2. dic., 2016

Texto

Capítulo XVII:E n las montañas Varsowots.

Una importante reunión se desarrollaba en la  Sacbat del Meij Sne Heba, en ella participaban los cuatro Meijs de la Meseta de Jnorgot:Luwa, con su segundo Tinqeirsi,Torpidar, de la parte Alta de la Meseta,Lodoccats, del Clan de los criadores de caballos y el propio She Heba, que era quien había convocado a dicha reunión. La razón ya era de todos conocida: La invasión del ejército qocerio y el asedio a la ciudad varesia de Lalerot.

Así hablaba el anciano Meij:

_ Y bien mis amigos, aquello que tanto remíamos ya se concretó y los varesios del valle me han informado mas detalles de la invasión. Me han comunicado que un granejército de a lo menos unos veinte mil hombres ya estan apostados en los alrededores de la ciudad fortificada de Lalerot, ellos nos piden ayuda y nos recuerdan el pacto de honor que hicimos con el Minch de esa ciudad en Qeibnot. Me gustaría oír vuestras opiniones.

Luwa tomó la palabra:

_ Respecto a eso creo que no hay nada que debatir, todos los Meijs dimos nuestra palabra y ahora sólo cabe cumplir lo acordado, lamentablemente no se encuentran aquí nuestros hijos, me refiero a aquellos que enviamos a Lalerot y de los cuales no sabemos nada de ellos.

Lodoccats, padre del "Colorado Rusggeim" también opinaba de manera parecida:

_ Es muy extraño que nuestros jóvenes permanezcan aún  en Lalerot, dada las circunstancias, ahora les necesitamos más que nunca, pues deberían ser ellos quienes lideraran a nuestros guerreros, si decidimos entrar en guerra contra los qocerios.

She Heba poseía cierta información que decidió compartir con los demás:

_ Yo tengo una información que me ha sido proporcionada por un jefe mulachs con el cual mantengo algunos negocios, él me ha comunicado que desde hace más de un año, los jóvenes que enviamos a estudiar en La Academia no se encuentran en Lalerot, sino que fueron invitados antes de que se produjera el conflicto a visitar el reino de Qocerit, que fue el propio Ciwutt quien les invitó...Algo que me parece muy extraño.

Aquella información produjo mucha sorpresa en los demás Meijs, especialmente en Luwa, pero Sne Heba continuó:

 _ De todas maneras, si así fuera, eso no nos debería de detener en nuestras acciones,necesitamos prepararnos a la brevedad para luchar...Necesitamos tener un Shar y no tenemos tiempo para elegir uno de la manera habitual,por eso les propongo que por ahora, nuestro Sanat sea proclamado de manera transitoria como el Shar de los varines, mal que mal, él era nuestro Shar, antes de que...En fin ¿Que me dicen?

Luwa no estaba de acuerdo, pues tenía la esperanza de que su hijo Luwer regresara junto a los demás jóvenes, pero después de pensarlo mejor, decidió acatar lo que decidieran los demás Meijs.

Ahora era Torpidar, del Clan de las Cumbres, aquellos que trabajaban los metales y fabricaban armas y herramientas, quien opinaba:

_ Creo que nos estamos precipitando, nosotros somos solo cuatro y falta saber que opinan los demás Meijs.

Sne Heba lo miró y respondió.

_Por supuesto, no estamos todos, pero si logramos ponernos de acuerdo entre nosotros, seremos mayoría y podremos imponer nuestrs planteamientos...Perdóname amigo Luwa, todos sabemos que tu hijo, Luwer, ganó el torneo en buena lid y que él debería de liderar a nuestros hombres, pero no sabemos cuando regresará, si es que lo hace, por eso propongo a Sanat para que comience a reunir y organizar a nuestros guerreros.

Finalmente, como solía ocurrir, la proposición de Sne Heba fue aceptada y se le comunicó a Sanat que comenzara con los preparativos a la brevedad, ya que el tiempo apremiaba.

Después se tomaron varios otros acuerdos, los cuales deberían de ser ratificados en una reunión del Consejo de los Meijs, la cual se debería de efectuar  antes de un par de meses, a ella asistirían todos los Meijs.

Luwa regresó a su campamanto muy cabisbajo con la impresión de que había sufrido un gran traspiés, su  mujer también estaba muy desalentada y no se resignaba a la ausencia de su hijo mayor, culpando a su esposo por la decisión tomada de enviarlo fuera del Clan.

En aquellos días se le presentó además otro asunto muy delicado: Su hijo Yerlic le pidió que intercediera con Feinat para solicitarle la mano de su hija Uri,con la cual quería casarse.él sabía que ella ya había rechazado antes a un par de pretendientes y temía que la hermosa pelirroja se decidiera a darle el sí a alguno de los  muchos pretendientes que tenía, por eso quería apurar la causa.

_ Esto tendré que conversarlo con tu madre, ella es la más indicada para este asunto, si ella accede, entonces hablaré con mi amigo Feinnat.