3. nov., 2016

Texto

(Continuación)

Arrastrados por la corriente del río, las precarias embarcaciones se alejaron rapidamente de aquel lugar, iban practicamente a la driva pues, aparte del viejo Newatta había solo un par de hombres que sabían conducir aquellas balsas tan rudimentarias.Aún el viento les traía el horrible olor a carne quemada, algo que ellos continuarían sintiendo, al menosen su imaginación, durante el resto de sus días.

Ya se había hecho de día, las balsas  disminuyeron su velocidad, ahora se situaban en una parte en donde el río aumentaba su anchura y se veía cubierta su superficie  por grandes islotes de algas de un color verde oscuro.

Newatta consultó su antiguo mapa, después de estudiarlo por largos minutos concluyó:

_ Creo que ahora nos encontramos en la "Región Esmeralda", llamada así por estas algas verdosas, si es así, tenemos dos posibilidades: Tratar de alcanzar la orilla opuesta del río, allí existe una región que siempre ha estado en disputa entre los qocerios y los qejviats y lo otro es desembarcar en esta orilla, en donde no sabemos con que nos vamos a encontrar.

Pero no tuvieron  la oportunidad de decidir, pues de manera natural las balsas fueron arrastradas por la corriente del río, hacia la región en donde mucho tiempo antes había desembarcado Snobean cuando naufragó junto a sus prisioneras. No era una simple coincidencia, sino el resultado lógico de la geofrafía del lugar.

Con mucho esfuerzo lograron acercar las balsas hasta la orilla y posteriormente desembarcaron en aquel lugar.

_ Al menos no nos moriremos de hambre en este lugar- Exclamó Newatta señalando una gran cantidad de aves y animales que bajaban hasta el riío para beber.

Monzut se dejó caer sobre la hierba húmeda  y ordenó:

_ Lo primero será descansar y no descuidarnos  ya que no sabemos con que nos vamos a encontrar en este lugar.

Ya el sol comenzaba  a calentar la tierra y aquel calor les fue devolviendo el optimismo a aquellos hombres que durante tantos días habían estado sometidos a terribles condiciones de vida y tensiones nerviosas.

Así, el resto de aquel día lo dedicaron a cazar, apertrecharse de agua y a explorar  los alrededores.

Newatta seguía estudiando su antiguo mapa para  decidir si era prudente internarse en las espesas selvas o continuar por la ribera del río.

_ Según esto, estamos en una zona fronteriza, si nos internamos en la selva quedaremos a merced de los qejviats, ellos no haran distingos  con nosotros y nos atacaran con sus dardos venenosos sin que siquiera podamos verles, pero si continuamos por la orilla del río, lo más probable es que nos encontremos con algun puesto avanzado del ejército de Ici Horsi, quien por lo que  sabemos domina todo el sur del pais qocerio ¡Vaya problema el nuestro!

Monzut ya había recobrado su ánimo y estaba dispuesto a luchar, después de analizar la situación decidió:

_ No nos internaremos en las selvas, allí no podríamos hacer nada y caeríamos ante un enemigo invisible, prefiero que sigamos  por la orilla hacia el oeste, sin duda que encontraremos algunos pueblos pequeños y puede que en ellos encontremos algunos que quieran unirse a nosotros, al menos podríamos tratar de contactarnos con Tauthor.

Sin saberlo, Monzut había tomado la decisión correcta, él ignoraba que Ici Horsi ya había sido derrotado por los qejviats y que los rebeldes habían recuperado casi todo el sur del pais, por eso, cuando días después se encontró  cerca de un pequeño poblado llamado Quidcat, se alegró mucho al comprobar que en aquel,ya estaba en manos de los rebeldes, a cargo de un Shirrim de nombre Tocmoban, éste resultó ser un hombre valiente y educado, al darse cuenta de que tenía al frente, nada menos que a Monzut, del cual ya se hablaba en todo el pais por su valentía y arrojo, le ofreció toda su ayuda y apoyo.

_ Es un gran honor para mí, conocer y poder ayudar a un héroe como vos,Loq Monzut y desde ya estamos a vuestra disposición.

Recién supo Monzut que los rebeldes dominaban en todo el sur oste del pais y que la ciudad de Quinsat había sido recuperada y el Loq Mayor Ici Horsi derrotado en las selvas de las Tierras Ignotas, por los qejviats.Pero la noticia que más le alegró fue saber que su hermana Minshia no solo estaba viva y a salvo, sino que además era considerada por todos aquellos hombres como la única hereddera al trono del Reino de Qocerit.

Esa noticiale dejó anonadado.

_ ¡Jamás me lo hubiera imaginado! Exclamó.

Pero mas tarde analizando los acontecimientos comprendió el porque de  aquel capricho de Ciwutt por encontrarla para casarse con ella, también aquello le renovaba su optimismo y le daba una luz de esperanza de que aquello que parecía tan difícil podía convertirse en realidad y que el sacrificio de tantos hombres que habían caído y cuyos cuerpos alimentaron las llamas de aquellas piras funerarias en La Colina de Lireyot, como ya la llamaban, no había sido en vano.

_ Mi hermanita esta viva...Y si es verdad aquello que dicen de que es la legítima heredera al trono del reino, entonces tengo una razón más para luchar contra el tirano.Ahora puedo dormir tranquilo, han sido muchas emociones...Mañana con el alba decidiré lo que vamos a hacer.

Por primera vez en mucho tiempo Monzut se durmió con una leve sonrisa en sus labios.