16. dic., 2016

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Capítulo XIX (Continuación)

Ivdo Goban había sido premiadopor sus servicios otorgándole la calidad de Minch de la vecina localidad de Cat Lafat, de esa manera el astuto Gomecor se aseguraba el dominio de las dos ciudades más grandes del país varesio, con eso las demás urbes también se fueron sometiendo a su dominio sin ofrecer mayor resistencia y sólo la Fortaleza de Sorgín y sus alrededores permanecieron autónomas, por el momento Gomecor no se preocupó de aquella, ahora lo que más le importaba era mantener a Lalerot bajo su absoluto control y enviar los recursos que Ciwutt le pedía a fin de  seguir fortaleciendo su ejército y su dominio en el reino.

Todo aquel asunto de las llamadas "Ratas de Rechill" se estaba convirtiendo en más que una simple preocupación.

Por su parte el traidor Ivdo Goban, pese a ser un individuo que debido a su obesidad mórbida, apenas podía mantenerse en pie, tenía también sus debilidades, le gustaba la buena mesa y acostumbraba a celebrar opíparos banquetes con los cuales agazajaba a sus invitados, también le gustaba el lujo refinado y rodearse de hermosas jovencitas y también jovencitos, pese a que su físico le impedía poder disfrutar de ellos. Eso fue aprivechado por Rechill para que su " carnada", la hermosa Fivia pudiera llegar  facilmente hasta él.Apenas la joven le fue presentada, aquel hombre degenerado y poseedor de todos los vicios habidos y por haber, se empeñó en mantenerla en su "Rebocit"( Los varesios y también los qocerios acaudalados y podrosos solían tener para su disfrute una cierta cantidad de mujeres y mientras mayor su cantidad y calidad de ellas, mayor era su prestigio). Aquello no le fue difícil, pues la joven por ser huérfana estaba sola de manera que su tía, una pobre enferma recibió unas monedas de plata a cambio de su sobrina, quien fue  trasladada de inmediato a la residencia del nuevo Minch de Cat Lafat.

Para Ivdo Goban, aquella mujer podía significarle algo más que una simple  entretención personal, él se dio cuenta de que había encontrado a un diamante en bruto al cual le podía sacar un gran provecho si se lo proponía y  tal como  supuso la joven Fivia, el obeso y repugnante  ser la comenzó a preparar colocándola bajo el cuidado de su mejor comadrona, cuando ésta le informó que la bella Fivia era virgen,Ivdo Goban se mostraba extraordinariamente complacido y cuando la joven, ataviada con las mejores galas y cubierta de joyas le fue presentada, después de mirarla detenidamente, exclamó:

_ ¡Ah...Que tentación más grande, tener ante mí a tan bella flor y no poder arrancarle siquiera uno de sus pétalos!

Fivia sintió asco y repulsión al reconocer aquella mirada lasciva y llena de turbios deseos posarse sobre su cuerpo y temió con horror que aquel ser repugnante quisiera propasarse y tocala con sus asquerosas y deformes  manos, pero afortunadamente para ella,eso no sucedió, pues la codicia de Ivdo Goban era mucho más fuerte que sus deseos carnales y él ya había decidido un destino para aquella muchacha, un destino que si se concretaba le podría traer a él enormes beneficios.

Fivia permanecía de pie ante él, Ivdo Goban, tendido como acostumbraba sobre un enorme lecho  y rodeado de sus fornidos y corpulentos esclavos quienes eran los encargados de transportarle, pues él apenas podía caminar unos pasos sin quedar completamente agotado, al notar que la joven se veía muy asustada, trató de tranquilizarla:

_ No temas, que nada malo te va a suceder hermosa Fivia, déjame adelantarte que si todo sale tal como yo lo espero, ambos, tú y yo nos beneficiaremos mutuamente, tu vida cambiará y yo me convertiré en el hombre más rico de este reino, pero para eso, necesito de tu colaboración. No quiero que permanezcas de pie, como estás, con esa cara de cervatillo asustado, Yira, la encargada  de mi rebocits te enseñará todo lo que debes de saber para convertirte en una verdera profesional de las artes amatorias, tú ya posees lo principal: Tu belleza y juventud, pero para llegar hasta donde yo apunto, mi bella niña, deberás poner mucho más de tu parte ¿ Me comprendes?

