi entera confianza, como te dije, ellos han sido enviados por mi amigo Var Snuata quien me confirma que un poderoso ejército comandado al parecer por el propio Ici Horsi ha invadido Las Tierras Ignotas y ya se encuentran muy cerca de la aldea de Krull, el Tiwan ha sido advertido y ha abandonado esa localidad, pero antes de hacerlohan dejado un gran cantidad de trampas y obstáculos para retrasar a los qocerios. Var Snuata está organizando la defensa de su pueblo  y ya se combate en medio de las selvas. Como puedes ver, Ciwutt ya inició sus planes de conquistas y estas tierras son su primer objetivo, lamentablemente con la invasión yo he quedadop incomunicado con la ciudad de Cosanni de modoque no tengo idea de que es lo que está sucediendo en el país qocerio.

Luwer escuchó con preocupación,lueo le dijo al anciano:

_En cuanto a mí, ya no tengo más opción que combatir contra Ciwutt, él jamás me va a perdonar que me haya casado con la mujer que él deseaba, aun, sin conocerla y además ella es su más acérrima enemiga y por lo tanto también yo debo serlo. Recién acaba de regresar desde las Tierras del Sur, Snobean, él dice que encontró una Comunidad de rebeldes qocerios que huyeron del Puerto de Quinsat antes de que cayera en manos de Ici Horsi, ellos me invitan a unirme junto a mis hombres, con la finalidad de organizar a los rebeldes contra Ciwutt...Era de eso que buscaba tu consejo, pero con lo que me acabas de contar, ya no sé si es mejor partir o permanecer aquí.

Qerju no parecía sorprendido con lo que le decía el joven.

_Antes de que tú te casaras con Minshia yo había recibido una información de parte de mi amigo Tauthor, acerca de aquel asentamiento rebelde, aunque no se sabía su real ubicación, lo que sí sé, es que esos rebeldes estan liderados por un brillante guerrero llamado Baschir, apodado El Rubio, quien también posee muchos contactos con otros grupos de rebeldes que se ocultan en distintos lugares, dentro y  fuera del pais qocerio, de manera que si se les logra reunir, podrían conformar una importante fuerza militar y si a ellos les sumamos muchos descontentos, aún dentro de las filas del propio ejército qocerio habría ciertas esperanzas de éxito, mi consejo es que partas lo antes posible y te reúnas con Baschir.

_¡Pero! ¿Y vos, acaso pensais permanecer aquí? Si lo haces estaran todos en peligro y ...

_ No te preocupes Luwer, es muy difícil el acceso al Valle Escondido y además, confío en que mi amigo Var Snuata no va a dejar que los qocerios avancen tan facilmente en sus territorios, recuerda que ellos conocen cada lugar y cada árbol del mismo y pueden causarles mucho daño al ejército invasor, por poderoso y numeroso que éste sea.

Después de esta conversación Luwer tomó la decisión de partir ycuando les comunicó a sus hombres y a su mujer al respecto, todos le respaldaron y hasta se alegraron, así se lo hicieron saber sus más íntimos amigos:

_ Ya era hora de partir, al menos allá en ese pueblo deben de haber mujeres, aquí  solo veíamos a qejviats y ...Opinó el sonriente Tarneisi, mirando a Liensi.

Todos eran de la misma opinión, sólo Minshia parecía un poco apenada.

_ Nunca voy a olvidar Valle Escondido, tengo el presentimiento de que un día habré de regresar aquí y en especial a aquellas ruinas en donde nos conocimos, pues creo que allí se esconde un gran secreto que tiene mucho que ver conmigo, Luwer.

Falelar y su gente también se prepararon para abandonar el campamento en donde habían permanecido por tantos meses, pero a decir verdad, el astuto mercader no había perdido su tiempo y durante su estadía en Valle Escondido había organizado varias excursiones hacia las cavernas y túneles que cruzaban los montes cercanos y eso le había rendido sus frutos, pues había logrado encontrar muchas "piedras de luz", principalmente diamantes y esmeraldas, también ágatas y otras de menor valor,lo cual constituía una pequeña fortuna con la cual pensaba recomenzar su vida y recuperar algun día todo lo perdido.

_ Al menos este viaje me sirvió para saber como los antiguos  uterios obtenían sus diamantes y esmeraldas. Se consolaba a si mismo Falelar.

A Minshia ya comenzaba a notársele su embarazo, lo cual hizo que Luwer no postergara su partida ya que de no hacerlo ahora, tendría que esperar hasta después del nacimiento de su hijo o hija, para así no perjudicar a la madre.

Habló de ello con su esposa:

_Se que tú hubieras preferido permanecer aquí hasta después del parto, pero no debemos de pensar solo en nosotros, también me preocupan mis hombres, ellos desean marchar cuanto antes de regreso a sus hogares, aunque por ahora eso no va a ser posible, al menos en aquella Comunidad se sentiran más conformes, querida mía.

_Te comprendo y les entiendo, sólo te voy a pedir una cosa más esposo mío: Quiero que esperes solo una semana, entonces habrá luna llena y mi deseo es que me lleves en la noche a la Ciudad...Tengo el presentimiento de que algo importante va a suceder allí...Algo que ha de afectarnos a mí y también a tí ¿Que me dices?

Luwer la abrazó con ternura, aunque no le parecía una buena idea, prefirió no contrariar a su mujer y como ella estaba con su bebé en gestación lo considró como uno de " sus antojos" de embarazada y prometió que la acompañaría.