Fivia, venciendo el temor que sentía se atrevió a preguntar:

_ ¡Pero Señor! No sé lo que se propone conmigo...Aquí tiene usted a muchas mujeres  jóvenes y hermosas y yo tan soy sólo una más...

_ ¡No eres una más, tú eres...Mi tesoro y la llave que me ha de abrir  las puertas hacia...Bien! Ya lo vas a entender, por ahora solo te pido que sigas las instrucciones que se te daran.

Desde aquella vez, Fivia fue tratada de manera especial, la propia Yira, una corpulenta matrona que en su juventud debió de haber sido  una mujer muy voluptuosa y sensual y que ahora era la encargada de aquel recinto en donde  convivían unas doce mujeres, fue ella quien se ocupó personalmente de enseñarle a la joven todo lo que a su juicio debía de saber para conquistar a cualquier hombre.

Días después cuando Yira le informaba acerca de los progresos de la joven Fivia a su amo Ivdo Goban, éste se sobaba sus manos con satisfacción, al tiempo que decía:

_ Con una mujer tan hermosa como mi Fivia, ningún hombre se podría resistir, aun siendo el mismísimos Señor y amo de estas tierras ¿Verdad, mi querida Yira?

La corpulenta matrona abrió mucho sus ojos, comentando:

_ ¡Vaya...veo que estais apuntando a lo más alto Mi Señor! ¿ Te refieres al Loq Mayor Gomecor?

Ivdo Goban, acariciándole sin pudor los gruesos muslos de  aquella mujerona, se lanzó a reír estruendosamente, al tiempo que decía:

_¡Vamos Yira! Tanto tiempo a mi lado y todavía no me conoces realmente, deberías de saber que yo siempre apunto a lo más alto y esta vez no va a ser la excepción...Sólo que no es a nuestro querido Loq Mayor Gomecor a quien quiero agazajar con tan bello presente, sino, al hombre más poderoso deestas tierras, me refiero al mismísimo Señor Ciwutt, quien aún permanece soltero y busca algo que ya no puede tener...Nuestra Fivia, podría ser un exlente consuelo para él ¿No os parece?

La mujer se quedó mirándole con la boca abierta.

_ ¡Pero Señor! Todos saben que la mujer que busca Ciwutt debe de ser rubia y de ojos claros y ...Fivia es todo lo contrario, es hermosa sí, pero muy diferente a...

Ivdo Goban dejó de reír y de acariciar los turgentes muslos de aquella mujer, acercando su feo rostro al de elle, le dijo:

_Pues precisamente por eso, Su Majestad ya sabe lo que sucedió con aquella mujer que él deseaba, la cual no sólo le desairó casándose con otro hombre, sino que ahora se aha autoproclamado com la única heredera al trono de Qocerit, la tal Minshia es ahora la máyor enemiga del rey y es precisamente por eso, que una mujer completamente distinta, aunque a la vez tan hermosa  como lo es Fivia, podría interesarle mucho más que cualquiera de las tantas rubias que tiene en su harem.

Ahora Yira entendía los maquiavélicos planes de su amo y aunque aquel hombre era feo y repugnante a ella no dejaba de causarle admiración por su astucia, ya se aprestaba a retirarse, pero Ivdo Goban la retuvo, diciéndole:

_ No te vayas todavía...Ahora necesito mas que nunca de tus refinados servicios...Hazme ahora una demostración de lo que sabes hacer, querida mía.

La mujer le desabotonó la elegante y amplia tunica, que era lo único que llevaba puesto el obeso Ivdo Goban, luego hundió su cabeza entre las piernas de su Señor, mientras que éste le acariciaba sus cabellos.

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